Psiquiatra asegura que Donald Trump muestra señales de demencia progresiva y trastorno psiquiátrico
La advertencia de Henry David Abraham contrasta con la evaluación médica de la Casa Blanca y vuelve a poner bajo la lupa la aptitud del presidente

El psiquiatra Henry David Abraham expresó su preocupación por la salud mental del presidente Donald Trump después de un mitin de campaña celebrado en Dubuque, Iowa, el 1 de noviembre de 2026.
En declaraciones divulgadas por AlterNet el lunes 2 de noviembre, Abraham sugirió que algunos aspectos del comportamiento público de Trump podrían ser compatibles con la demencia. Abraham no ha examinado al presidente y sus comentarios no constituyen un diagnóstico.
Las declaraciones se produjeron después de una crónica crítica del mitin escrita por Chris Lehmann para The Nation. A un día de las elecciones legislativas de mitad de periodo en Estados Unidos, programadas para el 3 de noviembre, Lehmann cuestionó el extenso mensaje de campaña de Trump. Sin embargo, las observaciones políticas del periodista y las opiniones médicas de Abraham son distintas, y ninguna de las dos demuestra la existencia de un trastorno neurológico.
El mitin de Donald Trump despierta cuestionamientos por su forma de hablar
Trump se dirigió a sus seguidores en el Five Flags Center de Dubuque, donde habló de una técnica discursiva que denomina "the weave" ("el tejido").
Según la transcripción del discurso del 1 de noviembre, el presidente explicó que introduce historias relacionadas antes de volver a su argumento inicial. "Es una maldita genialidad", afirmó.
Trump también reconoció que no regresar al punto inicial podría describirse razonablemente como divagar. Su explicación ofrece una perspectiva diferente de la de sus críticos, quienes interpretan sus digresiones como un motivo de preocupación. Sin embargo, los patrones del habla observados en un mitin político no pueden demostrar por sí solos la existencia de una condición médica.
Lehmann describió en tono fuertemente crítico los gestos de Trump, sus reclamos reiterados y sus apelaciones personales. También informó que antes de que el presidente subiera al escenario se proyectó un video titulado "Dios creó a Trump". Según Lehmann, el video utilizó una versión manipulada con inteligencia artificial de la voz del locutor Paul Harvey para presentar a Trump en términos heroicos.
El periodista sostuvo que el acto puso la personalidad de Trump por encima de una propuesta electoral convincente. Se trató de una evaluación del contenido político del mitin, no de una prueba de deterioro cognitivo.
Abraham, profesor emérito de Psiquiatría de la Facultad de Medicina de la Universidad Tufts, ofreció a AlterNet una evaluación separada. Citó lo que interpretó como grandilocuencia, estallidos de ira y un discurso divagante. "Ciertamente es compatible con una demencia progresiva", afirmó, al tiempo que planteó la posibilidad de un trastorno del estado de ánimo.
El psiquiatra reconoció que existe incertidumbre sobre las causas de ese comportamiento. También expresó preocupación por la elección de palabras de Trump y por su aparente dificultad para recordar términos.
Los hallazgos de la Casa Blanca cuestionan las afirmaciones sobre demencia de Donald Trump
Las preocupaciones de Abraham son anteriores a la aparición en Iowa. El 30 de abril, los senadores demócratas Sheldon Whitehouse y Jack Reed incorporaron al Congressional Record una declaración firmada por profesionales de la salud, entre ellos Abraham. El documento cuestionó la aptitud de Trump para ejercer el cargo y expresó preocupación por decisiones relacionadas con armas nucleares.
Los firmantes señalaron explícitamente que ninguno había examinado a Trump cara a cara ni lo había atendido como paciente. También reconocieron que no estaban emitiendo un diagnóstico formal. Esa limitación es fundamental para interpretar sus advertencias.
La Casa Blanca ha publicado una evaluación médica en sentido contrario. En un memorando fechado el 29 de mayo, el médico presidencial Sean Barbabella informó que los resultados neurológicos del examen médico anual de Trump eran normales. El presidente obtuvo 30 de 30 puntos en la Evaluación Cognitiva de Montreal, una prueba de detección cognitiva.
Barbabella concluyó que Trump estaba en condiciones de cumplir sus funciones. Un resultado normal en una prueba de detección no evalúa todas las posibles afecciones neurológicas, pero constituye una evidencia clínica relevante que no aparece en el análisis de Abraham.
El Gobierno también ha rechazado las críticas de Abraham. En septiembre, el portavoz de la Casa Blanca, Davis Ingle, lo acusó de hacer un "diagnóstico de escritorio" con motivaciones políticas. Esa declaración fue anterior a la entrevista de noviembre y no responde a sus últimas declaraciones.
La Regla Goldwater de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría advierte a los psiquiatras que no deben ofrecer opiniones profesionales sobre figuras públicas sin examinarlas y sin autorización. La norma permite hablar en términos generales sobre asuntos psiquiátricos, pero diferencia esa discusión de la evaluación del estado de una persona específica.
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