David Murcia se retracta de sus acusaciones contra el presidente De la Espriella y dice que le ofrecieron ser gestor de paz
El condenado por el caso DMG negó haber denunciado cobros irregulares y supuestos ofrecimientos de dinero para influir en un trámite legislativo.

David Murcia Guzmán, condenado por el escándalo de la pirámide DMG y recluido desde hace un mes en la cárcel de Palogordo, en Girón, Santander, envió el pasado miércoles 23 de septiembre una carta a la Fiscalía en la que se retractó de los señalamientos que había hecho contra el entonces candidato presidencial, hoy presidente, Abelardo de la Espriella.
Las acusaciones originales, de febrero de este año
El documento, dirigido a la Fiscalía 63 Local de la Unidad de Conciliación Preprocesal, hace referencia a una entrevista concedida por Murcia el 12 de febrero de 2026, en el programa "El Reporte Coronell". "Ahí formulé señalamientos directos y asertivos en contra del doctor Abelardo De La Espriella para ese entonces, candidato a la presidencia", se lee en el documento firmado de puño y letra por Murcia.
En aquella entrevista, Murcia había señalado que De la Espriella, quien fungió como su abogado contractual durante el proceso penal por el caso DMG, se habría apropiado de manera irregular de unos honorarios profesionales, y habría ofrecido dinero para incidir indebidamente en el trámite legislativo de una iniciativa relacionada con el transporte de efectivo. Tras esas declaraciones, De la Espriella instauró una querella en su contra, que por reparto correspondió a esta misma Fiscalía local.
El contenido de la retractación
En su nueva comunicación, Murcia afirmó de manera textual: "los honorarios profesionales que pagué al doctor Abelardo De La Espriella correspondieron a la justa contraprestación por las gestiones jurídicas que efectivamente prestó, en su momento, al grupo DMG Holding y en el ejercicio de mi defensa penal, sin que exista de su parte apropiación indebida de dinero alguno en mi perjuicio".
Sobre la segunda acusación, Murcia fue igualmente categórico: "el doctor De La Espriella en ningún momento me solicitó, insinuó o propuso una suma de dinero destinada a ofrecer dádivas a congresistas o a cualquier servidor público con el fin de incidir en trámite legislativo alguno. Estas afirmaciones, tal y como las formulé en su momento, no son ciertas y fueron recomendaciones de personas cercanas al Gobierno anterior".
La explicación de Murcia: expectativas de ser gestor de paz
Según su propio relato, Murcia explicó que, antes de conceder aquella entrevista, tenía expectativas relacionadas con una eventual vinculación a la figura de gestor de paz dentro de la política de Paz Total del gobierno de Gustavo Petro, y con la posibilidad de recuperar su libertad a través de esa vía. Murcia sostuvo que esas expectativas le fueron planteadas, según su versión, desde sectores cercanos al gobierno anterior, y que influyeron en su disposición para entregar aquellas declaraciones contra quien entonces era su abogado.
Es importante insistir en que esta explicación corresponde únicamente a la versión que el propio Murcia entregó en su carta a la Fiscalía; este medio no ha podido verificar de manera independiente si efectivamente existió algún ofrecimiento concreto por parte de "sectores cercanos" al gobierno de Petro, ni la identidad de las personas a las que Murcia atribuye esas supuestas recomendaciones.
Una solicitud formal de incorporación al expediente
Al cierre de su comunicación, Murcia solicitó al despacho judicial tener por formalmente presentada la retractación, e incorporarla al expediente penal derivado de la querella instaurada por De la Espriella, de manera oportuna.
Antecedentes: la trayectoria judicial de Murcia
David Murcia Guzmán fue extraditado en 2010 y cumplió una pena en Estados Unidos antes de regresar a Colombia, donde continuó enfrentando procesos judiciales relacionados con el colapso de DMG. Actualmente cumple una condena de 22 años de prisión por los delitos de lavado de activos agravado y captación masiva y habitual de dinero. En agosto de 2026 fue trasladado desde la cárcel La Picota, en Bogotá, hacia el centro de reclusión de máxima seguridad de Palogordo, en Girón, Santander, donde permanece recluido actualmente.
Mientras Murcia continúa cumpliendo su condena, 60.064 inversionistas que entregaron su dinero a la pirámide DMG siguen a la espera de una reparación económica, casi dos décadas después del colapso de esa organización.
Lo que sigue
Con esta retractación ya radicada, corresponderá a la Fiscalía 63 Local de la Unidad de Conciliación Preprocesal evaluar su incidencia sobre el proceso penal derivado de la querella instaurada por el presidente De la Espriella, en un capítulo adicional de un caso que, casi dos décadas después del colapso de la pirámide DMG, continúa generando desarrollos judiciales relacionados con distintas figuras del panorama político y económico colombiano.





















