Abelardo de la Espriella y Marco Rubio
Abelardo de la Espriella y Marco Rubio se abrazan al finalizar su reunión en Barranquilla, este martes Fernando Vergara - El Pais

El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, y el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, anunciaron este martes los "Acuerdos de Barranquilla", una hoja de ruta bilateral con la que ambos gobiernos buscan reconstruir al país tras el terremoto del pasado 10 de agosto y recuperar la senda de crecimiento económico.

"De esta reunión ha surgido una hoja de ruta que hemos denominado los Acuerdos de Barranquilla, alrededor de tres grandes temas que resultan de sustantiva importancia para nuestro país y el hemisferio: reconstruir la patria, recuperar la economía y blindar el hemisferio", expresó De la Espriella tras el encuentro con Rubio.

Un encuentro en la sede presidencial alterna

El mandatario colombiano recibió al alto funcionario estadounidense en Barranquilla, ciudad nombrada por el propio presidente como sede alterna de la Presidencia de la República. El encuentro se realizó puntualmente en las instalaciones del Batallón Paraíso, y comenzó pasadas las 2:00 de la tarde, después de que Rubio arribara a la ciudad cerca de la 1:00 p.m., aterrizando en la zona de vuelos privados próxima al aeropuerto Ernesto Cortissoz. La terminal aérea suspendió temporalmente sus operaciones durante unos 20 minutos como parte del protocolo de seguridad previsto para la llegada de la delegación estadounidense.

Se trató de la primera visita de un alto cargo de la administración del presidente Donald Trump a Colombia, producida apenas un mes después de la toma de posesión de De la Espriella, y con la lucha contra el narcotráfico y el comercio bilateral en lo más alto de la agenda bilateral.

El impacto del terremoto, eje central de la conversación

De la Espriella resaltó que el terremoto de magnitud 7,4 registrado el pasado 10 de agosto dejó "enormes desafíos en vivienda, hospitales, colegios, carreteras, puentes, servicios públicos y capacidad productiva" para el país. Por esa razón, le propuso a Rubio trabajar "en mecanismos de cooperación, inversión y financiación, incluyendo a la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos, a otras agencias y al sector privado".

"Queremos traer inversión hacia los temas que tenemos de infraestructura, energía, vivienda, tecnología y reconstrucción productiva. Colombia también hará su parte y haremos lo que tenemos que hacer frente a la disciplina fiscal, la eficiencia del gasto, la seguridad jurídica y mejores condiciones para la inversión", señaló el mandatario colombiano.

El actual Gobierno recibió, el pasado 7 de agosto, una economía con un déficit fiscal equivalente al 6,4% del PIB durante 2025, y una deuda pública que alcanzó un récord de 1.167 billones de pesos —unos 369.000 millones de dólares— al cierre del primer semestre, cifra equivalente al 60,5% del producto interno bruto del país.

El mandatario colombiano le pidió al secretario de Estado estadounidense "acompañamiento ante organismos multilaterales para facilitar instrumentos que permitan financiar esta transición sin sacrificar la recuperación económica".

La posición geográfica como ventaja estratégica

Para el presidente, resulta clave aprovechar que "Colombia tiene una posición geográfica privilegiada, acceso a dos océanos, el Pacífico y el Atlántico", y convertir todas esas ventajas en "inversión, en fábricas, cadenas productivas y empleos dignos" para el país.

Narcotráfico, seguridad y comercio en la agenda

Más allá de la reconstrucción, la agenda del encuentro incluyó otros ejes sensibles para la nueva relación entre Bogotá y Washington. Según el Departamento de Estado, ambos funcionarios estudiaron una mayor cooperación "en la lucha conjunta contra el narcoterrorismo". Colombia había anunciado recientemente su adhesión a la Coalición Contra los Carteles de las Américas (A3C), una alianza militar y operativa impulsada por Estados Unidos para combatir de forma conjunta el narcotráfico y el crimen organizado en Latinoamérica y el Caribe.

De la Espriella ya había autorizado previamente a Washington realizar operaciones militares conjuntas contra el narcotráfico en suelo colombiano, aunque hasta el momento no se ha hecho pública ninguna acción concreta bajo ese mecanismo. Por su parte, Estados Unidos aprobó un paquete de US$1.000 millones en ayuda material para fortalecer la seguridad en Colombia.

En materia comercial, el presidente colombiano planteó la posibilidad de una suspensión temporal de los aranceles estadounidenses que actualmente pesan sobre algunos productos colombianos, fijados en 12,5%, con el fin de aliviar las consecuencias económicas del terremoto. Hasta el momento, sin embargo, Washington no se había movido frente a esa solicitud específica. Según datos de AmCham Colombia, el 72,4% de las exportaciones colombianas se encuentra actualmente exento de ese gravamen, aunque algunos sectores exportadores puntuales sí han resultado afectados por las nuevas condiciones comerciales.

Una gira regional con varias escalas

La visita de Rubio a Barranquilla hizo parte de una gira más amplia por Latinoamérica que, entre el 8 y el 10 de septiembre, también contempla escalas en Ecuador y Perú. Antes de abordar el avión rumbo a Colombia, el secretario de Estado había señalado que su recorrido se centraría en fortalecer la presencia de Estados Unidos en el hemisferio, y describió a De la Espriella como un aliado de Washington en materia de seguridad y economía.

El canciller colombiano, Omar Bula Escobar, calificó el encuentro como "el inicio de la reconstrucción de una alianza estratégica con Estados Unidos", y señaló que se trataba de la primera visita de alto nivel que recibía De la Espriella desde que asumió la Presidencia. "El apoyo de Estados Unidos va a ser fundamental para combatir el narcotráfico y el crimen transnacional organizado", sostuvo Bula.

Un fuerte operativo de seguridad en Barranquilla

La Alcaldía Distrital de Barranquilla activó un operativo especial de seguridad, movilidad y atención en salud con motivo de la visita, en coordinación con agencias de seguridad estadounidenses y autoridades nacionales. La Policía Nacional y las Fuerzas Militares definieron lo que la administración local describió como "un robusto esquema de seguridad", con apoyo operativo directo del Distrito.

Un giro frente a la relación con el gobierno anterior

La visita de Rubio simboliza una renovada sintonía entre Bogotá y Washington, y marca el inicio de una nueva etapa en las relaciones bilaterales tras los tensos vínculos que caracterizaron la relación entre la administración Trump y el gobierno del expresidente Gustavo Petro (2022-2026). Con estos "Acuerdos de Barranquilla", ambos países buscan sentar las bases de una cooperación reforzada en materia de reconstrucción, economía y seguridad, en un momento en que Colombia enfrenta simultáneamente los retos de la recuperación tras el terremoto y el ajuste de sus finanzas públicas.