Esquemas de fraude de IA
Tres hombres han sido acusados en Nueva York por un presunto fraude de inteligencia artificial de 129 millones de dólares (96,3 millones de libras esterlinas) que involucraba a directores ejecutivos y abogados falsos (La imagen es solo para fines ilustrativos).

Tres hombres fueron acusados por su presunta participación en una estafa de 129 millones de dólares (96,3 millones de libras) con inteligencia artificial, dirigida contra empresas de todo el mundo, informaron los fiscales el jueves 5 de noviembre.

Jacob Soall, de 41 años; Sharon Hazan, de 54, y Guy Sheetrit, de 42, son señalados de utilizar falsos directores ejecutivos y abogados para convencer a empleados de autorizar transferencias de dinero.

Según los fiscales, se usó inteligencia artificial para imitar las voces y, en algunos casos, la apariencia de los directivos durante llamadas. Después, presuntamente se les indicaba a los empleados que enviaran el dinero a cuentas controladas por los conspiradores.

Los tres enfrentan cargos por fraude electrónico, robo agravado de identidad y lavado de dinero.

De acuerdo con la acusación federal, la operación habría comenzado alrededor de julio de 2024 y continuado al menos hasta febrero de 2026. Los fiscales aseguran que se intentó estafar a miles de empresas, aunque no todos los intentos tuvieron éxito.

Así habría funcionado la estafa con IA de 129 millones de dólares

Los acusados presuntamente contactaban a empleados con autoridad sobre los pagos de las compañías y se hacían pasar por directores ejecutivos que estaban organizando transacciones confidenciales. En ocasiones, los correos llegaban a través de servicios de firma electrónica, como DocuSign, y solicitaban acuerdos de confidencialidad.

Luego se producían llamadas en las que, supuestamente, imitaciones de voz o imagen generadas con IA hacían que los supuestos directivos parecieran reales.

Después, los empleados eran remitidos a supuestos abogados de importantes firmas internacionales, quienes les proporcionaban las instrucciones de pago.

Los fiscales sostienen que las operaciones corporativas, presentadas a menudo como adquisiciones, eran ficticias. El dinero era enviado a cuentas controladas por integrantes de la presunta conspiración.

La presunta estafa con IA afectó a hospitales, bancos y una fintech británica

Las pérdidas se extendieron a varias industrias y países. Los fiscales identificaron a un sistema hospitalario de Misuri que habría perdido aproximadamente 4,8 millones de dólares (3,6 millones de libras) y a otro sistema hospitalario de California, presuntamente estafado por casi 3 millones de dólares (2,2 millones de libras).

Un banco de Rhode Island habría perdido alrededor de 2,7 millones de dólares (2 millones de libras), mientras que una empresa británica de tecnología financiera habría sido estafada por aproximadamente 11,6 millones de dólares (8,7 millones de libras) en marzo de 2025.

La acusación señala que durante la operación fueron suplantados el director ejecutivo de la compañía británica y un abogado de una importante firma internacional.

Entre las demás presuntas víctimas había una empresa de fondos de inversión de Massachusetts, que perdió aproximadamente 4,6 millones de dólares (3,4 millones de libras) en abril de 2025, y una compañía de alimentos para mascotas de Florida, presuntamente estafada por 5,2 millones de dólares (3,9 millones de libras) en junio.

No todos los intentos tuvieron éxito. En octubre de 2024, un empleado de un banco de inversión de Nueva York habría sido engañado para autorizar una transferencia de aproximadamente 2,8 millones de dólares (2,1 millones de libras). Sin embargo, el área administrativa del banco detuvo el pago antes de que se enviaran los fondos.

La acusación federal detalla el papel de los sospechosos

Soall presuntamente se hacía pasar por abogados radicados en el Reino Unido y utilizaba un guion escrito a mano titulado "Lawyer Call". Según los fiscales, el documento incluía frases destinadas a disuadir a los empleados de hablar con sus compañeros sobre las supuestas operaciones.

Hazan y Sheetrit son acusados de lavar el dinero obtenido. Los fondos presuntamente eran enviados a cuentas en el extranjero y convertidos en criptomonedas para ocultar su origen.

Los fiscales aseguran que Hazan se describía a sí mismo como "el número uno en todo el mundo" entre los lavadores profesionales de dinero.

James C. Barnacle Jr., director asistente a cargo del FBI, dijo que el caso demostraba cómo "la tecnología avanzada puede ser utilizada para cometer fraudes a gran escala".

Soall fue arrestado en España el 17 de junio; Hazan, en España el 5 de agosto, y Sheetrit, en el Reino Unido el 7 de septiembre, informó el Departamento de Justicia de Estados Unidos. Cuando los fiscales anunciaron los cargos, las solicitudes de extradición estaban pendientes.

Cada acusado enfrenta siete cargos. Varios contemplan penas máximas de 20 años de prisión, aunque cualquier sentencia dependería de una condena y de la decisión del tribunal.

La acusación no identifica públicamente a las empresas ni a las firmas de abogados que presuntamente fueron suplantadas, y los fiscales no han revelado cuánto dinero fue recuperado.