Colombia busca recuperar cooperación con Israel en seguridad y agricultura tras visita de Omar Bula
La visita del canciller Omar Bula incluyó la inauguración de la embajada colombiana en Jerusalén y la reactivación del Tratado de Libre Comercio entre ambos países.

El canciller colombiano concluyó una agenda oficial en Israel que incluyó la inauguración de la Embajada de Colombia en Jerusalén y reuniones con altos funcionarios de ese país. La nueva etapa bilateral apunta a fortalecer la inteligencia, la lucha contra el crimen organizado, la tecnología agrícola, la gestión del agua y el comercio.
Colombia busca abrir una nueva etapa de cooperación con Israel, especialmente en áreas estratégicas como seguridad, inteligencia, agricultura y desarrollo tecnológico. El restablecimiento de las relaciones diplomáticas y la reciente visita del canciller Omar Bula a territorio israelí marcaron un nuevo capítulo en el vínculo entre ambos países, que durante décadas mantuvieron acuerdos de colaboración en distintos sectores.
La visita oficial, desarrollada entre el 13 y el 16 de octubre de 2026, tuvo como uno de sus principales acontecimientos la inauguración de la Embajada de Colombia en Jerusalén, el 14 de octubre. La agenda también incluyó encuentros con autoridades israelíes y conversaciones orientadas a identificar proyectos que puedan traducirse en beneficios económicos, tecnológicos y de seguridad para Colombia.
El Gobierno del presidente Abelardo De La Espriella busca fortalecer los canales de cooperación que quedaron afectados tras la ruptura de las relaciones diplomáticas durante la administración anterior. Sin embargo, los resultados concretos dependerán de la implementación de los acuerdos, la financiación de los proyectos y la capacidad de las instituciones para convertir los compromisos anunciados en acciones verificables.
Seguridad e inteligencia, entre las prioridades de la nueva relación
Uno de los principales objetivos del acercamiento con Israel es recuperar y ampliar la cooperación en materia de seguridad. Ambos países cuentan con antecedentes de colaboración en inteligencia, defensa e intercambio de conocimientos para enfrentar amenazas que trascienden las fronteras nacionales.
El fortalecimiento de esta relación podría contribuir a mejorar las capacidades colombianas frente a organizaciones criminales, redes de narcotráfico y grupos armados ilegales que emplean tecnologías cada vez más sofisticadas.
El intercambio de información, la cooperación técnica y el acceso a nuevas herramientas tecnológicas forman parte de los asuntos que se espera desarrollar. Entre los campos mencionados se encuentran la ciberseguridad, la inteligencia y el uso de sistemas tecnológicos para detectar y enfrentar actividades ilícitas.
La posibilidad de acceder a conocimientos especializados también resulta relevante ante el uso de drones y otras tecnologías por parte de estructuras criminales. La cooperación podría ayudar a fortalecer las capacidades de detección, vigilancia y respuesta de las autoridades, siempre que los mecanismos acordados se implementen y cuenten con los recursos necesarios.
Marcos Peckel, director de la Comunidad Judía en Colombia, señaló que la relación entre ambos países ha tenido históricamente componentes de seguridad, inteligencia, agricultura y gestión del agua. Según su perspectiva, recuperar esos canales permitiría retomar áreas de colaboración que considera importantes para las necesidades colombianas.
No obstante, el alcance de esta cooperación todavía debe concretarse en programas, protocolos y mecanismos institucionales. El anuncio de una agenda bilateral no significa que todas las capacidades o tecnologías estén disponibles de manera inmediata.
Agricultura tecnificada: oportunidades para aumentar la productividad rural
La agricultura es otro de los sectores en los que Colombia busca aprovechar la experiencia israelí. Ese país ha desarrollado tecnologías orientadas a mejorar el uso del agua, optimizar los sistemas de riego y producir alimentos en condiciones climáticas difíciles.
Para Colombia, la cooperación podría representar oportunidades de modernización para productores que enfrentan dificultades relacionadas con la disponibilidad de agua, los costos de producción y la necesidad de aumentar la productividad de sus cultivos.
Entre las áreas de interés se encuentran el riego tecnificado, la agricultura de precisión, el monitoreo de cultivos y la transferencia de conocimientos para mejorar la eficiencia de los sistemas productivos.
El Ministerio de Agricultura informó el 9 de octubre que una visita previa del ministro Indalecio Dangond a Israel permitió avanzar en compromisos relacionados con productividad, riego, capacitación e innovación agropecuaria. Estos avances forman parte del proceso de acercamiento sectorial que acompaña el restablecimiento de las relaciones diplomáticas.
La incorporación de estas herramientas podría beneficiar a productores de distintas regiones, especialmente en zonas donde la gestión eficiente del agua es fundamental para sostener las cosechas. Sin embargo, su impacto dependerá de factores como los costos de implementación, el acceso a financiación, la capacitación de los agricultores y la adaptación de las tecnologías a las condiciones de cada territorio.
El objetivo sería que la cooperación no se limite a la transferencia de equipos, sino que incluya formación, asistencia técnica y acompañamiento para que los productores puedan utilizar las herramientas de manera sostenible.
Gestión del agua y tecnología para enfrentar la escasez
Israel también es reconocido por el desarrollo de soluciones para el tratamiento, la reutilización y la desalinización del agua. Estas capacidades representan un área de interés para Colombia, donde distintas regiones enfrentan dificultades relacionadas con el acceso al recurso hídrico, las sequías y la infraestructura para el abastecimiento.
La cooperación podría facilitar el intercambio de conocimientos sobre tratamiento de aguas, sistemas de riego y tecnologías para reducir las pérdidas en los procesos de distribución y aprovechamiento.
