19 países árabes e islámicos condenan a Colombia por abrir su embajada en Jerusalén
Los gobiernos cuestionan la decisión por sus implicaciones sobre el estatus jurídico de la ciudad y la solución de dos Estados entre israelíes y palestinos.

Los gobiernos firmantes cuestionaron la decisión del presidente Abelardo De La Espriella de trasladar la sede diplomática colombiana a Jerusalén Este y pidieron revertirla. La controversia se centra en el estatus jurídico de la ciudad y sus implicaciones para la solución de dos Estados.
La apertura de la Embajada de Colombia en Jerusalén generó una reacción diplomática internacional. Los ministros de Relaciones Exteriores de 19 países árabes e islámicos rechazaron la decisión del Gobierno del presidente Abelardo De La Espriella y solicitaron que sea reconsiderada, al considerar que contradice resoluciones de las Naciones Unidas relacionadas con el estatus de la ciudad.
El pronunciamiento se conoció el viernes 16 de octubre de 2026, dos días después de la inauguración de la sede diplomática colombiana, realizada el miércoles 14 de octubre con la participación del canciller colombiano, Omar Bula, y su homólogo israelí, Gideon Sa'ar.
Los países firmantes sostuvieron que el traslado de la embajada afecta los esfuerzos internacionales para alcanzar una paz duradera entre israelíes y palestinos. Su declaración también cuestionó cualquier decisión que implique reconocer a Jerusalén como capital de Israel o modificar unilateralmente su estatus jurídico e histórico.
¿Qué países rechazaron la decisión de Colombia?
El comunicado fue respaldado por los ministros de Relaciones Exteriores de los siguientes 19 países:
- Arabia Saudita
- Catar
- Jordania
- Indonesia
- Turquía
- Argelia
- Yibuti
- Sudán
- Somalia
- Siria
- Omán
- Palestina
- Kuwait
- Líbano
- Libia
- Egipto
- Malasia
- Yemen
- Pakistán
Los gobiernos expresaron su rechazo a la apertura de la sede diplomática y exhortaron a Colombia a reconsiderar y revertir la medida. En su declaración, sostuvieron que las decisiones unilaterales sobre Jerusalén no contribuyen a una solución política estable y pueden afectar los derechos del pueblo palestino.
Los firmantes también reiteraron su respaldo a una salida negociada basada en la coexistencia de dos Estados: Israel y Palestina.
¿Qué dice la declaración de los 19 países?
En el documento, los cancilleres señalaron que la decisión colombiana constituye un paso que, a su juicio, contradice resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y debilita los esfuerzos para alcanzar una paz justa y duradera.
Los ministros afirmaron que cualquier medida destinada a alterar el estatus jurídico o histórico de Jerusalén, o a reconocerla como capital de Israel, carece de validez legal. Con ese argumento, pidieron al Gobierno colombiano que revierta la decisión y respete las obligaciones internacionales relacionadas con el conflicto.
El pronunciamiento se apoya en la posición sostenida por buena parte de la comunidad internacional, que considera Jerusalén Este territorio palestino ocupado desde 1967. Las resoluciones de la ONU han cuestionado las medidas unilaterales dirigidas a modificar el estatus de la ciudad.
La declaración, por tanto, no se limita a una diferencia política entre gobiernos: plantea un desacuerdo sobre las consecuencias jurídicas y diplomáticas del traslado de una embajada a una ciudad cuyo estatus continúa siendo objeto de controversia internacional.

Colombia inauguró su embajada en Jerusalén
La sede diplomática fue inaugurada el 14 de octubre durante una ceremonia encabezada por los cancilleres Omar Bula y Gideon Sa'ar. El acto marcó un nuevo capítulo en las relaciones bilaterales, después de que los dos países restablecieran sus vínculos diplomáticos en agosto de 2026.
El presidente De La Espriella había anunciado el traslado de la representación colombiana desde Tel Aviv a Jerusalén como parte de su política de acercamiento con Israel. La apertura cumplió esa promesa y convirtió a Colombia, según los reportes publicados, en el décimo país en establecer su embajada en Jerusalén.
Durante la ceremonia, Sa'ar calificó la decisión como un avance importante para Israel. Por su parte, Bula defendió el restablecimiento de las relaciones bilaterales y expresó que, desde la perspectiva del actual Gobierno, los vínculos diplomáticos entre ambos países no debieron romperse.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, también celebró el acercamiento y destacó el cambio político que, según dijo, se está produciendo en las relaciones de Israel con varios países de América Latina.
¿Por qué Jerusalén es un punto de tensión internacional?
Jerusalén tiene una importancia histórica, religiosa y política para israelíes y palestinos. Israel considera la ciudad su capital, mientras que los palestinos reclaman Jerusalén Este como capital de un futuro Estado palestino.
La situación se volvió especialmente controvertida después de que Israel ocupara Jerusalén Este en 1967 y posteriormente adoptara medidas para incorporarla a su capital. El Consejo de Seguridad de la ONU ha rechazado acciones destinadas a modificar el estatus de la ciudad y ha llamado a los Estados a no reconocer esos cambios mediante decisiones diplomáticas.
Por esa razón, muchos países mantienen sus embajadas en Tel Aviv y otras ciudades israelíes, a la espera de una solución negociada sobre el estatus definitivo de Jerusalén. Trasladar una embajada a la ciudad puede interpretarse como una señal política sobre el reconocimiento de la capitalidad israelí, aunque las implicaciones concretas dependen de la decisión y de la posición oficial de cada Estado.
El desacuerdo evidencia las dificultades que enfrenta la diplomacia internacional para conciliar las relaciones bilaterales con las resoluciones internacionales y las aspiraciones nacionales de israelíes y palestinos.
¿Qué consecuencias puede tener para la política exterior colombiana?
La reacción de los 19 países podría abrir un nuevo frente diplomático para Colombia, que busca fortalecer su relación con Israel mientras enfrenta críticas de gobiernos que respaldan la posición palestina sobre Jerusalén.
Entre las consecuencias posibles están el aumento de las gestiones diplomáticas para explicar la decisión, las solicitudes de reconsideración y un mayor debate internacional sobre la posición colombiana frente al conflicto.
Por ahora, el comunicado de los países firmantes constituye un llamado a revertir la apertura de la embajada, pero no implica por sí mismo la imposición de sanciones ni una ruptura automática de relaciones con Colombia. Cualquier consecuencia adicional dependerá de las decisiones que adopten los gobiernos involucrados.
La controversia también pone a prueba la capacidad del Ejecutivo colombiano para sostener su acercamiento con Israel y, al mismo tiempo, gestionar sus relaciones con países árabes e islámicos y mantener su participación en los espacios multilaterales.
La apertura de la embajada colombiana en Jerusalén se convirtió así en un asunto de alcance internacional. Mientras el Gobierno de De La Espriella presenta la medida como parte de su nueva orientación diplomática hacia Israel, los 19 países firmantes sostienen que debe revertirse para preservar el estatus de Jerusalén y las posibilidades de una solución de dos Estados.

