Corficolombiana espera un alza sorpresa de 50 puntos básicos en la tasa del Banco de la República, hasta 12,5%
Anif prevé que la tasa permanezca en 12 %, mientras Corficolombiana proyecta un aumento de 50 puntos básicos por la persistencia de la inflación y los riesgos de El Niño.

Hoy, miércoles 30 de septiembre, la junta directiva del Banco de la República se reunirá y tomará decisión sobre las tasas de interés.
Lo que dice la mayoría: Anif proyecta una pausa
Según la Encuesta Anif sobre la Tasa de Intervención del Banco de la República de septiembre de 2026, cerca de 3 de cada 4 expertos consultados (73%) anticipan que la junta mantendrá inalterada la tasa de interés, en 12 por ciento. "Pese a que el escenario de mantener la tasa resulta ampliamente mayoritario, desde Anif anticipamos un aumento de 25 puntos básicos que llevaría la tasa a 12,25 por ciento", señala el centro de pensamiento.
La apuesta de Corficolombiana: retomar el ciclo de alzas
Y algunos otros van más allá. Corficolombiana, en un análisis, espera que la junta retome el ciclo de endurecimiento monetario en su reunión de hoy, con un incremento de 50 puntos básicos, con lo cual la tasa de política monetaria llegaría a 12,5%.
"El escenario que enfrentará la junta en septiembre es menos favorable que el de julio. La inflación de agosto sorprendió al alza, las medidas de inflación básica están por encima del 6% y las expectativas a uno y dos años permanecen por encima de la meta. El Niño ha ganado materialidad, la demanda interna conserva dinamismo y el frente fiscal continúa representando una fuente potencial de presión. En el plano externo, el mercado ha aumentado las expectativas de nuevas alzas de tasas por parte de la Fed", señala el informe.
Por qué la apreciación del peso ya no es excusa para pausar
Agrega que los argumentos cambiarios que justificaron la pausa en julio no justifican prolongarla. La apreciación del peso se detuvo y la tasa se ubica en 3.300 pesos, cuando a finales de julio fue de 3.130. El alivio desinflacionario de la apreciación es transitorio, y el propio Gerente General ha advertido que el Banco tiene poco margen para influir de manera sostenida sobre la tasa de cambio real.
César Pabón, director ejecutivo de Investigaciones Económicas de Corficolombiana, en diálogo con Semana, explicó lo que podría pasar hoy en la junta y cuáles son los detonantes.
La decisión que se espera y sus razones
Pabón afirmó que Corficolombiana espera que la junta retome el ciclo de alzas iniciado en el primer semestre, con un incremento de 50 puntos básicos que llevaría la tasa de política a 12,5%. Esa decisión, explicó, estaría sustentada en la persistencia de la inflación, que se ubica en 6,24% frente al 5,1% registrado al cierre de 2025, y en unas expectativas que permanecen por encima de la meta. A esto se suma una demanda interna aún dinámica y mayores presiones de oferta asociadas al fenómeno de El Niño, que elevan el riesgo de efectos de segunda ronda y de una mayor persistencia de la inflación. En este contexto, un mayor endurecimiento monetario contribuiría a contener estos riesgos y a sentar las bases para que la inflación retome una senda de convergencia hacia la meta a partir de 2027.
Sobre si la Junta seguiría el paso de la Reserva Federal, el experto fue claro: no espera una alineación mecánica. Aunque el reciente incremento de 25 puntos básicos de la Fed mantiene las condiciones financieras externas restrictivas, la decisión del Banco de la República estaría determinada principalmente por la dinámica interna de la inflación y sus expectativas.