En el sector agropecuario, una mejor gestión del agua puede contribuir a disminuir la vulnerabilidad de los cultivos frente a periodos secos y a utilizar de forma más eficiente los recursos disponibles. En las ciudades, las soluciones de tratamiento y reutilización pueden complementar las estrategias de abastecimiento y sostenibilidad.
El ministro de Agricultura, Indalecio Dangond, ya había adelantado gestiones en Israel para impulsar iniciativas relacionadas con estos temas. La agenda bilateral busca ampliar esa cooperación y explorar alternativas que puedan responder a necesidades específicas del país.
Aun así, la adopción de tecnología hídrica requiere estudios técnicos, inversiones, infraestructura y evaluación de los impactos ambientales. Los resultados dependerán de que los proyectos se diseñen según las condiciones de cada región y se mantengan a largo plazo.
Comercio e inversión: la reactivación del acuerdo comercial
El restablecimiento de las relaciones también tiene una dimensión económica. El 13 de octubre de 2026, Colombia e Israel formalizaron la reactivación de su Tratado de Libre Comercio mediante un intercambio de notas diplomáticas, según informó el Ministerio de Relaciones Exteriores israelí.
La reactivación del acuerdo abre nuevamente un marco para desarrollar los intercambios comerciales entre los dos países. La agenda colombiana contempla oportunidades para ampliar y diversificar las exportaciones, especialmente en productos como café, flores, agroalimentos, bienes del sistema moda, productos químicos y ciencias de la vida.
También se busca atraer inversión y promover alianzas en sectores de mayor contenido tecnológico, como software, tecnología financiera, ciberseguridad e innovación.
Para las empresas colombianas, una relación comercial más activa puede facilitar la identificación de compradores, socios y oportunidades de negocio. Sin embargo, los beneficios dependerán de la competitividad de los productos nacionales, los costos logísticos, las condiciones de acceso al mercado y la capacidad de las compañías para cumplir con los requisitos técnicos y comerciales.
La reactivación del acuerdo tampoco garantiza por sí sola un incremento inmediato de las exportaciones. Será necesario que las empresas aprovechen las condiciones comerciales disponibles y que las instituciones acompañen el proceso con información, promoción y apoyo a la internacionalización.
Inteligencia artificial e innovación tecnológica
La agenda bilateral incluye además la posibilidad de ampliar la cooperación en inteligencia artificial, transformación digital y transferencia tecnológica. Israel cuenta con un ecosistema de empresas emergentes y centros de innovación que puede servir como punto de partida para establecer alianzas con instituciones y compañías colombianas.
El propósito es explorar proyectos conjuntos, facilitar el intercambio de conocimiento y promover soluciones aplicables a sectores como la seguridad, la agricultura, la salud y los servicios públicos.
En Colombia, la transferencia tecnológica podría contribuir a modernizar procesos, mejorar la eficiencia de determinadas actividades productivas y desarrollar nuevas capacidades técnicas. No obstante, para que estas oportunidades se traduzcan en resultados duraderos, se requieren inversión, formación de talento humano y mecanismos que permitan adaptar las soluciones a las necesidades locales.
La Cancillería señaló que la visita de Bula estuvo orientada a promover proyectos de cooperación, inversión e innovación, además de fortalecer el diálogo político entre las dos naciones.
La Embajada en Jerusalén marca una nueva etapa diplomática
La inauguración de la Embajada de Colombia en Jerusalén fue uno de los principales hitos de la visita. La sede funcionaba anteriormente en Tel Aviv y su traslado representa una decisión diplomática del Gobierno colombiano dentro del proceso de restablecimiento de las relaciones con Israel.
Durante la ceremonia, el canciller Omar Bula destacó la intención de convertir la representación diplomática en una plataforma para fortalecer el diálogo político, impulsar la cooperación y promover oportunidades para los ciudadanos y las empresas de ambos países.
La nueva sede también busca facilitar la interlocución institucional y la atención consular de los colombianos en Israel. La embajadora Tania Gilinski tendrá entre sus responsabilidades representar los intereses de Colombia y contribuir al desarrollo de la agenda bilateral.
El traslado a Jerusalén tiene, además, una dimensión diplomática sensible por el estatus internacional de la ciudad y el conflicto israelí-palestino. Por ello, la decisión forma parte de una orientación de política exterior que ha generado reacciones y debates internacionales.
Un vínculo que busca pasar de los anuncios a los resultados
La visita del canciller Omar Bula dejó como principales ejes de trabajo la seguridad, la inteligencia, la agricultura, el agua, el comercio y la innovación tecnológica. A ello se suma la reactivación del Tratado de Libre Comercio y la apertura de la embajada en Jerusalén, medidas que buscan consolidar el nuevo capítulo de las relaciones bilaterales.
Para Colombia, el reto consiste en traducir estas oportunidades en proyectos concretos que respondan a necesidades nacionales: fortalecer las capacidades contra el crimen organizado, mejorar la productividad del campo, gestionar mejor los recursos hídricos y ampliar el acceso de las empresas a mercados internacionales.
Los posibles beneficios no serán automáticos. Requerirán acuerdos específicos, recursos, coordinación entre entidades públicas y privadas, y evaluación de los resultados. La continuidad de los programas y la capacidad de adaptar la experiencia israelí a las condiciones colombianas serán factores determinantes.
Por ahora, los dos gobiernos han expresado su intención de ampliar la cooperación. La evolución de los proyectos anunciados permitirá establecer hasta qué punto el restablecimiento de las relaciones se traduce en mejoras verificables para la seguridad, la economía y el desarrollo tecnológico del país.

