Notificación de la última subida de las tasas.
Notificación de la última subida de las tasas. PORTAFOLIO

La encuesta de ANIF revela que 13 de las 19 entidades consultadas esperan que el Banco de la República eleve su tasa de intervención en octubre. La persistencia de la inflación mantiene la presión sobre las decisiones de política monetaria y podría encarecer aún más el crédito.

El costo del dinero en Colombia podría aumentar nuevamente. De acuerdo con la más reciente encuesta de expectativas de tasas de interés de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF), 13 de las 19 entidades consultadas prevén que el Banco de la República incremente su tasa de intervención en 25 puntos básicos durante la reunión de octubre.

De concretarse este escenario, la tasa pasaría del 12,25 % al 12,50 %, un ajuste que reflejaría las preocupaciones de los analistas frente a la persistencia de la inflación y las dificultades para lograr que el crecimiento de los precios regrese al rango objetivo de la autoridad monetaria.

Las seis entidades restantes consideran que la Junta Directiva del Banco de la República mantendría la tasa sin cambios, en el 12,25 %. Aunque existe una mayoría que anticipa un nuevo incremento, la decisión definitiva dependerá de la evaluación que realicen los miembros de la Junta sobre el comportamiento de la economía y los riesgos inflacionarios.

La inflación, en el centro de las decisiones

Uno de los principales factores detrás de las expectativas de un nuevo aumento es el comportamiento reciente de la inflación. En septiembre de 2026, la variación anual del índice de precios al consumidor (IPC) se ubicó en el 6,29 %, frente al 6,24 % registrado en agosto.

El resultado mantiene la inflación por encima del rango meta del Banco de la República, establecido entre el 2 % y el 4 %. Esta situación representa un desafío para la política monetaria, pues obliga a las autoridades a evaluar medidas que contribuyan a moderar las presiones sobre los precios sin profundizar innecesariamente las dificultades para la actividad económica.

Según los datos recogidos en el análisis de ANIF, los servicios y los alimentos explicaron una parte importante de la inflación anual. Los costos asociados a estos componentes pueden trasladarse al presupuesto de los hogares y afectar su capacidad de compra, especialmente cuando los ingresos no crecen al mismo ritmo que los precios.

En este contexto, mantener o aumentar las tasas de interés son alternativas que la Junta debe valorar para evitar que las presiones inflacionarias se prolonguen. Una tasa más alta encarece el financiamiento y puede moderar el consumo y la inversión, aunque sus efectos sobre la inflación no son inmediatos.

Inflación
Inflación iStock

¿Qué pasaría si la tasa llega al 12,50 %?

La tasa de intervención es una de las principales herramientas del Banco de la República para influir en las condiciones financieras del país. Sus movimientos repercuten en el costo del dinero y pueden trasladarse, en distinta medida, a los intereses que pagan los consumidores y las empresas.

Si se aprueba el incremento previsto por la mayoría de los analistas, los créditos nuevos podrían enfrentar condiciones de financiación más exigentes. El efecto concreto dependerá del tipo de préstamo, las condiciones pactadas con cada entidad financiera y la velocidad con la que los bancos ajusten sus tasas comerciales.

Los hogares que estén pensando en solicitar préstamos de libre inversión, financiación de vehículos u otros productos crediticios deberán comparar cuidadosamente las tasas efectivas, las cuotas y el costo total de las obligaciones. Las empresas, por su parte, podrían revisar sus decisiones de endeudamiento e inversión ante un entorno de financiación más costoso.

No obstante, el efecto no será idéntico para todos los productos. Las condiciones de los créditos vigentes dependen de sus contratos, del tipo de tasa y de las disposiciones aplicables a cada modalidad. Por ello, un aumento de la tasa de intervención no significa que todas las cuotas de los préstamos existentes suban automáticamente.

Las expectativas para el cierre de 2026

La encuesta también muestra que los analistas mantienen una perspectiva de tasas elevadas para el cierre del año. La mediana de las proyecciones recogidas por ANIF sitúa la tasa de intervención en el 12,50 % al finalizar 2026.

En materia de inflación, los participantes esperan que el indicador cierre el año alrededor del 6,8 %. Para 2027, las expectativas apuntan a una reducción, aunque todavía por encima de la meta oficial, mientras que la convergencia hacia el 4 % se proyecta para 2028.

Estas cifras son estimaciones del mercado y no constituyen decisiones confirmadas del Banco de la República. Su evolución dependerá, entre otros factores, de los próximos datos de inflación, el comportamiento de la demanda interna y los riesgos que puedan afectar los precios de los alimentos y la energía.

Una decisión que podría dividir a la Junta

Además de anticipar un posible incremento, la encuesta de ANIF recoge expectativas sobre la votación de la Junta Directiva. El escenario mencionado con mayor frecuencia es una decisión de cinco votos frente a dos, aunque esta distribución corresponde a las previsiones de los encuestados y no a una votación confirmada.

La posibilidad de una Junta dividida refleja que las decisiones sobre las tasas requieren ponderar distintos riesgos económicos. Mientras una política monetaria restrictiva busca contener la inflación, mantener los intereses elevados durante un periodo prolongado también puede limitar el acceso al crédito y moderar el consumo y la inversión.

Por ahora, la atención del mercado está puesta en la reunión de octubre, en la que la autoridad monetaria deberá evaluar la información económica disponible antes de anunciar su decisión.

En conclusión, 13 de las 19 entidades consultadas por ANIF esperan que la tasa de intervención suba al 12,50 % en octubre. La persistencia de la inflación respalda esa expectativa, pero el aumento todavía debe ser definido por la Junta Directiva del Banco de la República.