Don'Vyaire Avita-Mays
Una madre advierte sobre el peligro de asfixia por globos tras la muerte de su bebé a los 11 meses.

Un niño de 11 meses murió después de que un fragmento de un globo con forma de animal se le quedara atascado en la garganta durante un evento de Halloween en Kenosha, Wisconsin. Desde entonces, su madre ha advertido a otros padres sobre el riesgo de asfixia que los globos representan para los niños pequeños.

Don'Vyaire Avita-Mays, conocido como Baby Don por su familia, murió el 24 de octubre, dos días antes de cumplir un año, dijo su madre a NBC Chicago.

El caso volvió a poner la atención sobre las advertencias de seguridad que durante años han señalado los riesgos de asfixia y sofocación que los globos pueden representar para los niños pequeños. La Comisión de Seguridad de Productos del Consumidor de Estados Unidos (CPSC) recomienda que los adultos mantengan los globos sin inflar y los fragmentos de globos rotos fuera del alcance de los menores.

Qué ocurrió en el evento de Kenosha

Kisha Avita-Wilson contó que el 24 de octubre asistía con su familia a una celebración de trunk-or-treat, una actividad en la que los niños reciben dulces en los baúles de los vehículos. Sus hijos mayores recibieron globos con figuras y los familiares intentaban mantenerlos alejados del bebé. Sin embargo, uno de los globos se desarmó, y Don'Vyaire lo agarró y lo mordió, relató.

Avita-Wilson dijo a los periodistas que el extremo anudado del globo quedó atrapado en la garganta de su hijo. De inmediato lo sacó de la silla para carro y comenzó a practicarle reanimación cardiopulmonar (RCP), mientras otra persona también intentaba ayudar. Según su relato, el niño se puso morado y sufrió un paro cardíaco.

La madre afirmó que los equipos de emergencia intentaron ayudar al niño utilizando un tubo y unas pinzas, pero no pudieron salvarlo.

Por qué los globos representan un grave riesgo de asfixia

La CPSC advierte que los niños pueden inhalar trozos de globos rotos mientras los mastican o juegan con ellos. El material del globo puede adaptarse a la forma de la garganta y los pulmones, y bloquear la respiración. La entidad recomienda mantener los globos sin inflar alejados de los menores de ocho años, salvo que estén bajo la supervisión de un adulto, y recoger y desechar de inmediato los fragmentos de globos rotos.

La advertencia se aplica a todos los globos de látex, no solo a los que tienen forma de animal. Tanto los globos sin inflar como los fragmentos rotos pueden ser inhalados y obstruir las vías respiratorias de un niño.

La madre pide advertencias más contundentes

Avita-Wilson dijo que su familia había intentado mantener los globos alejados de Don'Vyaire, pero uno se desarmó. "Los globos tienen advertencias, pero eso no es suficiente", afirmó a NBC Chicago, y pidió que se ponga fin a su venta, producción y comercialización dirigida a los niños.

Avita-Wilson tenía 30 semanas de embarazo y permanecía hospitalizada después de sufrir contracciones prematuras tras la muerte de su hijo, informó NBC Chicago. También se creó una campaña de recaudación de fondos para ayudar a cubrir los gastos del funeral.

Para los padres y organizadores de eventos infantiles, el caso pone de relieve la importancia de mantener los globos dañados y los fragmentos sueltos lejos de los bebés y los niños pequeños.