Tres colectividades, un mismo objetivo
alvación Nacional tiene asiento en el Congreso, Defensores de la Patria es la colectividad del presidente Abelardo de la Espriella y Creemos logró cupo en la Cámara. Gustavo Torrijos Zuluaga

Consejo Electoral recibiría proceso de fusión de tres partidos de derecha

El Consejo Nacional Electoral (CNE) entrará en cuestión de días a analizar la fusión de tres partidos de derecha que quieren unir sus personerías jurídicas para consolidar una sola fuerza que enfrente los comicios regionales del 2027. Se trata de un movimiento político que podría redefinir el mapa de poder en ese sector del espectro ideológico colombiano de cara a las elecciones territoriales.

Tres colectividades, un mismo objetivo

Se trata de Defensores de la Patria, Salvación Nacional y Creemos, cuyos voceros —como lo reveló El Espectador esta semana— ya están en conversaciones para dar ese paso. La intención, de acuerdo con fuentes de las tres colectividades, es anunciar la próxima semana el inicio formal de ese proceso de fusión, lo que marcaría un hito en la reconfiguración de las fuerzas políticas de derecha en el país, apenas mes y medio después de la posesión del nuevo Gobierno nacional.

Estas tres colectividades tienen perfiles y trayectorias distintas dentro del actual mapa político: Defensores de la Patria es la colectividad bajo la cual llegó al poder el propio presidente Abelardo de la Espriella; Salvación Nacional cuenta con representación propia en el Congreso de la República; y Creemos, por su parte, logró hacerse a un cupo en la Cámara de Representantes en las más recientes elecciones legislativas.

El anuncio formal, la próxima semana

Las tres fuerzas tienen personería jurídica propia y, por lo mismo, podrían dar avales electorales por separado sin necesidad de fusionarse. No obstante, la intención detrás de esta unión es ganar más espacio en un espectro político que actualmente tiene al Centro Democrático como el principal partido de derecha en el país. En efecto, solo para la elección de Senado, esa colectividad uribista sumó tres millones de votos y logró 17 curules en esa corporación, una cifra que ubica al partido fundado por Álvaro Uribe como el actor dominante dentro de ese sector ideológico.

El reto: hacerle sombra al Centro Democrático

Ante ese panorama, la fusión de Defensores de la Patria, Salvación Nacional y Creemos busca precisamente construir una alternativa con mayor capacidad electoral que le permita disputarle terreno al Centro Democrático en los comicios regionales de 2027, en los que estarán en juego gobernaciones, alcaldías, asambleas departamentales y concejos municipales en todo el país.

El antecedente en el CNE: la fusión del Pacto Histórico

Pero en el CNE ya existe un antecedente similar que podría servir de referencia para entender cómo podría desarrollarse este nuevo proceso. Lo que se sabe es que los nueve magistrados que se posesionaron hace pocas semanas —siete de ellos considerados oficialistas y dos de oposición— tienen en sus despachos el expediente de un proceso de fusión similar, pero protagonizado por partidos de izquierda.

La referencia es la conformación del Pacto Histórico, que surgió de fusionar al Polo Democrático, Colombia Humana, el Partido Comunista, la Unión Patriótica y Progresistas. En su momento, ese proceso se demoró considerablemente dentro del trámite ante el CNE y solo dio resultado "encima" de los pasados comicios electorales, lo que en su momento fue interpretado por sectores de la izquierda como una suerte de retaliación política por parte del tribunal electoral de entonces.

Un tribunal con mayorías distintas a las de entonces

Ese tipo de movidas dilatorias que en su momento afectaron al Pacto Histórico podrían volver a intentarse frente a la fusión de los tres partidos de derecha, según fuentes consultadas por este diario. Sin embargo, la diferencia sustancial frente al escenario anterior es que la derecha ahora cuenta con mayorías dentro del actual CNE, lo que se traduce en que el pulso político en torno a esta fusión tendría, previsiblemente, un desarrollo distinto al que enfrentó en su momento la coalición de izquierda.

Además, dentro de la sala plena de este tribunal administrativo aseguran que se están dando consensos internos para tomar las decisiones más relevantes, precisamente con el objetivo de evitar que se repitan las dilaciones que en el pasado afectaron procesos similares. El presidente del CNE, Juan Felipe Lemus, del partido La U, hizo saber que las ponencias que se presenten ante el pleno deben socializarse previamente entre los magistrados, sin que ello implique, según explicó, una pérdida de independencia por parte de los distintos despachos.

La búsqueda de un presupuesto independiente

A esto se suma que, de manera paralela, el CNE está trabajando internamente en defender la viabilidad de contar nuevamente con un presupuesto independiente frente a la Registraduría Nacional del Estado Civil, entidad de la cual ha dependido presupuestalmente en los últimos años. Esa autonomía presupuestal, según se sustenta desde el propio tribunal, resulta clave de cara a los procesos de vigilancia y control electoral que deberá ejecutar el organismo en el marco de las elecciones regionales de 2027, un año electoral que se perfila como especialmente complejo por la cantidad de procesos que deberá atender la entidad, entre ellos, eventualmente, el de esta fusión de partidos de derecha.

Lo que viene: un pulso político clave para 2027

Con el anuncio formal del proceso de fusión esperado para la próxima semana, el CNE quedará encargado de definir en los próximos meses el futuro de esta nueva fuerza política de derecha, en un trámite que será observado de cerca tanto por el propio Gobierno nacional como por otros sectores políticos del país, dado el precedente que sentó en su momento el caso del Pacto Histórico y las implicaciones que esta fusión podría tener sobre el equilibrio de poder regional de cara a las elecciones de 2027.