Estaciones de servicio advierten que el aumento de costos laborales pone en riesgo a los pequeños negocios del sector
Somos Uno señala que la operación 24/7 cuesta $1,81 millones semanales por puesto de trabajo y pide revisar el esquema regulado de márgenes.

El aumento de los costos laborales está generando presión sobre la operación permanente de las estaciones de servicio en Colombia, especialmente en los establecimientos de menor volumen y aquellos ubicados en zonas rurales. Así lo dio a conocer David Jiménez Mejía, vocero gremial nacional de Somos Uno, organismo que representa a las más de 6.400 estaciones de servicio del país, durante el Foro Sectorial SODICOM 2026, realizado en Cali.
El dirigente presentó un estudio elaborado con información pública del Dane, la CREG y la legislación laboral vigente. De acuerdo con el análisis del gremio, el costo de mantener operativas las estaciones de servicio las 24 horas del día, los siete días de la semana, aumentó 53,5% entre julio de 2024 y julio de 2026, pasando de $1,18 millones a $1,81 millones semanales por posición de trabajo.
"Las estaciones de servicio han hecho un esfuerzo importante por generar empleo formal y mejorar las condiciones de sus trabajadores. Pero hoy enfrentamos una realidad: los costos laborales están creciendo mucho más rápido que la remuneración reconocida por la regulación", afirmó Jiménez Mejía en el marco del foro sectorial.
Un margen bruto inferior al 6%
El vocero de Somos Uno ha explicado en distintos espacios que el margen de comercialización minorista está regulado, y que las estaciones no ganan más dinero cuando el combustible se encarece. "Si se revisa el margen bruto por cada galón de gasolina corriente que se vende en Colombia, este es inferior al 6%. Con ese porcentaje debemos cubrir toda la operación de una estación de servicio", ha señalado el dirigente.
Según el análisis del gremio, entre abril de 2015 y julio de 2026 el costo de sostener una posición de atención continua aumentó 223,2%, mientras que el margen minorista, que se actualiza mediante el Índice de Precios al Consumidor (IPC), acumuló una variación de apenas 84,6%. Esa diferencia representa la brecha laboral que hoy equivale al 23,6% del margen minorista de las estaciones en el país, según el boletín estadístico sectorial elaborado por la unión gremial.
Cuatro reformas laborales que presionaron los costos
El estudio identifica cuatro modificaciones laborales que incidieron directamente sobre la operación de las estaciones entre finales de 2025 y julio de 2026: el aumento del salario mínimo del 23%, la ampliación de la franja nocturna, el incremento al 90% del recargo por trabajo en día de descanso obligatorio, y la entrada en vigor de la jornada de 42 horas semanales. En conjunto, estos cambios elevaron de manera considerable el costo de sostener una posición de atención continua en cada estación.
El mecanismo que actualiza el margen minorista, contenido en el Documento CREG-904 019 de 2025, señala que el valor fijado en $625,61 por galón en 2015 continúa actualizándose cada febrero únicamente con el IPC del año anterior. Con el IPC de 2025, esa actualización llevó el margen a $1.155 por galón en febrero de 2026, una cifra que, según el gremio, no logra reflejar el verdadero incremento de los costos laborales del sector.
Avances laborales, pero con presión desigual
El estudio también destaca algunos avances en materia laboral dentro del sector. Entre 2022 y 2025, el número de empleos en las estaciones de servicio aumentó de 52.600 a 68.000, lo que equivale a un crecimiento del 29,3%. Además, el vocero señaló que la informalidad laboral cayó de 28,7% a 21,4%, y los ingresos reales de los isleros aumentaron 25,3%.
No obstante, desde el gremio afirmaron que la presión de costos es especialmente fuerte para las estaciones pequeñas y rurales, que cuentan con menores niveles de venta y una capacidad limitada para absorber los incrementos. "Una estación de bajo volumen no tiene la misma capacidad para absorber estos incrementos. En algunos municipios, el cierre de una estación no significa simplemente perder un negocio, sino poner en riesgo el abastecimiento de combustibles de toda una comunidad", señaló Jiménez.
Una brecha de $272 por galón
El estudio estima una brecha de $272 por galón entre el costo laboral actual y el componente reconocido por el mecanismo de actualización. En ese sentido, el gremio aclaró que esta cifra no constituye una propuesta de aumento del margen, sino una medición de la diferencia entre los costos laborales reales y lo que actualmente reconoce la regulación.
Ante este panorama, Somos Uno ha planteado que sea el mercado —y no una fórmula agregada estatal— el que determine la tasa de retorno de cada establecimiento según sus condiciones operativas específicas. El gremio advierte que, mientras esta discusión no se resuelva, la variable de ajuste ha recaído en la calidad de la atención, lo que se traduce en menos horas de servicio, menor número de isleros por turno, y reducción en las labores de mantenimiento, una dinámica que impacta con especial fuerza a los establecimientos pequeños y ubicados en áreas rurales del país.
Un llamado a una discusión técnica
"La discusión debe ser técnica y transparente. Si queremos preservar el empleo formal y garantizar el abastecimiento de combustibles en todo el país, debemos hablar también de la sostenibilidad económica de las estaciones de servicio", concluyó el vocero gremial nacional.
Esta advertencia se suma a otros pronunciamientos recientes de Somos Uno, que ha venido insistiendo ante el Ministerio de Minas y Energía, la Dirección de Hidrocarburos y la CREG sobre la necesidad de revisar el esquema actual de márgenes máximos regulados, y evaluar alternativas como un margen de referencia diferenciado para la red de distribución de combustibles en el país, en un contexto donde el gremio ya ha planteado la conformación de una mesa de trabajo permanente con las autoridades del sector energético.





















