Así es el canal interoceánico que De la Espriella quiere retomar para conectar el Urabá antioqueño con el Pacífico chocoano
El presidente Abelardo de la Espriella impulsa la conexión entre el Urabá antioqueño y el Pacífico chocoano.

Tras la cumbre empresarial que se realizó en Chocó con la participación del sector empresarial más importante del país, el presidente Abelardo de la Espriella volvió a poner sobre la mesa una idea que Colombia ha discutido durante décadas: la posibilidad de conectar el Urabá antioqueño con el Pacífico chocoano a través de un corredor interoceánico.
"He ordenado que se realice la evaluación de la posibilidad de una obra que ya está estudiada y tiene alguna proyección que es: el canal interoceánico", explicó el mandatario durante su intervención en Quibdó. Acto seguido, el presidente le pidió al gerente del Fondo Milagro que explicara ante los empresarios presentes cómo se podría llevar a cabo este proyecto, que incluiría también la posibilidad de construir vías férreas.
Dos alternativas sobre la mesa
Jaime Andrés Uribe Tamayo, gerente del Fondo Milagro, tomó la palabra para detallar en qué consistiría exactamente esta megaobra. "Sí, hay dos posibilidades para conectar el Atlántico y el Pacífico, desde el Urabá antioqueño, hasta un puerto de aguas profundas en el Pacífico chocoano. Aguas profundas naturales. Y hay dos posibilidades que son las que se van a seguir estudiando, presidente. Que son, un canal interoceánico y el otro ferrocarril que una ambos puertos y poder trasladar mercancías entre los dos océanos", explicó el funcionario ante el mandatario y los empresarios asistentes.
De acuerdo con lo expuesto por Uribe Tamayo, el Gobierno nacional continuará adelantando el estudio de ambas opciones con el fin de estructurar formalmente los proyectos, incluyendo esta vez al departamento de Antioquia en uno de los dos extremos del corredor, a diferencia del planteamiento que había manejado el gobierno de Gustavo Petro, que solo incluía al Chocó dentro de su propuesta original.
El presidente De la Espriella, por su parte, se refirió a la ambición de esta obra con una frase que resume su determinación frente al proyecto: "Estoy acostumbrado a que me digan que no se puede para probar que sí se puede y con este grupo de empresarios, pues, por supuesto que es más viable", afirmó el mandatario al explicar su decisión de avanzar en los estudios técnicos.
Un proyecto que ya existía desde el gobierno anterior
Esta propuesta no es nueva dentro del debate público colombiano. El expresidente Gustavo Petro había instalado la idea desde su campaña presidencial, y la retomó con fuerza en julio de 2024, cuando presentó formalmente la propuesta de un tren elevado de cerca de 200 kilómetros entre Cupica, en el Chocó, y Turbo, en Antioquia, pensado como una alternativa de carga capaz de competir directamente con el Canal de Panamá.
En su momento, Petro defendió la opción del ferrocarril frente a la de un canal que implicara desviar agua de mar hacia el río Atrato, una alternativa que generaba mayores preocupaciones ambientales. El proyecto, según se ha conocido, logró avanzar hasta un nivel de prefactibilidad al cierre de la anterior administración, un punto de partida técnico que el nuevo Gobierno retoma ahora bajo una versión ampliada.
La principal diferencia entre ambas propuestas radica precisamente en la inclusión de Antioquia como uno de los extremos formales del corredor, un cambio que, según explicó el propio Uribe Tamayo, busca ampliar el alcance económico y logístico del proyecto más allá de los límites del departamento del Chocó.
Interés confirmado por los empresarios
Al finalizar la presentación, el presidente De la Espriella explicó que el sector empresarial presente en la cumbre había mostrado buena receptividad frente a la propuesta. Según se ha conocido, un grupo de los empresarios más grandes del país que acompañaron al mandatario durante la jornada —entre ellos representantes del Grupo Gilinski y de la Organización Ardila Lülle— manifestaron interés formal en conocer con mayor detalle la propuesta, con el fin de evaluar posibles esquemas de participación e inversión privada dentro del proyecto.
El propio presidente calificó esta iniciativa como una "locura posible", en referencia al tamaño y la ambición de la obra, que buscaría aprovechar la ubicación geográfica estratégica del departamento del Chocó para convertirlo en un corredor de transporte de mercancías entre los dos océanos que bordean el territorio colombiano.
Un gerente especial para hacer seguimiento al proyecto
Para coordinar la ejecución de este y otros compromisos anunciados durante la cumbre, el presidente designó a José Leónidas Tobón, viceministro de Agricultura y oriundo del Chocó, como gerente especial del departamento desde el Fondo Milagro. Tobón tendrá a su cargo, entre otras responsabilidades, el seguimiento específico del estudio del corredor interoceánico, además de otros proyectos como el malecón de Quibdó, el paquete vial regional y la estructuración del régimen especial de inversión para el departamento.
Un plan más amplio para la transformación del Chocó
Este anuncio sobre el canal interoceánico se dio en el marco de la Cumbre Empresarial por la Transformación del Chocó y la Reconstrucción de la Patria, un evento en el que el presidente presentó lo que denominó un "Plan Marshall" para el departamento, con el objetivo de canalizar inversión pública y privada tras el terremoto que golpeó al país el pasado 10 de agosto.
"No puede haber patria milagro sin que el Chocó reciba las transformaciones que merece", afirmó el jefe de Estado durante su intervención. El mandatario explicó que su intención es concentrar los recursos disponibles en proyectos de gran escala, en lugar de dispersarlos en iniciativas aisladas. "No quiero 100 pequeñas iniciativas dispersas, cada una por su lado y cada ministerio anunciando su propio programa. Vamos a hacer una buena planeación, establecer grandes prioridades, asegurar los recursos necesarios", explicó De la Espriella ante los empresarios asistentes a la cumbre.
Dentro de este plan más amplio, el paquete de infraestructura vial y logística asciende a $1 billón de pesos, financiado en partes iguales entre el mecanismo de Obras por Impuestos y la inversión privada directa de los empresarios presentes. Estos recursos cubrirán, entre otras obras, la conexión Quibdó-Ánima-Nóvita, el enlace San José del Palmar-El Cairo hacia el Valle del Cauca, el corredor Istmina-Puerto Meluk, la pavimentación de tramos pendientes hacia el Darién, el corredor turístico Tutunendo-Quibdó, y la modernización del aeropuerto de Bahía Solano.
Un sueño que Colombia ha discutido por décadas
Durante décadas, cada vez que Colombia retoma la idea de un canal o un tren que una el océano Pacífico con el Atlántico a través del Chocó, la reacción pública suele dividirse entre la ilusión y el escepticismo. Se trata de un proyecto que históricamente ha sido percibido como demasiado grande, demasiado costoso y demasiado complejo para un país que todavía no logra conectar de manera estable a buena parte de ese departamento con el resto del territorio nacional.
Este lunes 7 de septiembre, sin embargo, esa antigua aspiración regresó al centro de la agenda nacional, respaldada esta vez por el interés manifestado por algunos de los empresarios más poderosos de Colombia, y con la promesa de un Gobierno dispuesto a retomar y profundizar los estudios técnicos que ya se habían adelantado durante la administración anterior, ahora bajo una versión que integra directamente al departamento de Antioquia como socio estratégico del proyecto.





















