Operaciones militares del Ejército en el Cauca dejan 41 disidentes sometidos y 9 menores recuperados en ocho meses
Los resultados se registraron durante ocho meses de operaciones contra la Estructura Carlos Patiño en el Cañón del Micay, donde también fueron incautadas armas y municiones.

Las operaciones militares que adelanta el Ejército Nacional contra las disidencias de las FARC en el departamento del Cauca han dejado, durante los últimos ocho meses, 41 integrantes de la Estructura Carlos Patiño que se han presentado voluntariamente ante las autoridades, y nueve menores de edad recuperados de las filas de este grupo armado.
Tres menores recuperados en Argelia
El más reciente resultado se registró en zona rural de Argelia, donde las tropas recuperaron a tres menores de 15, 16 y 17 años que permanecían en las filas de las disidencias al mando de alias Iván Mordisco. De manera paralela, tres integrantes adicionales de esta estructura decidieron abandonar el grupo armado y acogerse a la ruta institucional para regresar a la legalidad.
Durante el procedimiento también fueron entregados un fusil, 60 cartuchos de diferentes calibres y una mira telescópica, elementos que quedaron a disposición de las autoridades competentes.
Un balance de ocho meses de operaciones
Según el Ejército, los 41 integrantes de la Estructura Carlos Patiño se han presentado voluntariamente para iniciar su proceso de sometimiento individual a la justicia. En el mismo periodo, los nueve menores recuperados han activado las rutas institucionales destinadas a garantizar su protección y el restablecimiento de sus derechos.
La institución militar aseguró que continuará desarrollando operaciones contra esta estructura armada en el Cañón del Micay, con el objetivo de afectar sus capacidades y proteger a las comunidades de la región. Además de las operaciones ofensivas, las tropas adelantan acciones de perifoneo, inteligencia militar, presencia territorial y acercamiento con las comunidades para promover el abandono de las armas y el regreso a la legalidad.
Una estructura clave para las finanzas de Iván Mordisco
La Estructura Carlos Patiño hace parte del Estado Mayor Central de las disidencias de las FARC, comandado por Néstor Gregorio Vera Fernández, alias Iván Mordisco. Según ha explicado el Ejército, es la organización que más recursos aporta a las arcas de esta estructura criminal, gracias al control que ejerce sobre el Cañón del Micay, corredor donde se concentra cerca del 75% de la hoja de coca sembrada en el departamento, unas 16.000 hectáreas, además de una intensa actividad de minería ilegal que, según las autoridades, genera incluso más ingresos que la propia cocaína.
El Ejército ha señalado que esta estructura es responsable de ejercer presión sobre las comunidades mediante amenazas, intimidaciones y otras acciones criminales, entre ellas el cobro de extorsiones, el control sobre la raspa de hoja de coca y el cobro de subsidios a los campesinos de la zona.
El contexto de la Operación Perseo
Las acciones en el Cañón del Micay se enmarcan dentro de la Operación Perseo, que la Fuerza de Despliegue Rápido N.° 4 —unidad adscrita a la Tercera División del Ejército— ejecuta en la región desde octubre de 2025, con apoyo de la Fuerza Aeroespacial Colombiana y la Policía Nacional. Como parte de esta operación, las tropas han logrado en meses anteriores resultados adicionales, entre ellos la neutralización de alias "Totoró", cabecilla de una comisión de la Estructura Carlos Patiño, y el desmantelamiento de una de las mayores fábricas de explosivos artesanales de esta organización en el municipio de El Tambo.
Un territorio marcado por el daño ambiental
El Cañón del Micay, además de ser un corredor estratégico para el narcotráfico, ha sido escenario de un severo impacto ambiental derivado de la minería ilegal que controla la Estructura Carlos Patiño. Según reportes anteriores del Ejército, este grupo llegó incluso a desviar el cauce del río Micay para la extracción ilegal de minerales, afectando más de 100 hectáreas y a más de 16.000 personas que dependen de ese recurso hídrico en los municipios de Argelia, El Tambo y López de Micay.
Una región disputada por su valor estratégico
El comandante de la Tercera División del Ejército, general Federico Mejía, ha advertido en el pasado que, si la Fuerza Pública llegara a salir del Cañón del Micay por presión de pobladores instrumentalizados por las disidencias, las consecuencias en la región podrían ser incluso mayores a las vividas en el Catatumbo, debido al potencial enfrentamiento entre distintos grupos armados por el control del narcotráfico y la minería ilegal en la zona.
Continuidad de las operaciones
La Tercera División del Ejército indicó que mantendrá las operaciones militares en esta zona del Cauca mientras continúan las acciones institucionales orientadas a recuperar la seguridad y proteger a la población. Según la institución, la salida de integrantes de las disidencias y la recuperación de menores representan una afectación directa a las capacidades de reclutamiento, control territorial y sostenimiento de la Estructura Carlos Patiño, en un esfuerzo que se mantiene activo pese a la persistencia de esta organización armada en una de las regiones más disputadas del suroccidente colombiano.





















