México, Brasil y Argentina impulsan el turismo hacia Colombia
México mantuvo el primer lugar en número de visitantes, mientras Brasil mostró el mayor crecimiento y gasto promedio por viaje.

El turismo proveniente de América Latina mantiene una trayectoria positiva hacia Colombia durante 2026, con México, Brasil y Argentina como tres mercados emisores que, en conjunto, llevaron 545.152 visitantes al país entre enero y agosto.
La cifra representa cerca de 47.000 viajeros más frente al mismo periodo de 2025 y muestra un comportamiento favorable en los tres mercados, aunque con diferencias importantes en el ritmo de crecimiento. Brasil fue el que más avanzó, mientras México conservó el primer lugar en número absoluto de visitantes.
México mantiene el mayor volumen
De los tres mercados analizados, México aportó 286.665 visitantes entre enero y agosto.
La cifra representa un crecimiento de 7,1 % frente al mismo periodo del año anterior y convierte al país norteamericano en el principal emisor de viajeros entre los tres mercados considerados.
Brasil, por su parte, registró 159.187 visitantes, con un crecimiento de 18 %, mientras que Argentina aportó 99.300 viajeros, un aumento de 3,6 %.
El comportamiento brasileño destaca especialmente porque combina un aumento significativo en el número de visitantes con un mayor nivel promedio de gasto.
Brasil crece más rápido y registra el mayor gasto
Los datos también muestran diferencias en la forma en que cada mercado consume durante sus viajes.
Según el estudio The Latin American Experiences Traveler, elaborado por Arival, Phocuswright y Civitatis, los viajeros brasileños registran un gasto promedio de US$2.699 por viaje y permanecen alrededor de ocho noches en sus destinos.
Entre los viajeros mexicanos, el gasto promedio alcanza US$2.432, con una permanencia de seis noches.
Los argentinos presentan un patrón diferente: gastan aproximadamente US$1.512 por viaje, pero permanecen alrededor de nueve noches.
Estas diferencias son relevantes para la industria turística porque el número de visitantes no es el único indicador que determina el impacto económico de un mercado.
La duración de la estadía, el gasto y el tipo de actividades realizadas también determinan cuánto valor puede generar cada visitante para hoteles, restaurantes, agencias de viajes, operadores turísticos, comercios y otros negocios vinculados a la cadena.
El viajero busca algo más que los atractivos tradicionales
El comportamiento de los visitantes latinoamericanos también apunta hacia una transformación en la forma de consumir turismo.
El estudio citado señala que 96 % de los viajeros de ocio de Argentina, Brasil y México visita atracciones durante sus viajes. Además, 87 % realiza tours y 77 % participa en diferentes actividades.
Esto amplía las oportunidades para los destinos colombianos.
Además de los sitios turísticos tradicionales, existe espacio para desarrollar productos relacionados con gastronomía, cultura, naturaleza, experiencias locales y recorridos especializados.
Para Colombia, la oportunidad consiste en conectar esos intereses con una oferta organizada que pueda ser comercializada antes y durante el viaje.
Los viajes familiares también tienen peso
Otro elemento destacado por la investigación es la importancia de los viajes familiares.
Cerca de la mitad de los viajeros latinoamericanos consultados manifestó haber realizado viajes acompañados por niños. El descanso y la posibilidad de compartir tiempo en familia aparecen entre las motivaciones relevantes para viajar.
Este comportamiento puede favorecer destinos que cuenten con una oferta capaz de atender diferentes edades y necesidades dentro de un mismo grupo familiar.
Para los operadores colombianos, esto supone desarrollar experiencias que no estén dirigidas exclusivamente a un viajero individual o a parejas, sino también a familias que buscan combinar entretenimiento, descanso y actividades culturales.
Una oportunidad para las agencias de viajes
La Asociación Colombiana de Agencias de Viajes y Turismo, Anato, considera que el comportamiento de estos mercados abre oportunidades para las empresas colombianas.
La organización ha señalado que conocer mejor las preferencias de los viajeros latinoamericanos permite diseñar productos turísticos más ajustados a sus intereses y combinar diferentes componentes de la oferta nacional.
La oportunidad, por tanto, no está únicamente en atraer más visitantes, sino en lograr que permanezcan más tiempo, conozcan más destinos y distribuyan su gasto entre diferentes actividades y regiones.
Esto puede ser especialmente relevante para Colombia, donde buena parte del turismo internacional continúa concentrándose en destinos específicos.
Una mayor diversificación podría permitir que ciudades y territorios con potencial turístico reciban una proporción mayor de esos visitantes.
Colombia compite por un mercado regional en crecimiento
El aumento registrado entre enero y agosto constituye una señal positiva para el turismo colombiano, pero también ocurre dentro de un mercado latinoamericano competitivo.
México, Brasil y Argentina cuentan con millones de viajeros potenciales y mercados turísticos desarrollados. Para Colombia, atraerlos requiere mantener conectividad aérea, fortalecer la promoción internacional y ofrecer experiencias que se diferencien de otros destinos de la región.
En este escenario, la gastronomía, la biodiversidad, el patrimonio cultural y la diversidad geográfica del país pueden convertirse en elementos importantes de la propuesta turística.
Pero convertir esos atributos en mayor actividad económica exige una cadena de servicios capaz de responder a las expectativas de los visitantes.
Hoteles, restaurantes, agencias, operadores, guías, aerolíneas y destinos locales forman parte de esa cadena.
Más visitantes, pero también mayor valor por viajero
Los 545.152 viajeros procedentes de México, Brasil y Argentina muestran que Colombia está captando una mayor cantidad de visitantes de tres mercados relevantes.
Sin embargo, el desafío para el sector turístico va más allá de aumentar las llegadas.
La diferencia en gasto y permanencia entre los tres mercados evidencia que cada grupo requiere estrategias distintas. Brasil, por ejemplo, combina un fuerte crecimiento con el mayor gasto promedio; Argentina registra una estadía más prolongada, mientras México representa el mayor volumen de visitantes.
Entender esas diferencias puede ayudar a las empresas turísticas a diseñar ofertas específicas en lugar de tratar al turista latinoamericano como un mercado homogéneo.
Para Colombia, el crecimiento de estos tres países representa así una oportunidad comercial que puede extenderse más allá de las cifras de llegada: se trata de convertir el crecimiento del turismo regional en más noches de alojamiento, mayor consumo local y una oferta de experiencias con mayor valor agregado.

