Situación fiscal del país.
Situación fiscal del país. Imagen generada con inteligencia artificial-CHATGPT

El organismo multilateral advirtió que el déficit primario equivale al 3,5 % del PIB y que la deuda pública ronda el 60 %. Una misión técnica viajará a Bogotá en noviembre para evaluar alternativas de apoyo y discutir medidas para estabilizar las finanzas del país.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) lanzó una nueva advertencia sobre la situación fiscal de Colombia y señaló que la trayectoria actual de las finanzas públicas no es sostenible. El pronunciamiento se conoció el viernes 16 de octubre, durante las reuniones anuales del organismo en Bangkok, Tailandia, en medio de las conversaciones que mantiene con el Gobierno colombiano para examinar posibles mecanismos de respaldo económico.

Nigel Chalk, director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, expuso su preocupación por el tamaño del déficit primario y el crecimiento de la deuda pública. Durante una conferencia de prensa, el funcionario afirmó que el déficit primario del país representa el 3,5 % del producto interno bruto (PIB), mientras que la deuda pública alcanza aproximadamente el 60 % y continúa aumentando.

"Esta situación no es sostenible ni viable", advirtió Chalk, al referirse a la evolución de las cuentas del Estado colombiano.

La declaración pone nuevamente en el centro del debate la capacidad del Gobierno para financiar sus obligaciones, atender los compromisos presupuestales y reducir el ritmo de endeudamiento sin comprometer la estabilidad económica.

Miguel Gómez Martínez, ministro de Hacienda y Nigel Clarke, director.
Miguel Gómez Martínez, ministro de Hacienda y Nigel Clarke, director gerente adjunto del FMI. Captura de pantalla / X: @miguel_gomez:m

El déficit fiscal, una de las principales preocupaciones

El déficit primario se produce cuando los ingresos del Gobierno son inferiores a sus gastos antes de contabilizar el pago de los intereses de la deuda. Este indicador permite observar cuánto necesita financiar el Estado para cubrir sus operaciones ordinarias, sin incluir el costo de los préstamos que ya ha adquirido.

Cuando el déficit se mantiene elevado, el Gobierno debe recurrir a diferentes fuentes de financiación, como la emisión de títulos de deuda, los préstamos y otras operaciones financieras. Si esta situación persiste, el saldo de las obligaciones públicas puede aumentar y generar mayores presiones sobre el presupuesto.

La advertencia del FMI se relaciona precisamente con ese escenario: Colombia registra un déficit primario significativo y una deuda que, según las cifras mencionadas por Chalk, continúa creciendo. Para el organismo, el país necesita un esfuerzo coordinado que permita corregir la trayectoria de sus finanzas públicas y contener el endeudamiento.

El desafío consiste en encontrar medidas que permitan mejorar el balance fiscal y recuperar margen presupuestal. Esto implica evaluar los ingresos, los gastos, los compromisos financieros y las condiciones en las que el Estado puede acceder a nuevos recursos.

El FMI enviará una misión técnica a Bogotá en noviembre

En medio de las conversaciones con las autoridades colombianas, el FMI confirmó que una misión técnica viajará a Bogotá a comienzos de noviembre de 2026. El objetivo será continuar las discusiones sobre la situación fiscal y analizar las alternativas disponibles para apoyar al país.

Entre las opciones mencionadas por Chalk se encuentran la asesoría en política económica, la asistencia técnica y la posibilidad de ofrecer financiación directa. Sin embargo, el organismo no confirmó que Colombia vaya a recibir un nuevo préstamo ni precisó qué mecanismo podría implementarse.

"Seguimos reflexionando sobre las modalidades de nuestro apoyo", señaló el funcionario, al explicar que las conversaciones continúan abiertas.

La visita será una oportunidad para examinar con mayor detalle las necesidades financieras del país y las medidas que podrían contribuir a estabilizar las cuentas públicas. También permitirá avanzar en el diálogo sobre las decisiones económicas que deberá adoptar el Gobierno para responder a las preocupaciones del organismo.

Por ahora, no se han anunciado condiciones definitivas para un eventual respaldo financiero. Cualquier acuerdo dependerá de las conversaciones entre las partes y de la evaluación que realice el Fondo.

