Superservicios vigillará ante El Niño.
Superservicios vigillará ante El Niño. Imagen generada con inteligencia artificial-CHATGPT

Lupa de la Superservicios a la situación de las empresas de energía para encarar lo más duro de El Niño

La Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios (Superservicios) reforzó su estrategia de inspección, vigilancia y control sobre el sector eléctrico ante la evolución del fenómeno de El Niño, con un plan que incluye seguimiento financiero a las empresas, revisión del balance entre generación y demanda, monitoreo de infraestructura y verificación de los planes de gestión del riesgo. La entidad busca anticipar riesgos que puedan comprometer la continuidad y calidad del servicio, en un momento en que el sector energético colombiano enfrenta una de sus coyunturas más complejas de los últimos años.

Una preocupación concreta: menos agua, más térmicas

La medida parte de una preocupación concreta: El Niño reduce los aportes hídricos al sistema eléctrico y aumenta la necesidad de respaldo de la generación térmica, una combinación que, según la Superservicios, afecta tanto la operación como la infraestructura del sector. Esta dinámica ha sido advertida en las últimas semanas por distintos analistas y gremios del sector, que han señalado el riesgo creciente de un desbalance entre la oferta y la demanda de energía durante los meses más críticos del fenómeno climático.

Por esa razón, el organismo estructuró cuatro frentes de trabajo dirigidos a identificar posibles dificultades antes de que se traduzcan en afectaciones para los usuarios, en lo que constituye una de las respuestas institucionales más completas anunciadas hasta ahora frente a la coyuntura energética del país.

Fenómeno de El Niño.
Fenómeno de El Niño. iStock

Primer frente: el balance entre generación y demanda

El primer frente de la estrategia estará enfocado en el balance entre generación y demanda. Del lado de la oferta, la entidad adelantará un plan de visitas a plantas hidráulicas y térmicas para revisar su situación, en un ejercicio que busca tener un diagnóstico directo y actualizado sobre la capacidad real de generación disponible en el sistema.

Por el lado de la demanda, hará seguimiento a la aplicación de las medidas regulatorias adoptadas por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG), entidad encargada de definir las reglas bajo las cuales opera el mercado eléctrico colombiano.

Segundo frente: seguimiento financiero a las empresas

Uno de los componentes centrales será el seguimiento a los estados financieros de las empresas vigiladas. La Superservicios señaló que este frente permitirá generar alertas tempranas frente a situaciones que puedan comprometer la operación de las compañías, en un escenario en el que la disponibilidad de recursos y la capacidad de respuesta de los agentes resultan relevantes para sostener la prestación del servicio durante el fenómeno climático.

La vigilancia sobre las empresas se complementará con el análisis de su situación financiera. El objetivo, según el comunicado, es detectar de manera anticipada condiciones que puedan poner en riesgo su funcionamiento, un aspecto especialmente sensible si se tiene en cuenta que varias empresas del sector —como Air-e, en la Costa Caribe— ya atraviesan dificultades financieras conocidas públicamente.

Este componente se incorpora a una estrategia que busca que las decisiones preventivas o correctivas puedan adoptarse de acuerdo con la evolución de El Niño y antes de que una eventual dificultad afecte la prestación del servicio.

Tercer frente: el estado de la infraestructura de distribución

La Superservicios también concentrará parte de su trabajo en la infraestructura eléctrica. El tercer frente contempla el monitoreo del estado de los activos pertenecientes a los Sistemas de Distribución Local (SDL), junto con el respectivo seguimiento.

La revisión estará orientada a identificar posibles vulnerabilidades en los elementos que soportan la distribución de energía y que son necesarios para mantener la continuidad del suministro, especialmente en las redes que podrían verse sometidas a mayor exigencia durante los picos de demanda asociados a las altas temperaturas del fenómeno.

Cuarto frente: los planes de gestión del riesgo

A esa labor se suma la revisión de la preparación de los agentes ante eventuales contingencias. El cuarto frente busca "validar y verificar la actualización y preparación de los Planes de Gestión del Riesgo de Desastres" por parte de las diferentes empresas y actores vinculados con la prestación del servicio de energía eléctrica, un ejercicio que busca asegurar que las compañías cuenten con protocolos actualizados y operativos frente a posibles emergencias.

Una atención especial a las Zonas No Interconectadas

La estrategia incluye además medidas específicas para las Zonas No Interconectadas (ZNI), donde la Superservicios está recopilando información relacionada con la logística de suministro de combustible en cada región. Estas zonas, que no están conectadas al Sistema Interconectado Nacional y dependen principalmente de plantas diésel para su generación eléctrica, presentan vulnerabilidades particulares frente a cualquier interrupción en la cadena de abastecimiento de combustibles.

Estas zonas dependen de esquemas particulares de abastecimiento, por lo que la disponibilidad de combustibles hace parte de los elementos incluidos en la vigilancia desplegada por la entidad.

El organismo señaló que todas estas acciones tienen como objetivo la protección de los derechos de los usuarios y la preservación de la "continuidad, calidad y confiabilidad del servicio de energía eléctrica".

El trabajo articulado con otras entidades del sector

La estrategia busca mantener una vigilancia simultánea sobre la generación, la demanda, las finanzas empresariales, la infraestructura y la capacidad de preparación de los diferentes agentes frente a los riesgos asociados con El Niño.

El trabajo será desarrollado de manera articulada con otras instituciones del sector energético. La Superservicios indicó que las acciones se ejecutarán junto con el Ministerio de Minas y Energía, la CREG, el operador del mercado de energía XM y la Unidad de Planeación Minero Energética, entidades que participan en distintos componentes de la operación, regulación y planeación del sistema eléctrico colombiano. Esta coordinación interinstitucional busca evitar duplicidades y garantizar que la información recolectada por cada entidad alimente un diagnóstico conjunto sobre el estado real del sistema.

El objetivo final: proteger a los usuarios

Con estos cuatro frentes, la Superservicios busca disponer de información temprana sobre eventuales riesgos y contar con elementos para adoptar medidas preventivas y correctivas a medida que avance El Niño.

La entidad mantendrá bajo seguimiento tanto la capacidad operativa de las empresas como la infraestructura y la respuesta de los agentes frente a un fenómeno que, según su comunicación, reduce los aportes hídricos y exige una mayor participación de la generación térmica.

Un plan que se suma a otras medidas frente a la crisis energética

Este anuncio de la Superservicios se produce en medio de una serie de pronunciamientos recientes de distintos actores del sector energético sobre los riesgos asociados a El Niño, entre ellos advertencias de gremios como Andesco y Acolgén sobre la necesidad de fortalecer la generación térmica y asegurar el abastecimiento de gas, así como análisis de firmas como Corficolombiana sobre el costo económico que tendría un eventual racionamiento eléctrico para el país. La estrategia de vigilancia anunciada por la Superservicios se suma, así, a un conjunto más amplio de medidas con las que distintas entidades del Estado buscan anticiparse a los efectos de uno de los fenómenos climáticos más intensos registrados en Colombia en las últimas décadas.