Metro de Bogotá: tres grupos internacionales avanzan por la Línea 2
Las asociaciones deberán presentar sus propuestas técnicas y económicas antes de la adjudicación, prevista para el primer semestre de 2027.

La construcción de la segunda línea del Metro de Bogotá dio un nuevo paso en su proceso de contratación. Tres asociaciones empresariales internacionales superaron la evaluación de precalificación y quedaron habilitadas para continuar en la licitación pública que busca seleccionar al futuro concesionario del proyecto.
La decisión fue anunciada el 6 de noviembre de 2026 por la Empresa Metro de Bogotá (EMB), después de revisar los requisitos técnicos, jurídicos y financieros de los participantes. El alcalde Carlos Fernando Galán destacó el resultado como un avance para ampliar la red de transporte férreo de la capital.
Sin embargo, el anuncio no significa que la construcción haya sido adjudicada. Los tres grupos deberán presentar sus propuestas técnicas y económicas, que posteriormente serán evaluadas para determinar cuál asumirá el diseño, construcción, financiación, operación y mantenimiento de la infraestructura.
Tres grupos internacionales siguen en competencia
La lista de precalificados quedó conformada por tres asociaciones empresariales:
- APCA ML2 Bogotá: integrada por compañías del grupo portugués Mota-Engil, con participación de su filial colombiana y mexicana, junto con la empresa francesa Spie Batignolles.
- APCA Metro Capital L2: conformada por Xi'an Rail Transportation Group Company y Xi'an Metro Colombia, vinculadas al sector ferroviario chino.
- APCA Bogotá Metro Capital: integrada por Sacyr Concesiones Colombia y CAF Investment Projects, compañías españolas con experiencia en infraestructura y sistemas ferroviarios.
Los tres participantes superaron la revisión realizada por un evaluador independiente. La Empresa Metro también informó que contó con un análisis de Control Risks para examinar aspectos relacionados con los participantes y posibles conflictos de interés.
La continuidad de los grupos en el proceso está sujeta a la no objeción de la banca multilateral que acompaña el proyecto.
Una licitación que vuelve a tomar impulso
El nuevo avance tiene un antecedente importante. En enero de 2026, el primer proceso de licitación de la Línea 2 terminó sin recibir ofertas, lo que obligó a replantear la estrategia para atraer empresas interesadas en ejecutar el proyecto.
Posteriormente, la Empresa Metro de Bogotá y los organismos multilaterales adelantaron una estrategia de acercamiento con compañías internacionales. Según la entidad, se realizaron 44 reuniones individuales con potenciales interesados provenientes de cuatro continentes y 17 países.
El objetivo fue ampliar la participación empresarial, revisar las condiciones del proceso y fortalecer el interés de compañías con experiencia en construcción de túneles, infraestructura ferroviaria, sistemas de transporte masivo y operación de redes de metro.
En septiembre de 2026 se recibieron tres solicitudes de precalificación. Después de la evaluación correspondiente, las tres asociaciones fueron habilitadas para continuar.
El resultado representa una diferencia frente al primer intento: esta vez, la ciudad cuenta con tres grupos que podrán competir formalmente por el contrato.
¿Cómo será la segunda línea del Metro?
La Línea 2 tendrá una extensión aproximada de 15,5 kilómetros y contará con 11 estaciones: diez subterráneas y una elevada.
El trazado comenzará en la calle 72, donde tendrá conexión con la primera línea del Metro, y llegará hasta el sector de Fontanar del Río, en la localidad de Suba.
El recorrido atravesará cuatro localidades:
- Chapinero.
- Barrios Unidos.
- Engativá.
- Suba.
El proyecto busca mejorar la conexión entre el nororiente y el noroccidente de Bogotá, especialmente para los habitantes de sectores que actualmente dependen de largos desplazamientos en transporte público.
De acuerdo con las proyecciones divulgadas por las autoridades distritales, el recorrido completo podría realizarse en aproximadamente 22 minutos y el sistema tendría capacidad para movilizar hasta 76.000 pasajeros por hora y sentido.
La infraestructura será principalmente subterránea, una característica que representa desafíos técnicos importantes por las condiciones del suelo, la construcción de túneles, la ubicación de estaciones y la coordinación con las redes de servicios públicos existentes.
¿Cuánto costará el proyecto y quién lo financiará?
La Línea 2 cuenta con un convenio de cofinanciación entre el Gobierno nacional y el Distrito, firmado en 2023.
El esquema contempla que la Nación aporte el 70 % de los recursos y Bogotá asuma el 30 % restante. El valor estimado del proyecto es de aproximadamente $34,9 billones a precios constantes de 2021.
Esta cifra debe interpretarse teniendo en cuenta el año de referencia utilizado para calcularla. No representa necesariamente el costo nominal que finalmente se desembolsará, pues los valores contractuales y financieros pueden actualizarse según las condiciones económicas y el desarrollo del proyecto.
La financiación constituye uno de los aspectos fundamentales de la iniciativa, debido a la magnitud de la inversión y a los compromisos presupuestales que deberán mantenerse durante las diferentes etapas de ejecución.
¿Cuándo se conocerá el ganador?
Con la precalificación finalizada, la Empresa Metro de Bogotá avanzará hacia la fase de Solicitud de Ofertas. En esta etapa, los tres grupos deberán presentar sus propuestas técnicas y económicas para competir por el contrato de concesión.
La adjudicación está prevista para el primer semestre de 2027, según el cronograma divulgado por la entidad.
Después de seleccionar al concesionario, deberán desarrollarse las etapas contractuales y administrativas necesarias para iniciar la ejecución. Por tanto, el anuncio de noviembre no representa el comienzo inmediato de las obras.
El calendario es especialmente importante porque la ciudad necesita evitar nuevos retrasos en un proyecto que ya enfrentó dificultades durante su primer proceso de contratación.
El reto de convertir la licitación en una obra real
La segunda línea del Metro representa una de las apuestas de infraestructura más importantes para Bogotá. Su desarrollo podría transformar los desplazamientos de millones de habitantes y mejorar la conexión de localidades que durante años han reclamado alternativas de transporte de mayor capacidad.
Sin embargo, el éxito del proyecto no dependerá únicamente de encontrar una empresa constructora. También será necesario garantizar la financiación, controlar los costos, cumplir los cronogramas, supervisar la calidad de las obras y mantener la coordinación entre el Gobierno nacional y la administración distrital.
La precalificación de tres grupos internacionales es una señal favorable para la continuidad del proceso, pero todavía queda una etapa decisiva: elegir al concesionario que asumirá la responsabilidad de construir y operar la infraestructura.
Para los habitantes de Suba y Engativá, el anuncio representa una expectativa que vuelve a tomar fuerza. La verdadera prueba será que el avance administrativo se traduzca en una obra ejecutada con transparencia, planeación y resultados concretos para la movilidad de Bogotá.

