Habi digitaliza el mercado de vivienda usada
La proptech colombiana utiliza herramientas digitales y análisis de datos para agilizar procesos de compraventa de vivienda. Su estrategia incorpora inteligencia artificial y servicios financieros para ampliar su operación inmobiliaria. Imagen de Referencia / FincaRaiz

La empresa colombiana Habi ha completado más de 52.000 transacciones inmobiliarias y busca ampliar el uso de inteligencia artificial para transformar la compra y venta de vivienda usada en Colombia y México. Fundada en 2019, la compañía desarrolló un modelo tecnológico que combina análisis de datos, procesos digitales y una red de agentes inmobiliarios para agilizar operaciones que tradicionalmente pueden tardar meses.

Las cifras fueron divulgadas en un perfil empresarial publicado por EL PAÍS el 19 de octubre de 2026. Según ese reporte, Habi gestiona cerca del 10 % de las hipotecas en Colombia y ha otorgado créditos por un valor cercano a los tres billones de pesos. Estas cifras describen la dimensión que ha alcanzado la compañía, aunque deben interpretarse de acuerdo con las definiciones y los periodos utilizados por la empresa y la publicación.

La apuesta de Habi se desarrolla en un mercado donde la vivienda representa uno de los principales activos patrimoniales de los hogares, pero cuya compraventa suele implicar trámites, negociaciones, evaluaciones de precio y tiempos de espera que pueden dificultar las transacciones.

Tecnología para agilizar la compraventa

Habi nació con la intención de simplificar el proceso de venta de vivienda usada mediante herramientas digitales y modelos de valoración basados en datos. Su propuesta incluye analizar las características de los inmuebles y compararlas con información del mercado para calcular una oferta inicial.

La empresa también utiliza el modelo conocido como iBuying, mediante el cual una compañía tecnológica puede comprar directamente una vivienda, en lugar de limitarse a conectar a un vendedor con un comprador. Cuando la operación cumple sus criterios de evaluación, el vendedor puede recibir una oferta y negociar una venta directa.

Este modelo busca reducir algunas de las etapas de la compraventa tradicional, como la búsqueda de compradores, la coordinación de visitas y las negociaciones prolongadas. Sin embargo, la rapidez no significa que todos los inmuebles sean elegibles ni que una oferta directa sea necesariamente superior al precio que podría obtenerse mediante otros canales.

El resultado depende de factores como la ubicación, el estado del inmueble, la demanda del sector, los costos de transacción y las condiciones de la oferta. Por ello, comparar alternativas y revisar los términos contractuales sigue siendo fundamental para los propietarios.

La inteligencia artificial entra en la operación inmobiliaria

La estrategia tecnológica de Habi se apoya en algoritmos de valoración, análisis de datos y herramientas de inteligencia artificial. Estas tecnologías pueden ayudar a procesar información sobre precios, características de los inmuebles y tendencias del mercado para respaldar decisiones comerciales.

La automatización también puede utilizarse para organizar procesos internos, identificar oportunidades y mejorar la gestión de solicitudes. En un sector con grandes cantidades de información dispersa, la capacidad de analizar datos de manera sistemática puede representar una ventaja competitiva.

No obstante, los modelos tecnológicos tienen límites. Una valoración automatizada puede no reflejar por completo las condiciones particulares de una vivienda, como su estado de conservación, las características del edificio, las particularidades del barrio o factores que no están registrados en las bases de datos.

Por esa razón, el análisis digital debe complementarse con verificaciones del inmueble, revisión documental y evaluación profesional. La inteligencia artificial puede mejorar la eficiencia, pero no elimina la necesidad de controles ni garantiza por sí sola que una transacción sea segura o que el precio resulte favorable para todas las partes.

Una empresa colombiana con expansión regional

Habi fue fundada por Sebastián Noguera y Brynne McNulty Rojas y amplió su operación hacia México después de desarrollar su modelo en Colombia. En 2022 se convirtió en el primer unicornio proptech de América Latina, una denominación utilizada para empresas tecnológicas privadas valoradas en más de 1.000 millones de dólares.

La expansión regional le permitió llevar su propuesta a mercados con características inmobiliarias diferentes. Aunque ambos países comparten desafíos relacionados con la informalidad de algunos procesos, la disponibilidad de información y los tiempos de compraventa, las regulaciones y las condiciones del mercado varían entre jurisdicciones.

Por eso, replicar el modelo en otro país requiere adaptar la operación, los procedimientos y los criterios de valoración a las condiciones locales. El crecimiento internacional también exige mantener controles financieros y operativos que permitan gestionar adecuadamente las transacciones.

La compañía ha buscado desarrollar un modelo que combine tecnología, financiación y servicios inmobiliarios. Esa integración puede ampliar las opciones disponibles para los usuarios, pero también hace importante que los clientes comprendan qué entidad participa en cada operación y bajo qué condiciones se ofrece cada producto.

El vínculo entre vivienda, crédito y economía

El mercado inmobiliario no depende exclusivamente de los precios de las propiedades. También está relacionado con el acceso al crédito hipotecario, las tasas de interés, los ingresos de los hogares y la confianza de compradores y vendedores.

Una operación de compraventa puede movilizar recursos para vendedores, compradores, entidades financieras, agentes, notarios y otros participantes. Asimismo, puede generar actividad en sectores relacionados con remodelaciones, mudanzas, servicios jurídicos y administración de inmuebles.

Sin embargo, el crecimiento de una plataforma inmobiliaria no significa necesariamente que el acceso general a la vivienda haya mejorado. Para determinarlo se requiere examinar variables como el costo de financiación, la capacidad de pago de los hogares, la evolución de los precios y la proporción de compradores que pueden cumplir los requisitos de crédito.

La digitalización puede reducir ciertas barreras operativas, pero no resuelve por sí sola las dificultades estructurales de acceso a vivienda, especialmente para hogares con ingresos inestables o sin historial crediticio suficiente.

Los retos de crecer en un mercado complejo

El siguiente desafío para Habi será sostener su crecimiento mientras profundiza la automatización de sus operaciones y mantiene la confianza de los usuarios. En un negocio que involucra activos de alto valor, los errores de valoración, las demoras documentales y las condiciones contractuales pueden tener consecuencias importantes.

La empresa también tendrá que demostrar que sus herramientas tecnológicas producen resultados consistentes en distintos segmentos del mercado y que pueden adaptarse a cambios en los precios, las tasas de interés y la demanda.

La experiencia de Habi muestra cómo una empresa de origen colombiano ha utilizado tecnología para intervenir en un sector tradicional. Su evolución también plantea una pregunta más amplia: hasta qué punto la digitalización puede reducir los costos y tiempos de las transacciones inmobiliarias sin trasladar nuevos riesgos a compradores y vendedores.

Por ahora, el volumen de operaciones reportado evidencia la escala alcanzada por la compañía. Su impacto sobre el mercado de vivienda dependerá de que esa expansión se traduzca en procesos más transparentes, servicios confiables y alternativas que respondan a las necesidades reales de los usuarios.