Embajador de Rusia rompe el silencio sobre los MI-17 del Ejército: cuestiona contratos y ofrece recuperar los helicópteros
Nikolay Tavdumadze cuestionó el contrato de mantenimiento firmado con una empresa estadounidense, habló de una deuda cercana a los nueve millones de dólares y ofreció alternativas para recuperar la flota.

Nikolay Tavdumadze aseguró que Colombia suspendió los contratos de mantenimiento de las aeronaves rusas por las sanciones impuestas por Estados Unidos a fabricantes de ese país. En entrevista con SEMANA, cuestionó el contrato firmado con una empresa estadounidense, afirmó que existe una deuda cercana a los nueve millones de dólares y reiteró que Moscú está dispuesto a recuperar la capacidad operativa de los helicópteros.
La crisis de los helicópteros MI-17 del Ejército Nacional volvió a generar controversia luego de que el embajador de Rusia en Colombia, Nikolay Tavdumadze, se pronunciara sobre las dificultades que enfrenta el país para mantener en funcionamiento estas aeronaves, fundamentales para las operaciones militares en diferentes regiones del territorio nacional.
El diplomático responsabilizó a las decisiones adoptadas por los gobiernos de Iván Duque y Gustavo Petro de contribuir al deterioro de la cooperación técnica entre Colombia y Rusia para el mantenimiento y suministro de repuestos de estos equipos.
Según Tavdumadze, el problema comenzó a profundizarse después de 2022, cuando se inició la guerra entre Rusia y Ucrania y aumentaron las restricciones internacionales contra empresas rusas. El embajador explicó que Colombia dejó de prorrogar los contratos de mantenimiento y adquisición de repuestos debido a las dificultades para realizar transferencias de dinero a los fabricantes rusos, que se encuentran bajo sanciones estadounidenses.
El representante diplomático sostuvo que estas restricciones financieras terminaron afectando la continuidad de los servicios técnicos que Rusia prestaba a Colombia y dejaron al Ejército frente a dificultades para garantizar la disponibilidad de su flota de helicópteros.

Rusia cuestiona el contrato firmado con una empresa estadounidense
Uno de los puntos más delicados de la entrevista estuvo relacionado con el contrato que el Ministerio de Defensa colombiano firmó con una compañía estadounidense para realizar el mantenimiento de los MI-17.
Tavdumadze cuestionó la capacidad técnica de esa empresa y aseguró que, desde la perspectiva rusa, no contaba con las certificaciones, los repuestos ni el personal especializado necesarios para intervenir adecuadamente las aeronaves.
El embajador afirmó que, pese a esas limitaciones, Colombia transfirió recursos públicos para desarrollar el contrato, cuya ejecución terminó generando cuestionamientos y una investigación por presuntas irregularidades.
Las declaraciones se producen en medio de las investigaciones de la Fiscalía General de la Nación por el contrato 012, suscrito el 31 de diciembre de 2024, cuyo valor ascendió a aproximadamente 32 millones de dólares.
El proceso judicial involucra a antiguos funcionarios del Ministerio de Defensa y particulares, señalados por presuntas irregularidades en la contratación. Entre los investigados se encuentra el exviceministro de Defensa Luis Edmundo Suárez Soto.
La Fiscalía ha señalado posibles irregularidades en la selección de la empresa contratista y en el cumplimiento de los requisitos técnicos y legales. Sin embargo, las responsabilidades individuales deberán establecerse dentro del proceso judicial.
Tavdumadze también cuestionó que el entonces ministro de Defensa, Iván Velásquez, no hubiera buscado una salida negociada con los fabricantes rusos. A su juicio, la decisión de no continuar contratando directamente con las entidades autorizadas de Rusia respondió a una determinación política que terminó afectando la disponibilidad de las aeronaves.
Embajada rusa asegura que Colombia tiene una deuda cercana a los nueve millones de dólares
Otro de los asuntos que expuso el diplomático fue la existencia de obligaciones económicas pendientes entre Colombia y las entidades rusas encargadas de prestar servicios de mantenimiento a los helicópteros.
Durante la conversación, Tavdumadze indicó que el país tendría una deuda aproximada de nueve millones de dólares. De ese monto, cerca de tres millones corresponderían a trabajos que ya fueron realizados y que, según su versión, no han sido pagados. Los otros cinco o seis millones estarían relacionados con servicios contratados que todavía no se han ejecutado, debido a que Colombia no habría enviado los motores necesarios para su reparación en Rusia.
El embajador insistió en que este asunto también debe resolverse para avanzar hacia una eventual normalización de la cooperación técnica.
