El Congreso empieza a definir las nuevas reglas del porte de armas, tras el levantamiento de la suspensión general por parte de De la Espriella
La iniciativa plantea actualizar el registro y control de armas, fortalecer las capacitaciones y exigir exámenes para quienes soliciten permisos de porte.

Continúan las reacciones en el país tras la decisión del presidente Abelardo de la Espriella de firmar un decreto que levanta la suspensión general de los permisos para el porte de armas de fuego en Colombia. En su justificación, el mandatario nacional aseguró que la medida busca dar garantías a los ciudadanos que cumplen la ley, sin eliminar los controles y requisitos de las autoridades.
El nuevo decreto generó todo tipo de reacciones en varios sectores del país. Mientras algunos expresaron su respaldo a la medida como forma de garantizar la seguridad en la población, otros criticaron la decisión, argumentando que podría incrementar la violencia entre la ciudadanía.
No obstante, hay otros sectores que, además del decreto presidencial, presentaron nuevas iniciativas para fortalecer las herramientas del Estado en materia de seguridad. Ese fue el caso del representante a la Cámara Juan Manuel Londoño, que lidera un proyecto de ley que establece nuevas disposiciones para el porte de armas en el país. "Es como en temas de tránsito, fue como si fuera el RUNT, pero una plataforma para el manejo de armas en Colombia", indicó el parlamentario.
Un Estatuto de Porte Responsable de Armas
En su presentación de la iniciativa, el congresista del Partido Conservador señaló que esta propuesta contempla la creación de un Estatuto de Porte Responsable de Armas, en la que se actualizan las normas sobre fabricación, comercialización, registro, tenencia y porte de armas de fuego, además de fortalecer los mecanismos de control estatal.
"Se trata de prevenir la violencia armada, proteger la vida y mejorar el seguimiento de las armas legales con nuevas herramientas tecnológicas y mecanismos de control", expresó el representante.
En su intervención, el representante señaló que, entre varios aspectos que tendría el nuevo estatuto, se contempla el fortalecimiento de las capacitaciones a la ciudadanía, al igual que la presentación de exámenes toxicológicos. "Queremos endurecer el tema de los exámenes psicológicos para que las personas que porten armas puedan dar un uso responsable, pero también agilidad", propuso.
A su vez, Londoño expresó que la propuesta apunta a mejorar la trazabilidad de las armas legales con herramientas tecnológicas y mecanismos administrativos. "El objetivo es claro: fortalecer la seguridad ciudadana y promover un porte más responsable", mencionó.
El colapso de la plataforma de Indumil
De igual manera, el congresista indicó que la propuesta también pretende modernizar el sistema de Indumil (Industria Militar de Colombia), plataforma donde la ciudadanía realiza los trámites para el porte de armas, pero que se colapsó tras el anuncio presidencial.
"Vemos que hoy la plataforma Indumil está colapsada. ¿Por qué? Porque con el decreto del presidente, todos los registros que manejan de armas son manuales. Queremos montar un sistema integral para el manejo de armas en Colombia", afirmó el representante.
Por el momento, la propuesta pasará por cuatro debates en el legislativo, y de llegar a ser aprobada, será sancionada como nueva ley de la República.
El decreto que reactivó los permisos de porte de armas
El presidente Abelardo de la Espriella firmó el 8 de septiembre de 2026 el decreto que levanta en Colombia la suspensión general de los permisos para portar armas de fuego, una decisión que el mandatario justificó con el argumento de que la restricción recayó durante años sobre ciudadanos que cumplen la ley, mientras los grupos criminales siguieron armándose de forma ilegal.
La medida no elimina los controles previos para portar armas. De acuerdo con el presidente, los permisos seguirán sujetos a requisitos y a la autorización de las autoridades competentes, y lo que termina es la suspensión general que, en sus palabras, había convertido la prohibición en regla.
"Firmé el decreto que levanta la suspensión general de los permisos para el porte de armas de fuego en Colombia. Durante años se restringió al ciudadano que cumple la ley mientras los criminales siguieron armándose ilegalmente hasta los dientes. Eso tiene que cambiar", escribió De la Espriella en su cuenta oficial de X.
El mandatario presentó la decisión como una corrección de la política de seguridad frente al armamento ilegal. "Que quede claro: esto no significa porte indiscriminado. Se mantienen controles estrictos, requisitos y permisos de las autoridades competentes. Lo que termina es la suspensión general que convertía la prohibición en regla", afirmó.
Un debate que apenas comienza en el Congreso
Con el anuncio presidencial ya en firme, y el sitio web de Indumil colapsado tras la avalancha de solicitudes ciudadanas, la iniciativa de Londoño se perfila como el primer intento legislativo de ordenar de manera más estructural el marco jurídico del porte de armas en el país. El proyecto deberá surtir su trámite completo dentro del Congreso de la República, en un debate que combinará las posturas a favor y en contra que ya se han manifestado en distintos sectores políticos y sociales frente a la decisión del Ejecutivo.





















