Colombia rompe relaciones diplomáticas con Irán y declara terrorista a la Guardia Revolucionaria Islámica
La Cancillería justificó la decisión por razones de seguridad, derechos humanos y el programa nuclear iraní; las relaciones consulares continuarán vigentes.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia informó este jueves que, a partir del 19 de septiembre de 2026, el país rompió formalmente sus relaciones diplomáticas con la República Islámica de Irán. Horas después, el Gobierno emitió un segundo comunicado en el que declaró como grupo terrorista al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), el brazo armado de la República Islámica.
Los argumentos oficiales de la ruptura
"Esta decisión soberana responde a los pilares que guían la política exterior del Gobierno en materia de seguridad nacional y hemisférica, y lucha contra el crimen transnacional, teniendo en cuenta presuntos vínculos del Gobierno de Irán con grupos terroristas internacionales y otros grupos narcoterroristas que amenazan la seguridad del país", señaló la Cancillería en su comunicado oficial.
El texto agregó otros elementos citados como fundamento de la decisión: "Colombia, además, tuvo en cuenta las violaciones constatadas de derechos humanos cometidas por el gobierno iraní en su territorio, los ataques verificados contra países que no son parte del conflicto en el Medio Oriente, el bloqueo del estrecho de Ormuz y la obstrucción de las labores de las autoridades del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) para verificar el alcance de su programa nuclear".
Las relaciones consulares se mantienen
La Cancillería precisó expresamente que la ruptura diplomática no implica el fin de las relaciones consulares entre ambos países, según lo previsto en el artículo 45 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961 y el numeral 3 del artículo 2 de la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares de 1963. La Dirección de Protocolo del Ministerio informará a las autoridades iraníes el procedimiento correspondiente a seguir.
La designación terrorista del CGRI
En el segundo comunicado, el Gobierno explicó que declaró como grupo terrorista al CGRI "debido a que dicha organización representa un grave peligro para la paz y seguridad internacional", y sostuvo que "este grupo reprime a la población iraní y ataca en operaciones encubiertas, más allá de las fronteras de Irán". La Cancillería añadió que el CGRI ya se encuentra clasificado como organización terrorista internacional por la Unión Europea, Norteamérica, y varios países de Medio Oriente, América Latina y Oceanía.
Tras esta decisión, el Gobierno colombiano anunció que reforzará sus medidas de control y seguridad "para impedir el ingreso a su territorio de personas asociadas con el CGRI".
Más de 50 años de relaciones diplomáticas
Las relaciones diplomáticas entre Colombia e Irán se remontan al 28 de abril de 1975. Aunque tuvieron interrupciones en el nivel de representación a lo largo de las décadas, ambos países mantuvieron vínculos diplomáticos y suscribieron acuerdos de cooperación en ámbitos como la cultura y los asuntos consulares. Irán mantiene actualmente una embajada en Bogotá, mientras que Colombia atendía sus relaciones con Teherán a través de su embajada en Turquía, con acreditación concurrente para ese país.
Durante el gobierno de Gustavo Petro (2022-2026), los contactos bilaterales se mantuvieron activos: en febrero de 2023, Petro recibió las cartas credenciales del entonces embajador iraní, Ahmad Reza Kheirmand, y ese mismo mes el viceministro de Relaciones Exteriores de Colombia se reunió con su homólogo político iraní, Ali Bagheri.
Un giro más amplio de la política exterior
La ruptura con Irán se enmarca dentro de un giro más amplio en la política exterior del Gobierno de De la Espriella, que ha profundizado sus vínculos con Estados Unidos y restableció semanas atrás la relación diplomática con Israel, después de que Petro rompiera los lazos con ese país en mayo de 2024, en el contexto de la ofensiva militar israelí en Gaza. El nuevo Gobierno ya había acordado en julio, antes de asumir el poder, el restablecimiento de relaciones con Israel y el fortalecimiento de la cooperación bilateral, incluida la apertura de una embajada colombiana en Jerusalén.
Un mensaje sobre soberanía nacional
El comunicado de la Cancillería cerró con un mensaje sobre los principios que guían esta nueva orientación de la política exterior colombiana: "La defensa de la soberanía nacional constituye un eje irrenunciable de la política exterior colombiana. En este contexto, la diplomacia nacional protegerá las fronteras, rechazará cualquier forma de injerencia externa y promoverá la defensa de los ciudadanos y los intereses de Colombia, ante la comunidad internacional".
Lo que sigue
Con esta ruptura, Colombia se suma a un grupo de países occidentales que han endurecido su postura frente al Gobierno iraní en el contexto de las tensiones recientes en Medio Oriente, en un movimiento que consolida el realineamiento internacional que ha caracterizado la política exterior del Gobierno de Abelardo de la Espriella desde su llegada al poder, y que ahora deberá gestionar las implicaciones prácticas de esta decisión sobre la comunidad iraní residente en el país y sobre eventuales relaciones comerciales o de cooperación que existieran previamente entre ambas naciones.





