Las declaraciones ponen sobre la mesa un componente financiero adicional a la crisis de los MI-17, pues cualquier alternativa de recuperación de la flota deberá considerar las obligaciones contractuales, las restricciones internacionales y los mecanismos legales para efectuar los pagos.
Rusia propone alternativas para recuperar los helicópteros
Pese a las dificultades, Tavdumadze aseguró que su país mantiene la disposición de colaborar con Colombia para recuperar la capacidad operativa de las aeronaves.
Explicó que existen centros de mantenimiento autorizados por los fabricantes rusos en diferentes países, entre ellos Perú, India y Sudáfrica, que podrían convertirse en alternativas para realizar las reparaciones necesarias.
El diplomático señaló que Rusia no pretende renunciar a su participación técnica en el mantenimiento de los helicópteros, sino garantizar que los trabajos sean realizados por compañías que cuenten con las certificaciones y capacidades exigidas por los fabricantes.
También planteó que Colombia podría buscar una excepción ante Estados Unidos para facilitar las operaciones comerciales relacionadas con el mantenimiento de los equipos rusos, teniendo en cuenta las sanciones que actualmente restringen las transacciones con determinadas empresas de ese país.
Según el embajador, Moscú ha presentado diferentes posibilidades para encontrar una solución, pero considera que hasta ahora no ha existido suficiente disposición por parte de las autoridades colombianas para avanzar en esa dirección.
Embajador advierte sobre los riesgos de mantener los MI-17 sin certificación
Durante la entrevista, Tavdumadze también manifestó preocupación por las condiciones de seguridad de los helicópteros que continúan operando sin contar con las certificaciones correspondientes.
Advirtió que mantener en funcionamiento aeronaves sin las garantías técnicas necesarias podría ocasionar accidentes graves, con consecuencias para los integrantes del Ejército que las utilizan en operaciones militares.
Los MI-17 representan una capacidad importante para las Fuerzas Militares colombianas, especialmente por su utilidad en operaciones de transporte de tropas, abastecimiento, evacuación y desplazamiento de personal hacia zonas selváticas y montañosas de difícil acceso.
Por esta razón, la falta de mantenimiento especializado no solamente representa un problema administrativo o contractual, sino también un desafío para la capacidad operacional de las Fuerzas Armadas.
La eventual pérdida de esta flota podría afectar la movilidad militar y la atención de operaciones en regiones donde el transporte aéreo resulta fundamental.
Rusia habla de su relación con el nuevo Gobierno colombiano
La conversación con SEMANA también abordó las perspectivas de las relaciones diplomáticas entre Moscú y Bogotá tras la llegada del presidente Abelardo De La Espriella.
Tavdumadze manifestó que Rusia está interesada en fortalecer los vínculos bilaterales y aseguró que la orientación ideológica del nuevo mandatario colombiano no representa un obstáculo para mantener una relación de cooperación.
El embajador mencionó posibles acercamientos en materia económica, política, cultural, deportiva y educativa. También se refirió a la relación de Colombia con Estados Unidos y a la cercanía del nuevo Gobierno con el presidente Donald Trump, señalando que esto no tendría por qué impedir el desarrollo de relaciones amistosas entre Bogotá y Moscú.
Asimismo, abordó otros asuntos internacionales, entre ellos la guerra entre Rusia y Ucrania, la situación de Cuba y las denuncias sobre el presunto reclutamiento engañoso de ciudadanos colombianos para combatir en territorio ruso.
Sobre este último asunto, reconoció que existen colombianos que han firmado contratos voluntarios con el Ministerio de Defensa de Rusia, aunque negó tener conocimiento de las redes que presuntamente estarían utilizando engaños para reclutar ciudadanos.
Una crisis que sigue pendiente de solución
Las declaraciones del embajador ruso reabren el debate sobre las decisiones que llevaron a Colombia a enfrentar dificultades para mantener operativa su flota de helicópteros MI-17.
Mientras Rusia insiste en que está preparada para ofrecer mantenimiento, repuestos y asistencia técnica, Colombia debe resolver las restricciones derivadas de las sanciones estadounidenses, las obligaciones económicas pendientes y las investigaciones por presuntas irregularidades en los contratos suscritos para atender la emergencia.
El caso también plantea interrogantes sobre la estrategia del Ministerio de Defensa para garantizar la capacidad aérea del Ejército y evitar que las aeronaves pierdan definitivamente sus condiciones de operación.
Por ahora, la propuesta de Moscú consiste en retomar la cooperación técnica mediante fabricantes y centros autorizados, mientras que la solución definitiva dependerá de las decisiones contractuales, diplomáticas y financieras que adopte el Gobierno colombiano.

