Terremoto en Colombia
Terremoto en Colombia @juanfotosadn

La inflación mensual de Colombia fue de 0,39% en agosto, mientras la variación anual llegó a 6,24%, informó el Dane. El resultado anual aumentó frente al 5,10% registrado en el mismo mes de 2025 y el acumulado alcanzó 5,35%.

Las ciudades y zonas urbanas afectadas por el terremoto del 10 de agosto cerraron el mes con variaciones de inflación dispares, según el Dane. Armenia presentó el mayor aumento mensual entre los dominios analizados, mientras Manizales registró el más bajo del país.

Armenia tuvo una variación de 0,65%, seguida por el agregado de otras áreas urbanas —que incluye a Quibdó— con 0,43%. Pereira registró 0,37%, Cali llegó a 0,34% y Manizales cerró el mes con 0,20%.

Los datos permiten observar cómo se movieron los precios durante el mismo mes de la emergencia, pero no demuestran que el terremoto haya causado esas variaciones. El Dane no estableció una relación causal entre el evento sísmico y el comportamiento territorial del IPC.

La emergencia sí produjo dificultades en la recolección de los precios utilizados para construir el indicador. De los cinco dominios afectados presentados por la entidad, Pereira tuvo la mayor proporción de novedades técnicas y requirió la aplicación de procedimientos estadísticos previstos.

Armenia tuvo la mayor inflación entre las ciudades afectadas

Armenia registró una inflación mensual de 0,65%, resultado que la ubicó en el cuarto lugar nacional. Solamente Riohacha, Santa Marta y Bucaramanga presentaron variaciones superiores durante agosto, con 0,71%, 0,70% y 0,67%, respectivamente.

El incremento de la capital del Quindío estuvo 0,26 puntos porcentuales por encima del promedio colombiano. En términos anuales, los precios aumentaron 6,83%, la cuarta tasa más alta del país y 0,59 puntos porcentuales superior al dato nacional.

Pereira, identificada por el Dane como el dominio con mayor afectación operativa por el terremoto, cerró agosto con una inflación mensual de 0,37%. Aunque el resultado fue inferior al promedio nacional, su variación anual alcanzó 6,85%.

Ese dato convirtió a Pereira en la tercera ciudad con la inflación anual más elevada entre los dominios investigados. Solo Medellín, con 7,07%, y Bucaramanga, con 7,03%, presentaron aumentos superiores durante los últimos 12 meses.

Cali reportó una inflación mensual de 0,34%, cinco puntos básicos por debajo del promedio nacional. La capital del Valle del Cauca acumuló, sin embargo, un incremento anual de 6,41%, superior al 6,24% registrado para el conjunto del país.

Manizales presentó el aumento mensual más bajo de Colombia, con 0,20%. En la ciudad, las hortalizas y legumbres frescas subieron 8,94%, las papas aumentaron 6,40% y las frutas frescas avanzaron 2,49%.

Estas presiones fueron compensadas parcialmente por la electricidad, que bajó 2,89% y restó 0,09 puntos porcentuales al IPC local. También disminuyeron los plátanos, con -5,29%; el café y sus derivados, con -3,28%, y el gas, con -1,46%.

Quibdó quedó incluido dentro de otras áreas urbanas

El dominio denominado otras áreas urbanas, dentro del cual se encuentra Quibdó, presentó una inflación mensual de 0,43% y una variación anual de 6,02%. El resultado mensual superó en cuatro puntos básicos el promedio nacional.

El Dane no publicó un dato independiente para Quibdó. Por esa razón, el resultado de otras áreas urbanas no puede atribuirse exclusivamente a la capital del Chocó, debido a que el dominio reúne varias ciudades y municipios investigados por la entidad.

Esta precisión resulta especialmente relevante porque el epicentro del terremoto estuvo ubicado en San José del Palmar, Chocó. Presentar el 0,43% como la inflación específica de Quibdó supondría asignarle una cifra que corresponde a un agregado territorial más amplio.

En el ámbito nacional, los alimentos y bebidas no alcohólicas aumentaron 0,71% durante agosto, mientras alojamiento, agua, electricidad, gas y otros combustibles subieron 0,38%. Ambas divisiones estuvieron entre las que más aportaron al resultado mensual.

Las principales presiones provinieron de la electricidad, que subió 2,33%; las frutas frescas, con 4,95%; el alcantarillado, con 7,13%, y las papas, con 4,32%. Los arriendos imputados y efectivos avanzaron 0,39% y 0,38%, respectivamente.

En contraste, el suministro de agua disminuyó 4,04%, el gas cayó 1,29%, los plátanos bajaron 2,90% y la cebolla retrocedió 2,57%. Estos movimientos ayudaron a moderar el aumento del costo de vida durante agosto.

El terremoto dificultó la recolección del IPC en Pereira

El Dane informó que el porcentaje de registros recolectados sin novedad fue de 87,60% en otras áreas urbanas, 87,35% en Manizales, 84,60% en Armenia y 80,50% en Cali. Pereira presentó una proporción considerablemente menor, de 50,66%.

Ante este resultado, la entidad señaló que "Pereira concentra la mayor afectación dentro de los dominios presentados". En esta ciudad, el 42,98% de los registros quedó en periodo de espera, mientras el 5,13% requirió una sustitución inmediata.

Las mayores proporciones de registros en espera estuvieron en prendas de vestir y calzado, con 76,28%; restaurantes y hoteles, con 51,70%; recreación y cultura, con 50,82%, y muebles y artículos para el hogar, con 50,73%.

El periodo de espera no significa que el precio haya aumentado ni que su variación fuera atribuida automáticamente al terremoto. Corresponde a una novedad operativa aplicada cuando temporalmente no es posible obtener una cotización comparable en una fuente determinada.

Pese a las dificultades, el Dane mantuvo la publicación del IPC y aplicó los mecanismos metodológicos previstos cuando algunos precios no se encuentran disponibles. Los resultados conservan así su función estadística, aunque deben interpretarse considerando las afectaciones presentadas durante la recolección.

El cierre de agosto deja dos lecturas territoriales. Armenia y Pereira estuvieron entre las ciudades afectadas con las mayores variaciones anuales, mientras Manizales tuvo el menor aumento mensual del país. Al mismo tiempo, Pereira enfrentó el principal impacto sobre la operación estadística.

La coincidencia entre la emergencia y el periodo de medición exige cautela. Las cifras describen el comportamiento del costo de vida y las dificultades para recoger los precios, pero no permiten concluir que el terremoto haya provocado los aumentos observados en esas ciudades.