El 32% de los adultos en Colombia aún no tiene
El 32% de los adultos en Colombia aún no tiene historial crediticio tradicional, revela TransUnion Justin Sullivan/Getty Images

El acceso al crédito formal todavía representa un desafío para una parte importante de la población adulta en Colombia. Un informe de TransUnion reveló que, al cierre del segundo trimestre de 2026, el 32% de los adultos no contaba con un historial crediticio tradicional dentro del sistema financiero del país.

Sin embargo, la ausencia de registros bancarios no significa que estos consumidores carezcan por completo de información sobre su comportamiento económico. Según el estudio, el 86% de las personas sin historial crediticio tradicional sí registra datos relacionados con sus actividades en sectores como las telecomunicaciones y el comercio minorista. Estos registros podrían convertirse en una herramienta clave para ampliar el acceso a productos financieros, especialmente para quienes están comenzando su trayectoria como consumidores dentro de la economía formal.

Telecomunicaciones y comercio abren la puerta al crédito

El estudio, titulado "Repensando el riesgo: Acceso al crédito para consumidores sin historial de crédito tradicional", muestra que el primer vínculo de muchos consumidores con una obligación financiera no necesariamente ocurre en un banco. De acuerdo con TransUnion, el 59% de quienes inician su trayectoria crediticia lo hace mediante empresas de telecomunicaciones, mientras que otro 22% comienza en el sector real, principalmente a través de establecimientos comerciales.

Estos primeros registros pueden ser relevantes para el posterior ingreso de las personas al sistema financiero tradicional. La firma encontró que cerca de cuatro de cada diez consumidores que comienzan utilizando productos de telecomunicaciones o comercio terminan adquiriendo un producto de crédito tradicional durante los tres años siguientes a esa primera obligación.

El comportamiento pasado como señal de riesgo futuro

La información acumulada a través de estos sectores no bancarios también puede ofrecer señales relevantes sobre el comportamiento futuro de los consumidores dentro del sistema financiero formal. Por ejemplo, los consumidores que redujeron progresivamente sus saldos durante los dos años anteriores a obtener un producto financiero tradicional presentaron patrones considerados favorables por parte de la firma.

En particular, el estudio señala que cuanto mayor sea la antigüedad del consumidor dentro del sector de telecomunicaciones, mayor es la probabilidad de que este presente un buen comportamiento en sus productos de crédito tradicionales una vez ingresa al sistema financiero formal.

En cambio, una mayor cantidad de cuentas abiertas durante ese mismo periodo se relacionó con una probabilidad más elevada de registrar posteriormente comportamientos negativos en los pagos, un patrón que los analistas de la firma consideran relevante a la hora de evaluar el riesgo de nuevos solicitantes de crédito.

Una oportunidad para las entidades financieras

Para TransUnion, este escenario representa una oportunidad concreta para las entidades financieras del país, que podrían complementar sus mecanismos tradicionales de evaluación crediticia con información alternativa proveniente de sectores no bancarios.

Entre los indicadores que pueden aportar a ese análisis se encuentran el tiempo de permanencia de una persona en servicios de telecomunicaciones y comercios, la evolución de su nivel de endeudamiento, y la estabilidad observada en su comportamiento general como consumidor a lo largo del tiempo.

La compañía plantea que utilizar este tipo de señales podría permitir que un mayor número de personas sean evaluadas para acceder a productos financieros formales, incluso cuando todavía no cuentan con un historial bancario suficientemente amplio o consolidado.

La educación financiera, un complemento necesario

El proceso de incorporar a estos nuevos consumidores al sistema financiero formal, sin embargo, requiere acompañamiento adicional. La educación financiera aparece como otro elemento relevante para que los nuevos usuarios comprendan adecuadamente las condiciones de los productos que adquieren, administren de manera responsable sus obligaciones, y puedan construir una trayectoria crediticia favorable dentro del sistema financiero a lo largo del tiempo.

Sin este acompañamiento, el riesgo es que las personas que apenas ingresan al sistema formal de crédito repitan patrones de sobreendeudamiento o incumplimiento que terminen perjudicando, en lugar de fortalecer, su historial crediticio recién construido.

Un puente entre millones de consumidores y el crédito formal

Así, los datos generados fuera de la banca tradicional podrían convertirse en un puente efectivo entre millones de consumidores colombianos y el crédito formal, mientras las entidades financieras del país buscan nuevas herramientas para identificar oportunidades de negocio sin descuidar, al mismo tiempo, la adecuada gestión del riesgo crediticio.

Este hallazgo resulta particularmente relevante para Colombia, un país donde la inclusión financiera continúa siendo un reto estructural, y donde iniciativas como esta podrían ayudar a que una parte significativa de la población adulta, que hoy permanece al margen del sistema bancario tradicional, logre acceder de manera más ágil y segura a productos de crédito formal en los próximos años.