Bogotá lidera con la menor vacancia de oficinas en América Latina, pero también con las mayores alzas en renta
La vacancia de oficinas cayó al 5,4% y la de bodegas al 0,6%, mientras las rentas aumentaron 32,3% y 24,7%, respectivamente, según Cushman & Wakefield.

Conseguir oficinas y bodegas en Bogotá es cada vez más difícil y costoso. Según los informes MarketBeat de Cushman & Wakefield para el primer semestre del 2026, la capital registró los mayores incrementos simultáneos en rentas de oficinas de altas especificaciones y de bodegas logísticas entre los mercados latinoamericanos analizados.
Un mercado bajo presión: oficinas y bodegas cada vez más escasas
El análisis de la firma de servicios inmobiliarios compara a Bogotá con Lima, Santiago, São Paulo y Ciudad de México. Muestra que el alza en la capital está impulsada por la limitada oferta de espacios y por el comportamiento del tipo de cambio, en un contexto en el que "la disponibilidad se encuentra en niveles históricamente bajos".
El informe deja claro que la región no se mueve al mismo ritmo: "No todos los mercados tienen la misma disponibilidad, enfrentan las mismas presiones de precios ni ofrecen los mismos tiempos para encontrar espacios adecuados".
La vacancia de oficinas en Bogotá frente a otras ciudades de América Latina
Bogotá cerró el primer semestre con una vacancia de oficinas de apenas 5,4%. Es la cifra más baja entre los cinco mercados analizados, frente al 8,6% de Lima, el 8,9% de Santiago, el 11,4% de São Paulo y el 18,7% de Ciudad de México.
Esa menor disponibilidad coincidió con un aumento interanual de 32,3% en las rentas de oficinas clase A expresadas en dólares, que llegaron en promedio a US$26,60 por metro cuadrado al mes.
Aun así, la demanda no se frenó. La absorción neta de oficinas aumentó 37,6% interanual y llegó a 32.964 metros cuadrados en el semestre.
En zonas como Nogal-Andino, Chicó, Salitre y Centro, los edificios con altos estándares de sostenibilidad y eficiencia energética superan incluso los $100.000 por metro cuadrado al mes.
Cuántas bodegas hay disponibles en Bogotá y cuánto cuesta arrendarlas
La presión es todavía mayor en el mercado logístico. La disponibilidad de bodegas en Bogotá cayó hasta 0,6%, lo que deja apenas 13.409 metros cuadrados libres en la ciudad y sus principales accesos.
Las rentas logísticas alcanzaron US$7,6 por metro cuadrado al mes, con un incremento interanual de 24,7%. Al mismo tiempo, la actividad de arrendamiento creció 189,9%, con 49.478 metros cuadrados absorbidos durante el semestre.

Según Cushman & Wakefield, esta dinámica responde a la reorganización de las cadenas de suministro, el crecimiento del comercio electrónico y la necesidad de acercar inventarios y centros de distribución a los principales mercados de consumo.
La consecuencia para las empresas es directa. El informe advierte que "esperar hasta tener una necesidad inmediata" de espacio puede "limitar considerablemente las alternativas disponibles", especialmente en los mercados más ajustados.
Por eso, para las operaciones que contemplen abrir, ampliar o trasladarse durante el 2027, la firma recomienda iniciar la planeación inmobiliaria con doce a dieciocho meses de anticipación.
Qué oportunidades deja la escasez para los inversionistas
En Bogotá están en construcción 214.163 metros cuadrados de oficinas y 113.152 de bodegas logísticas. Sin embargo, como señala el informe, "esos metros cuadrados no necesariamente estarán disponibles cuando las compañías los necesiten".
Parte de ese inventario se comercializa mediante prealquileres, que permiten asegurar espacios antes de que termine la construcción.
En logística cobra relevancia el modelo built to suit (BTS), en el que una bodega se diseña y desarrolla a la medida de las necesidades operativas de una compañía.
Para la firma, la dinámica actual "pone en valor los activos bien ubicados, eficientes y con altos estándares técnicos y de sostenibilidad, particularmente allí donde la oferta de calidad es limitada".
Sobre el caso de Bogotá, la conclusión de Cushman & Wakefield es contundente: "Esa escasez representa un desafío para los ocupantes que necesitan espacio inmediato, pero también puede revelar oportunidades para propietarios, desarrolladores e inversionistas capaces de incorporar nueva oferta alineada con la demanda".





