Inflación: Colombia, entre las más altas de la región
Según Pabón, se espera que la inflación continúe acelerándose durante lo que resta de 2026 y cierre el año en 6,8%, 1,7 puntos porcentuales por encima del registro de 2025. Posteriormente, Corficolombiana proyecta el inicio de un nuevo proceso desinflacionario, con la inflación descendiendo a 5,5% en 2027, aunque todavía por encima del rango meta del Banco de la República (de 2% a 4%). Esta trayectoria refleja la persistencia de las presiones inflacionarias y sugiere que la convergencia hacia la meta (3%) será más gradual de lo inicialmente previsto.
Frente a sus pares regionales, Colombia se destaca por presentar actualmente una de las mayores tasas de inflación de América Latina. En agosto, la inflación colombiana de 6,24% superó ampliamente la registrada en Chile, 4,1%; Perú, 4,44%; Brasil, 4,2%, y México, 3,3%.
El fenómeno de El Niño, el gran protagonista de esta decisión
La inflación ha estado impulsada por factores distintos a lo largo del año. En el primer semestre, la indexación y la demanda interna, particularmente el aumento de 23% del salario mínimo, presionaron principalmente la inflación de servicios. En el segundo semestre, el balance de riesgos se ha desplazado hacia factores de oferta, especialmente por el fenómeno de El Niño, que podría elevar los precios de alimentos y electricidad.
La menor disponibilidad de agua ya está elevando los costos de generación eléctrica y, al mismo tiempo, podría afectar la producción agropecuaria, presionando al alza los precios de la energía y los alimentos. Además, estos choques podrían tener efectos de segunda ronda sobre otros bienes y servicios si terminan incorporándose a las expectativas y a los procesos de indexación.
El efecto (limitado) del dólar barato sobre los precios
Pabón señaló que la apreciación del peso ha ayudado a moderar la inflación de bienes importados, especialmente en vehículos y electrodomésticos, donde se ha observado una menor presión sobre los precios. En el agro, también ha permitido amortiguar parcialmente el aumento de los costos de la urea, afectada por el conflicto entre Estados Unidos e Irán. Sin embargo, las presiones de demanda interna han limitado la transmisión de la apreciación hacia los precios finales, reduciendo su efecto desinflacionario.

¿Puede la Junta sorprender al mercado?
Consultado sobre si la Junta podría dar una sorpresa, como ocurrió meses atrás cuando la dejó inalterada tras las tensiones con el Gobierno Petro, Pabón fue enfático: en esta ocasión, la sorpresa podría venir de un incremento de la tasa, frente a un consenso que espera una nueva pausa. La persistencia de la inflación, sus expectativas y los riesgos asociados a los choques de oferta hacen necesario, según el analista, un mayor ajuste monetario. Una decisión al alza no solo sorprendería al mercado, sino que enviaría una señal clara de que la Junta busca reforzar la credibilidad de su compromiso con la convergencia de la inflación hacia la meta.
El cruce con la política fiscal del Gobierno
La decisión es especialmente relevante en el contexto fiscal actual, marcado por un presupuesto elevado y mayores necesidades de financiamiento del Gobierno. En este escenario, la política monetaria debe evitar que el impulso fiscal termine alimentando las presiones de demanda y dificultando la convergencia de la inflación. Por ello, la Junta enfrenta el reto de mantener una postura suficientemente restrictiva para compensar los efectos expansivos de la política fiscal y, al mismo tiempo, preservar la credibilidad del proceso de desinflación hacia la meta.
El impacto en inversión y en la reconstrucción tras el terremoto
Una mayor tasa de interés puede moderar la inversión en el corto plazo al endurecer las condiciones financieras. Sin embargo, contener la inflación y asegurar su convergencia hacia la meta es fundamental para crear un entorno de mayor estabilidad y previsibilidad para la inversión, según explicó Pabón. Una inflación persistentemente alta puede elevar la incertidumbre, distorsionar las decisiones de inversión y reducir el horizonte de planeación de las empresas. Por ello, aunque un mayor ajuste monetario puede tener un costo de corto plazo sobre la inversión, una inflación más estable contribuiría a fortalecer las condiciones para la inversión y el crecimiento potencial de la economía en el mediano plazo.
En cuanto a un posible impacto sobre la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto, el analista consideró que el efecto de las tasas de interés sería relativamente acotado frente a otros factores que determinarán el ritmo de este proceso, como la disponibilidad de recursos públicos, la ejecución de los proyectos y la capacidad de respuesta de los sectores involucrados. El avance de la reconstrucción, señaló, dependerá en mayor medida de la capacidad de movilizar y ejecutar los recursos destinados a este propósito que de las condiciones monetarias.

