Estudio revela que el gremio taxista perdió $28,67 billones en nueve años frente al avance de las apps de transporte
La investigación, basada en 27.977 encuestas, atribuye el impacto a cambios en las preferencias de los usuarios y al debate regulatorio sobre las plataformas digitales.

La industria del taxi en Colombia ha experimentado una transformación considerable en los últimos nueve años. Una investigación desarrollada por Let Consultores y Datexco, respaldada en 27.977 encuestas realizadas en el país, calcula que la disminución de ingresos acumulada para propietarios y conductores de taxi, entre 2017 y 2025, asciende a $28,67 billones de pesos en cuatro ciudades: Bogotá, Cali, Medellín y Barranquilla.
Bogotá, la ciudad más afectada
La capital del país, que cuenta con más de 50.000 conductores de taxi, lidera las cifras del estudio, al concentrar $13,94 billones de pesos en pérdidas acumuladas. Le siguen Medellín, con $8,21 billones; Cali, con $3,62 billones; y Barranquilla, con $2,90 billones.
Según el informe, un taxista en Bogotá dejó de percibir en promedio $164 millones de pesos a lo largo de los nueve años analizados —una cifra cercana a $1,5 millones mensuales—, mientras que los propietarios de los vehículos perdieron cerca de $108 millones en el mismo periodo, equivalentes a aproximadamente $1 millón mensual por vehículo.
Cómo varía el impacto entre ciudades
El desglose por ciudad muestra diferencias notables. En Medellín, un propietario habría dejado de recibir $149 millones en nueve años ($1,3 millones mensuales), mientras que para un conductor-propietario la cifra asciende a $172 millones. En Cali, las pérdidas oscilan entre $100 y $111 millones, dependiendo del rol específico dentro del negocio. Y en Barranquilla, los propietarios dejan de recibir $62 millones, mientras los conductores acumulan pérdidas de $134 millones en el mismo periodo.
La metodología del estudio
La investigación de Datexco fundamentó sus estimaciones en un total de 27.977 encuestas distribuidas en tres categorías: 21.510 sobre movilidad general, 4.066 sobre preferencias de transporte, y 2.401 dirigidas específicamente a propietarios y conductores de taxi en las cuatro ciudades analizadas.
La posición del gremio: falta de control regulatorio
Javier Cortés, líder del gremio taxista en Bogotá, considera que la disminución de ingresos se debe principalmente a la falta de control oficial y a lo que describe como una desigualdad regulatoria entre el taxi tradicional y las plataformas digitales de transporte. Esta es la posición del dirigente gremial, y corresponde a la lectura que hace el sector taxista sobre las causas del fenómeno documentado por el estudio.
El otro lado: preferencia creciente del usuario por las apps
Frente a esta posición, datos de Ipsos citados dentro del mismo estudio muestran un panorama distinto desde la perspectiva del usuario final: el 80% de las personas prefiere pedir su viaje mediante aplicaciones digitales, un 67% se siente más seguro durante sus trayectos utilizando estas plataformas, y un 60% percibe una mejora general en el servicio frente a las alternativas tradicionales.
Un sector en limbo legislativo
Pese a su evidente inserción en la movilidad cotidiana de las principales ciudades del país, el sector del transporte digital continúa atrapado en un prolongado limbo legislativo dentro del Congreso de la República, sin que hasta el momento se haya aprobado una regulación definitiva que establezca las reglas de operación para este tipo de plataformas.
No obstante, existen precedentes judiciales que han ido perfilando el marco dentro del cual operan estas aplicaciones. El Tribunal Administrativo de Cundinamarca ha sostenido que este tipo de servicios no pueden ser prohibidos por las autoridades locales, y que deben ser objeto de una reglamentación específica, en lugar de una restricción total. En el mismo sentido, la Corte Suprema de Justicia ha señalado que, en la prestación de estos servicios tecnológicos, se materializa el derecho fundamental de la ciudadanía a disfrutar del progreso científico y de sus aplicaciones tecnológicas.
Un debate que sigue sin resolverse
Con estas cifras sobre la mesa, el debate entre el gremio taxista tradicional y las plataformas digitales de transporte continúa sin una salida regulatoria definitiva en Colombia. Mientras el sector taxista insiste en que la ausencia de reglas equitativas ha erosionado de manera considerable sus ingresos durante casi una década, la creciente preferencia de los usuarios por las aplicaciones digitales, respaldada tanto por las cifras de Ipsos como por los pronunciamientos judiciales ya emitidos, plantea un desafío de fondo para cualquier intento de regulación que el Congreso de la República pueda adelantar en el futuro cercano: cómo equilibrar la protección del gremio tradicional con un modelo de transporte que, según los propios datos del estudio, ya se ha convertido en la opción preferida de la mayoría de los usuarios urbanos del país.





















