Directora encargada de la ARN denuncia que ha renunciado tres veces y el Gobierno no le responde
Carolina Vergara también alertó sobre el congelamiento de más de $68.000 millones, recursos que afectarían servicios para personas en reincorporación.

Carolina Vergara, directora encargada de la Agencia para la Reincorporación y Normalización (ARN), lleva varias semanas intentando formalizar su salida de la entidad, pero asegura que hasta ahora no ha recibido respuesta del Gobierno de Abelardo de la Espriella.
La denuncia ante el Congreso
La funcionaria expuso su situación durante una sesión de la Comisión Legal de Paz del Congreso, el pasado 15 de septiembre, donde aseguró que ha presentado y ratificado su renuncia en más de tres oportunidades. "Me permito informar que, si bien hago parte de este gobierno, por una resolución de nombramiento y encargo, he presentado mi renuncia y he ratificado mi renuncia más de tres veces, pero no se responde", afirmó Vergara ante los congresistas.
Una renuncia radicada desde agosto
Según la información sobre las comunicaciones que la funcionaria ha enviado a la Casa de Nariño, conocida por Cambio, en el primer documento de renuncia Vergara manifestó que su decisión era "libre, espontánea, expresa e inequívoca", y pidió que su salida se hiciera efectiva el 15 de septiembre. Sin embargo, ante la falta de respuesta, el 8 de septiembre volvió a enviar una nueva comunicación insistiendo en su solicitud.
"Espero que me acepten la renuncia cuanto antes", declaró la funcionaria, en una frase que resume la incertidumbre que enfrenta al no contar todavía con una definición formal por parte del Ejecutivo sobre su situación laboral dentro de la entidad.
El bloqueo de más de $68.000 millones en recursos
Más allá de su propia situación personal, Vergara también alertó sobre la falta de lineamientos para la entidad y sobre dificultades presupuestales que, según explicó, afectan directamente su funcionamiento. La funcionaria detalló que existe un congelamiento de $15.266 millones sin Certificado de Disponibilidad Presupuestal (CDP), y $53.000 millones adicionales retenidos en procesos contractuales, para un total de más de $68.000 millones en recursos bloqueados.
Según explicó Vergara, este congelamiento paraliza servicios considerados clave para la operación de la Agencia, entre ellos la seguridad y vigilancia de sus instalaciones, los desplazamientos de funcionarios hacia el territorio, los pagos correspondientes a la Administradora de Riesgos Laborales (ARL), y la atención directa en los Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación (ETCR), los lugares donde se concentran los procesos de reincorporación de excombatientes a la vida civil.
Una entidad clave para el proceso de paz
La ARN es la entidad encargada de desarrollar programas de reincorporación y normalización dirigidos a personas que dejaron las armas, un trabajo que resulta particularmente sensible en el contexto actual, luego de que el Gobierno de Abelardo de la Espriella diera por terminados formalmente, semanas atrás, los espacios de diálogo heredados de la política de Paz Total del gobierno anterior.
Aunque el cierre de esas mesas de negociación no afecta directamente a quienes ya completaron su proceso de dejación de armas y se encuentran en fase de reincorporación bajo el acompañamiento de la ARN, la situación de congelamiento presupuestal denunciada por Vergara sí puede tener un impacto directo sobre la continuidad de los servicios que reciben estas personas en los ETCR distribuidos por el territorio nacional.
Un patrón de relevos y tensiones en distintas entidades
El caso de Vergara se suma a una serie de movimientos y tensiones que se han presentado en distintas entidades del Estado desde la llegada del nuevo Gobierno. Días antes, el Ejecutivo había pedido la renuncia protocolaria a los 10 integrantes de la Comisión Asesora de Política Criminal, tras la llegada de Iván Cancino al Ministerio de Justicia, y también se había registrado la salida de Mariantonia Tabares Pulgarín de la dirección de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), además del relevo de Ricardo Valencia en la dirección del DANE.
Sin embargo, el caso de Vergara presenta una particularidad: a diferencia de otros funcionarios a quienes el Gobierno ha pedido la renuncia de manera directa, en este caso es la propia funcionaria quien busca activamente salir del cargo, sin que hasta el momento el Ejecutivo haya formalizado una respuesta.
Lo que sigue: una definición pendiente
El caso queda ahora a la espera de una definición por parte del Ejecutivo: aceptar la renuncia presentada por Vergara, o mantenerla al frente de la Agencia mientras se determina quién asumirá de manera definitiva la dirección de la entidad. Mientras esa decisión no se produzca, la funcionaria continuará al frente de la ARN, en momentos en que la propia entidad enfrenta, según sus declaraciones, dificultades presupuestales que podrían comprometer la atención a la población en proceso de reincorporación en distintas regiones del país.





