¿Qué implicaría un eventual apoyo financiero?

Una eventual financiación del FMI podría ofrecer recursos para atender necesidades de liquidez o mejorar las condiciones de financiación del país, dependiendo del instrumento utilizado y de sus requisitos. No obstante, obtener recursos adicionales no resolvería por sí solo los desequilibrios fiscales.

La sostenibilidad de las finanzas públicas también depende de la capacidad del Gobierno para estabilizar la deuda, equilibrar sus ingresos y gastos y generar confianza entre los inversionistas. Si el endeudamiento sigue aumentando sin una estrategia fiscal creíble, el Estado podría enfrentar mayores costos para obtener financiación.

Por eso, la discusión con el FMI no se limita a la posibilidad de acceder a un crédito. También involucra el análisis de las medidas económicas necesarias para corregir los desequilibrios y garantizar que las obligaciones del Gobierno puedan atenderse en el tiempo.

La institución ha reiterado que las acciones oportunas y creíbles para reducir los desequilibrios fiscales pueden contribuir a fortalecer la confianza y mejorar las condiciones para la inversión privada.

El Gobierno afirma estar dispuesto a abordar el problema fiscal

Pese a las advertencias, Chalk aseguró que el organismo percibe disposición por parte del Gobierno colombiano para atender la situación de las finanzas públicas.

"Para nosotros está bastante claro que el Gobierno está muy comprometido con abordar la situación fiscal de la economía", manifestó el funcionario, según los reportes de la conferencia.

La declaración indica que existe un canal de diálogo abierto entre el Fondo y las autoridades nacionales. Sin embargo, todavía está pendiente conocer qué medidas concretas se discutirán, cuáles serán sus plazos de implementación y qué efectos podrían tener sobre el presupuesto y la actividad económica.

El Gobierno deberá afrontar el reto de reducir las presiones fiscales y, al mismo tiempo, administrar sus compromisos de gasto. El alcance de los ajustes dependerá de las decisiones que se adopten y de sus efectos sobre el crecimiento, la inversión y las necesidades sociales del país.

El FMI también revisó sus proyecciones de crecimiento para Colombia

La advertencia fiscal se conoce en un contexto de crecimiento económico moderado. En sus proyecciones de octubre, el FMI estimó que la economía colombiana crecería alrededor del 2,2 % en 2026 y del 2,3 % en 2027. Estas cifras reflejan una expansión que el organismo considera inferior al potencial productivo del país.

Chalk señaló que Colombia podría crecer a un ritmo superior al previsto, lo que pone de relieve la importancia de fortalecer las condiciones para la inversión, la productividad y la actividad empresarial.

Un crecimiento económico más dinámico puede contribuir a ampliar la base de ingresos tributarios y facilitar la estabilización de la deuda. Sin embargo, sus resultados dependen de diversos factores, entre ellos el comportamiento del consumo, la inversión, el empleo, las condiciones externas y la confianza de los agentes económicos.

Por esa razón, el desafío fiscal no puede analizarse de manera aislada: las decisiones sobre ingresos y gastos públicos también deben considerar sus posibles consecuencias sobre el crecimiento y las oportunidades económicas.

Un desafío clave para las finanzas públicas

La advertencia del FMI vuelve a poner bajo la lupa la evolución de la deuda colombiana y la necesidad de adoptar una estrategia fiscal que permita contener su crecimiento. Con un déficit primario del 3,5 % del PIB y una deuda pública cercana al 60 %, según las cifras citadas por el organismo, el país enfrenta el reto de corregir sus desequilibrios y preservar su capacidad de financiación.

La misión técnica prevista para noviembre será el siguiente paso en las conversaciones entre Colombia y el Fondo. Sus conclusiones podrían ayudar a definir las alternativas de asistencia y las medidas que se examinarán para estabilizar las cuentas públicas.

Por ahora, no existe una confirmación de nueva financiación ni de un paquete definitivo de ajustes. La atención estará puesta en los resultados del diálogo y en las decisiones que adopten las autoridades para responder a la advertencia del organismo multilateral.