Irán señala a Italia y Alemania como objetivos de sus misiles si EE. UU. usa bases de la OTAN en un nuevo ataque
Las advertencias de Teherán mencionan a Italia y Alemania, mientras funcionarios europeos dicen que no hay pruebas de que Irán esté apuntando actualmente contra el continente.

Claves
- El diputado iraní Ardestani dijo directamente a Euronews: "Si Estados Unidos utiliza sus bases en Europa, incluidas las de Italia y Alemania, los misiles iraníes serán lanzados hacia Europa".
- El líder supremo Mojtaba Khamenei ordenó el 31 de octubre a las Fuerzas Armadas prepararse para una represalia "sin restricciones geográficas" y ampliar la lista de objetivos más allá de las instalaciones regionales.
- El diario oficialista iraní Kayhan declaró que todas las instalaciones estadounidenses, israelíes y de la OTAN hasta "el corazón de Europa" están al alcance de sus misiles de precisión.
- Esta semana fue desplegada en el muro de la embajada alemana en Teherán una pancarta con amenazas contra Europa, que citaba al secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Mohsen Rezaei: "Europa pagará el precio de apoyar a Israel".
Parlamentarios iraníes lanzaron su amenaza más explícita hasta ahora contra territorio europeo, al advertir que los misiles apuntarían contra países como Italia y Alemania si Washington utiliza sus instalaciones militares en una nueva ofensiva contra Teherán.
La advertencia supone una escalada drástica que podría arrastrar a aliados de la OTAN a un conflicto que llevan meses intentando evitar. Además, se produce mientras el presidente Trump evalúa nuevos ataques tras las elecciones de mitad de periodo celebradas el martes.
De una advertencia condicional a países concretos
Lo que diferencia las declaraciones de esta semana de anteriores amenazas iraníes es su nivel de especificidad. Teherán ha amenazado durante años con ampliar el conflicto si se le presiona lo suficiente; ahora está vinculando esas amenazas con países concretos.
Ahmad Bakhshayesh Ardestani, miembro de la Comisión de Seguridad Nacional del Parlamento, fue más allá cuando Euronews le insistió sobre el tema. El legislador sostuvo que las naciones europeas "ya habían estado en guerra con Irán" durante la fase anterior del conflicto simplemente por permitir el uso de sus bases. Su planteamiento presenta la neutralidad europea como una ilusión y convierte cualquier autorización futura para utilizar esas instalaciones en un acto de cobeligerancia que justificaría una respuesta directa.
Un segundo legislador, Kamran Ghazanfari, fue aún más lejos al afirmar que Irán podría tomar represalias contra activos estadounidenses en Europa y potencialmente en territorio estadounidense si Washington lanzaba nuevos ataques desde bases de países árabes.
El arsenal de misiles detrás de las amenazas
Las amenazas de Irán tienen hoy una credibilidad técnica mayor que hace apenas un año. En marzo de 2026, Teherán lanzó dos misiles balísticos de alcance intermedio contra la base conjunta británico-estadounidense de Diego García, situada a unos 4.000 kilómetros del territorio iraní. La acción demostró un alcance que deja al sureste de Europa claramente dentro de su radio de acción.
Analistas militares señalan que el misil balístico iraní Khorramshahr tiene un alcance declarado de unos 2.000 kilómetros, mientras que el Emad llega aproximadamente a 1.700 kilómetros. Eso bastaría para cubrir Bulgaria, Rumania, Grecia y Chipre sin un desarrollo adicional. Capitales de Europa occidental como Berlín, París y Londres requerirían sistemas de mayor alcance, cuya entrada en servicio Irán no ha confirmado públicamente.
El fallecido líder supremo iraní Ali Khamenei mantuvo durante años una política declarada que limitaba a 2.000 kilómetros el desarrollo de misiles. Ese límite quedó en evidencia como superado en secreto cuando el lanzamiento iraní contra Diego García demostró capacidades reales cercanas al doble de esa cifra, eliminando cualquier barrera doctrinal para desarrollar programas de mayor alcance bajo el nuevo liderazgo del líder supremo Mojtaba Khamenei.
Europa responde, aunque con cautela
No todos aceptan la amenaza al pie de la letra. El ministro británico Steve Reed rechazó esta semana la advertencia y dijo a la BBC que "no hay ninguna evaluación que sustente" la afirmación de que Irán esté apuntando actualmente contra Europa. Agregó que no existe información de inteligencia que indique que Teherán esté intentando hacerlo de manera activa.
La respuesta mesurada refleja un cálculo más amplio en Europa: reconocer el riesgo teórico sin alimentar un pánico que podría acelerar la misma escalada que se busca evitar. La OTAN ha declarado que está preparada para defender a todos sus Estados miembros y ha señalado como prueba de su capacidad de disuasión las cuatro ocasiones ocurridas a comienzos de 2026 en las que las defensas aéreas de la alianza interceptaron misiles balísticos iraníes que se dirigían hacia Turquía.
Trump, las elecciones de mitad de periodo y la ventana que observa Teherán
El momento de la escalada iraní es deliberado. Los mensajes más agresivos de Teherán esta semana llegan mientras Trump —quien, según Breitbart, habría evaluado una campaña militar "breve e intensa" antes de las elecciones de mitad de periodo— enfrenta ahora menos restricciones políticas para reanudar los ataques.
El presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, adoptó un tono más moderado al afirmar que Irán le había dado a Washington una "respuesta firme y racional" y que "ahora la pelota está en la cancha de Estados Unidos". El mensaje de doble vía —amenazas máximas por parte de los parlamentarios y una apertura diplomática del presidente del Parlamento— refleja a un régimen que intenta disuadir una acción militar, pero mantener abierta una salida negociada.
Rezaei, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, añadió otro elemento de presión al señalar que la respuesta de Washington a las condiciones de Teherán para reabrir el estrecho de Ormuz no había sido "convincente". Según dijo, Estados Unidos tendría que aceptar plenamente las exigencias de Irán antes de que se relajaran las restricciones sobre esa vía marítima.
La lógica estratégica
El objetivo de Irán, sostienen los analistas, no es bombardear Roma, sino poner tan nerviosos a los gobiernos europeos que se nieguen a ofrecer a Washington derechos para utilizar sus bases. Teherán ha declarado que cualquier instalación utilizada para atacar territorio iraní es un objetivo legítimo, y esa amenaza solo conserva su valor disuasorio mientras los aliados de Estados Unidos crean que Irán está realmente dispuesto a cumplirla.
Que ese cálculo funcione dependerá por completo de las decisiones que se tomen en Washington durante los próximos días.
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