Alto costo de los créditos frena a los colombianos: consumidores desisten de pedir préstamos
Una encuesta de TransUnion señala que menos de tres de cada diez consumidores planeaban solicitar o refinanciar un crédito, mientras 41 % desistió de una solicitud.

Las condiciones de financiación y el costo de los intereses están influyendo en las decisiones de los hogares. Una encuesta de TransUnion muestra una baja intención de solicitar nuevos créditos y un porcentaje significativo de consumidores que abandonó el proceso de solicitud.
El acceso al crédito continúa siendo un desafío para los consumidores colombianos, en medio de las preocupaciones por el costo de financiar compras, cubrir gastos imprevistos o cumplir objetivos como adquirir vivienda, comprar un vehículo o impulsar un negocio.
De acuerdo con la información publicada por Portafolio, el alto costo del dinero está llevando a algunos consumidores a desistir de solicitar préstamos. Esta situación refleja cómo las condiciones de financiación pueden influir en las decisiones económicas de los hogares, especialmente cuando las cuotas y los intereses representan una carga considerable para el presupuesto mensual.
Los resultados del estudio Consumer Pulse de TransUnion correspondientes al tercer trimestre de 2026 refuerzan esta tendencia: menos de tres de cada diez consumidores consultados tenían previsto solicitar o refinanciar un crédito, mientras que el 41 % había abandonado una solicitud.

El costo del dinero influye en las decisiones financieras
Solicitar un préstamo implica evaluar no solo la necesidad de obtener recursos, sino también la capacidad de asumir una obligación durante varios meses o años. Cuando los intereses son elevados, el valor total que debe pagar una persona puede aumentar considerablemente frente al monto que recibió inicialmente.
Por esta razón, algunos consumidores optan por aplazar compras, reducir el monto solicitado o renunciar a la financiación cuando consideran que las condiciones ofrecidas no se ajustan a sus posibilidades económicas.
Esta situación puede afectar decisiones relacionadas con el consumo de los hogares y la inversión de pequeños negocios. Para una familia, por ejemplo, un crédito puede representar la posibilidad de adquirir un electrodoméstico o atender una emergencia. Para un emprendedor, puede ser una herramienta para comprar inventario, adquirir equipos o ampliar sus operaciones.
Sin embargo, cuando el costo de la deuda resulta demasiado alto frente a los ingresos disponibles, asumir un préstamo puede aumentar el riesgo de dificultades para cumplir con las cuotas.
¿Qué muestran los indicadores del crédito en Colombia?
El comportamiento del mercado crediticio también es seguido por el Banco de la República, que publica trimestralmente un informe sobre la situación del crédito en el país. Este documento examina las percepciones de bancos, compañías de financiamiento y cooperativas financieras sobre la oferta, la demanda, las condiciones de aprobación y las políticas para otorgar préstamos.
El reporte correspondiente a junio de 2026 analiza precisamente estos factores y permite observar que el acceso al crédito depende tanto de las condiciones ofrecidas por las entidades como de la disposición y capacidad de los solicitantes para endeudarse.
Es importante distinguir, no obstante, entre las encuestas dirigidas a consumidores y aquellas que consultan a las entidades financieras. Mientras las primeras permiten conocer las intenciones y experiencias de los hogares, las segundas reflejan la percepción de los prestamistas sobre el comportamiento del mercado.
La tasa de interés y su efecto sobre las cuotas
El interés es uno de los elementos que determinan cuánto cuesta un préstamo. A este valor pueden sumarse seguros y otros cargos, según el producto financiero y las condiciones del contrato.
En Colombia, la tasa de usura establece el límite legal máximo de interés para las modalidades de crédito correspondientes. Para octubre de 2026, la tasa de usura de consumo y ordinario se fijó en el 28,59 % efectivo anual, según la información publicada sobre la certificación de la Superintendencia Financiera. Este porcentaje constituye un techo legal y no significa que todas las entidades cobren esa tasa.
Por ello, comparar ofertas antes de aceptar un préstamo resulta fundamental. Dos créditos por el mismo monto pueden tener costos diferentes según la tasa, el plazo, los seguros y los demás cobros asociados.
También es importante considerar que ampliar el plazo puede reducir el valor de la cuota mensual, pero aumentar el total de intereses pagados durante la vida del préstamo.
¿Qué significa esta tendencia para los hogares?
La decisión de no solicitar un crédito puede responder a diferentes motivos: intereses elevados, incertidumbre sobre los ingresos, temor a asumir nuevas obligaciones o condiciones de aprobación que no se ajustan a las expectativas del consumidor.
En algunos casos, desistir puede ser una decisión prudente cuando la cuota comprometería una parte excesiva del presupuesto familiar. En otros, la falta de financiación puede retrasar compras importantes o limitar oportunidades de inversión.
El desafío para el sistema financiero consiste en ofrecer productos que respondan a las necesidades de los consumidores, con condiciones transparentes y evaluaciones responsables de la capacidad de pago. Para los hogares, por su parte, resulta esencial revisar el costo total de cada alternativa y evitar comprometer ingresos que se necesitan para cubrir gastos básicos.
Un reto para el mercado financiero
Los resultados de las encuestas muestran que la intención de solicitar crédito y la continuidad de los trámites son indicadores relevantes para entender el comportamiento de los consumidores. No obstante, una menor disposición a endeudarse no demuestra por sí sola una contracción general del crédito: también puede reflejar decisiones individuales, cambios en las necesidades de financiación o una mayor cautela frente a las obligaciones futuras.
En este contexto, el costo del dinero continúa siendo un factor importante para las decisiones financieras de los hogares colombianos. La evolución de las tasas, las condiciones de aprobación y la confianza de los consumidores ayudarán a determinar cómo se comportará la demanda de préstamos en los próximos meses.

