Haití
Fuerzas policiales participan en una operación contra poderosas bandas criminales en el centro de la ciudad, cerca del Palacio Nacional, en Puerto Príncipe, el 9 de julio de 2024.

Un líder de una banda haitiana advirtió que las operaciones militares salvadoreñas en Haití podrían desatar represalias y más violencia, y pidió la intervención de Naciones Unidas mientras más de 2.000 soldados salvadoreños amplían sus patrullajes en los alrededores de Puerto Príncipe.

Wilson Joseph, conocido como Lanmò Sanjou y líder de la banda 400 Mawozo, envió una carta al secretario general de la ONU, António Guterres, en la que solicitó diálogo y mediación en medio de las tensiones por el despliegue salvadoreño, según The Associated Press.

En la carta, fechada el primero de noviembre, Joseph advirtió que las amenazas del presidente salvadoreño, Nayib Bukele, podrían intensificar la violencia y poner en peligro a los civiles.

"Sigo convencido de que el diálogo debe prevalecer sobre la fuerza", escribió Joseph.

Joseph también afirmó que cuatro técnicos militares salvadoreños desaparecidos el 18 de octubre murieron durante un ataque en una zona controlada por la banda Chen Mechan. No presentó pruebas. Las autoridades haitianas han descrito a los hombres como secuestrados, mientras que funcionarios salvadoreños creen que siguen con vida.

Joseph le dijo a AP que estaba dispuesto a deponer las armas, pero se negó a precisar qué condiciones exigiría a cambio. El portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric, confirmó que recibió una carta con la firma de Joseph, aunque aclaró que acusar recibo no implicaba reconocer ni respaldar su contenido.

Dujarric también señaló que la mayoría de los soldados salvadoreños que operan en Haití están por fuera del mandato y de los mecanismos de reporte de la Fuerza de Supresión de Bandas respaldada por la ONU, y recalcó que todas las operaciones de seguridad deben cumplir con el derecho internacional.

El despliegue se produjo después de una resolución aprobada en septiembre por el Consejo de Seguridad de la ONU que autorizó una fuerza internacional de 5.550 integrantes con facultades para arrestar a presuntos miembros de bandas. La fuerza fue diseñada para reemplazar a la misión más pequeña liderada por Kenia.

Según Infobae, las tropas salvadoreñas instalaron una base militar en Tabarre, cerca de la embajada de Estados Unidos, y comenzaron patrullajes armados el 30 de octubre. Con el apoyo de vehículos blindados y helicópteros, los soldados operaron cerca del aeropuerto internacional Toussaint Louverture y de Croix-des-Bouquets, donde desaparecieron los técnicos.

Bukele afirmó que la misión buscaba localizar al personal desaparecido y enfrentar a bandas armadas. Funcionarios salvadoreños sostuvieron que la operación fue coordinada con el primer ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aimé, y negaron que constituyera una invasión.

Joseph, quien enfrenta cargos en Estados Unidos por toma de rehenes y por quien se ofrece una recompensa de un millón de dólares, lidera una banda implicada en el secuestro de 17 misioneros en 2021.