Tres placas interactúan bajo el territorio
Tres placas interactúan bajo el territorio y generan condiciones para que ocurran sismos. Getty Images

Los movimientos de la Tierra que se sienten en Colombia están relacionados con la ubicación del país y con la interacción de varias placas tectónicas. Así lo recordó el Servicio Geológico Colombiano (SGC), en medio del seguimiento que realiza a la actividad sísmica registrada en diferentes regiones del territorio nacional en las últimas semanas.

Un país sísmicamente activo

"Recuerden que Colombia es un país sísmicamente activo", señaló el SGC en una publicación, al explicar que los temblores hacen parte de las condiciones geológicas del territorio. Esta aclaración de la entidad busca poner en contexto la seguidilla de sismos que se han registrado recientemente en distintos departamentos del país, y que han generado inquietud entre la ciudadanía, particularmente en zonas como Chocó, Cundinamarca y Santander.

Cómo funcionan las placas tectónicas

Las placas tectónicas son grandes bloques de la superficie terrestre que se encuentran en constante movimiento. Aunque ese desplazamiento ocurre de manera muy lenta, imperceptible a simple vista y que se mide en apenas centímetros por año, la interacción entre ellas puede generar sismos cuando se acumula y libera energía en el interior de la Tierra. Ese proceso de acumulación y liberación de energía es, precisamente, lo que da origen a los movimientos telúricos que se sienten en la superficie.

Las tres placas que interactúan en Colombia

El SGC explicó que en el caso colombiano intervienen tres placas: Nazca, Sudamericana y Caribe. Según la entidad, "la interacción entre las placas tectónicas de Nazca, Sudamericana y Caribe genera sismos en gran parte del territorio nacional". Estas tres estructuras geológicas convergen bajo el territorio colombiano, lo que explica por qué el país registra una actividad sísmica constante y distribuida en distintas regiones, y no limitada a una sola zona geográfica.

Esto significa que la actividad sísmica no está concentrada en un único punto del país. Las zonas donde estas grandes estructuras geológicas interactúan pueden experimentar movimientos de distinta magnitud, debido a los procesos que ocurren bajo la superficie, algunos de ellos asociados a fallas geológicas específicas, y otros relacionados directamente con el choque y fricción entre las placas mencionadas.

La explicación cobra relevancia ante los recientes reportes de sismos en diferentes regiones, pero el mensaje del organismo también recuerda que Colombia mantiene una condición sísmica permanente, independientemente de que se registren picos de actividad más notorios en determinados periodos, como el que se ha observado en las últimas semanas.

Una actividad que hace parte del territorio

Por eso, la presencia de temblores en distintas zonas del país debe entenderse dentro de esa dinámica natural. El movimiento de las placas ocurre de manera continua, aunque sus efectos no siempre son perceptibles para las personas, ya que muchos de los sismos registrados por los instrumentos del SGC tienen magnitudes tan bajas que no llegan a sentirse en superficie.

La actividad sísmica puede presentarse tanto en regiones donde existen estructuras geológicas activas ampliamente conocidas y estudiadas, como en otras áreas del territorio donde la sismicidad es menos frecuente pero no inexistente, por lo que el seguimiento de estos fenómenos permite conocer su comportamiento y evolución a lo largo del tiempo, y contribuye a mejorar los modelos de amenaza sísmica del país.

El SGC explica cómo tres placas tectónicas provocan sismos
El SGC explica cómo tres placas tectónicas provocan sismos en distintas zonas de Colombia. SEMANA

El monitoreo permanente del SGC

El SGC mantiene el monitoreo de la actividad sísmica y recomienda consultar sus canales oficiales para conocer los reportes sobre los movimientos registrados en Colombia. Esta vigilancia permite identificar nuevos eventos y entregar información a la ciudadanía cuando se presentan cambios relevantes, además de servir como insumo para la actualización periódica de los estudios de zonificación de amenaza sísmica que rigen, entre otras cosas, los códigos de construcción sismorresistente en el país.

La entidad ha insistido, en distintas ocasiones, en que si bien es posible identificar las zonas con mayor probabilidad de actividad sísmica, la ciencia actual no permite predecir con exactitud cuándo, dónde ni con qué magnitud ocurrirá un próximo sismo, por lo que el llamado constante es a mantener la preparación y el conocimiento de las medidas de autoprotección, más allá de la coyuntura de cada nuevo reporte de temblor.