Terremoto en Colombia
Terremoto en Colombia. Sergio Cárdenas / Portafolio

Las indemnizaciones continúan aumentando mientras las compañías de seguros avanzan en la evaluación de los daños y la atención de miles de reclamaciones. La recuperación de viviendas, propiedades y actividades económicas sigue siendo uno de los principales desafíos tras la emergencia.

El sector asegurador colombiano continúa desembolsando recursos para atender a las personas y empresas afectadas por el terremoto ocurrido el pasado 10 de agosto. De acuerdo con el reporte publicado por Portafolio, las compañías de seguros ya han pagado $913.609 millones en indemnizaciones, una cifra que refleja el avance de los procesos de reclamación y compensación económica derivados de la emergencia.

Los pagos buscan contribuir a la reparación de los bienes asegurados y facilitar la recuperación de los hogares, las empresas y las comunidades que sufrieron daños. Sin embargo, el proceso todavía requiere evaluaciones técnicas, verificación de coberturas y trámites administrativos para determinar los montos que corresponden a cada asegurado.

Las reclamaciones siguen en proceso

Desde el terremoto, las aseguradoras han recibido numerosas solicitudes relacionadas con daños en viviendas, edificios, establecimientos comerciales y otros bienes protegidos mediante pólizas. Cada reclamación debe pasar por un proceso de revisión para establecer las afectaciones, determinar si están cubiertas por el contrato de seguro y calcular el valor de la indemnización.

La Federación de Aseguradores Colombianos (Fasecolda) ha venido publicando balances periódicos sobre la evolución de las reclamaciones y los desembolsos. En su reporte con corte al 9 de octubre, el gremio informó que se habían recibido 99.720 reclamaciones y que los pagos acumulados alcanzaban los $786.543 millones. El nuevo monto reportado por Portafolio evidencia que los desembolsos han seguido creciendo.

Es importante tener en cuenta que el dinero ya pagado no equivale al costo total de los daños. Las indemnizaciones corresponden a reclamaciones que han avanzado hasta la etapa de desembolso, mientras que otras pueden continuar en evaluación o pendientes de documentación.

Viviendas y propiedades, entre las principales afectaciones

Los daños en inmuebles representan una parte importante de las reclamaciones asociadas al terremoto. En estos casos, las aseguradoras deben revisar la magnitud de las afectaciones y establecer si corresponden a daños parciales, pérdidas totales u otros perjuicios cubiertos por la póliza.

En edificios residenciales y conjuntos de propiedad horizontal, el proceso puede requerir gestiones adicionales por parte de los administradores y los consejos de administración. La evaluación de las zonas comunes, la recopilación de documentos y la coordinación de las inspecciones son pasos que pueden resultar determinantes para avanzar en las indemnizaciones.

Por esta razón, Fasecolda ha insistido en la importancia de que las copropiedades afectadas se comuniquen oportunamente con sus aseguradoras, reciban orientación y adelanten los procedimientos necesarios para la atención de los siniestros.

La diferencia entre daños estimados e indemnizaciones pagadas

Para dimensionar el impacto económico del terremoto, es necesario diferenciar dos indicadores: el valor de los siniestros estimados por las compañías y el dinero que efectivamente ha sido entregado a los asegurados.

En el balance con corte al 9 de octubre, Fasecolda calculó en $6,5 billones el valor estimado para atender los siniestros reportados, frente a $786.543 millones desembolsados hasta esa fecha. La diferencia muestra la magnitud de las obligaciones que el sector estimaba atender en ese momento, aunque las cifras pueden variar a medida que se reciben nuevas reclamaciones y se revisan los daños.

Por ello, el incremento de los desembolsos constituye un indicador del avance en la atención de los afectados, pero no significa que todas las reclamaciones estén resueltas ni que la recuperación de las zonas perjudicadas haya concluido.

Un proceso que continúa

Mientras avanzan las inspecciones y los trámites, las aseguradoras mantienen el reto de agilizar las indemnizaciones y atender las solicitudes pendientes. Para los afectados que cuentan con una póliza, presentar la documentación requerida, conservar los soportes de los daños y mantener comunicación con la compañía puede ayudar a evitar demoras en el proceso.

El balance de pagos también pone de relieve la importancia de contar con mecanismos de protección financiera ante eventos de gran impacto. No obstante, el alcance de la cobertura depende de las condiciones de cada póliza, por lo que no todos los daños o afectados necesariamente recibirán una indemnización.

La cifra de $913.609 millones pagados marca un nuevo avance en la respuesta del sector asegurador frente a la emergencia. El seguimiento a las reclamaciones y a los desembolsos permitirá conocer cómo evoluciona la atención de los afectados en las próximas semanas.