Buenaventura pide dragado a 16 metros y culminar la doble calzada para competir con los grandes puertos del Pacífico
El gerente de la Sociedad Portuaria reportó daños en viviendas, colegios y hospitales, y señaló que el calado y la doble calzada son claves para la competitividad del puerto.

Un mes después del sismo que sacudió a Colombia el pasado 10 de agosto, el puerto de Buenaventura —la principal puerta de entrada del comercio exterior colombiano en el Pacífico— avanza en la reconstrucción de su infraestructura, sus colegios y las viviendas de sus colaboradores, al mismo tiempo que retoma la discusión sobre su competitividad frente a puertos como Posorja y Callao.
Al frente de esa doble tarea está Liborio Cuéllar Araujo, gerente de la Sociedad Portuaria de Buenaventura, quien ha liderado la respuesta operativa y humanitaria del terminal tras la emergencia, además de la gestión diaria de uno de los activos logísticos más importantes del país.
Cómo quedó la infraestructura del terminal tras el terremoto
"La sociedad portuaria no tuvo daños dentro del terminal; se nos cayó un muro, tuvimos averías en algunas bodegas y finalmente tuvimos una avería más grande en una bodega externa, pero las grúas, toda nuestra tecnología y los mismos contenedores o la carga no se cayeron ni se dañaron, ni hubo algo más catastrófico en ese sentido. Tampoco tuvimos ningún daño a las personas", relató Cuéllar.
"Parte de eso puede haber sido algo de suerte. Me acuerdo de que teníamos un barco enorme portacontenedores que terminó sus operaciones y descargó el último contenedor a las 7 de la mañana. Ya se estaban bajando todos nuestros operadores de las grúas pórtico —que es más grande que un edificio de 15 pisos— y no tuvieron ningún problema", agregó.
"Hoy en día ya reconstruimos todo lo que se cayó; todavía nos falta una bodega, y por otra parte tuvimos otros daños: por ejemplo, nuestra oficina administrativa tuvo daños importantes en todo el primer y segundo piso, que los estamos arreglando. Nuestro colegio, la Fundación Bahía Buenaventura, también tuvo daños; nos tocó cerrarlo y estamos trabajando fuerte para que vuelva a funcionar. En nuestra oficina administrativa en Cali empezamos a operar esta semana; el colegio empezó hace dos semanas, y en el transcurso de este mes vamos a estar otra vez bien", explicó.
"Por otra parte, tuvimos daños importantes en las casas y viviendas de nuestros colaboradores. La cifra fue muy cercana a 380, de las cuales aproximadamente unas 26 tuvieron un daño muy importante, y también tuvimos dos o tres con pérdida total. Desde el primer día los apoyamos, los acompañamos y finalmente les dimos un aporte para empezar a reconstruir", puntualizó.
El apoyo internacional y de navieras
Cuéllar destacó el papel de las alianzas internacionales en la respuesta a la emergencia: "Hubo varias compañías y alianzas internacionales; quiero resaltar el enorme trabajo que hizo la Asociación de Puertos Americanos, que se movilizó, pero hay otros ejemplos. Finalmente se movilizaron para traer muchísimas donaciones a Buenaventura, y ahí mismo llamamos a tres navieras muy cercanas que trabajan con nosotros: la línea marítima MSC, la línea marítima Hapag-Lloyd y la naviera CMA CGM, para que nos prestaran contenedores con los cuales pudiéramos recibir las donaciones de la cantidad de camiones que llegaban y repartirlas en la ciudad".
"Fueron más de 105 toneladas, una muestra del apoyo de diferentes entidades gubernamentales y el apoyo internacional. Todavía me parece increíble otro caso: aparte de eso, nos tocaba empezar a llenar los furgones y repartirlos por toda la ciudad, y llegaron unos 180 trabajadores nuestros un sábado y un domingo para hacer eso", relató.
La fase de reconstrucción, un mes después
Sobre los apoyos que siguen activos, el gerente explicó: "Yo creo que ahora sí viene una segunda fase, aunque todavía creo que esta fase de apoyo de emergencia no va a terminar. Por ejemplo, pasado mañana, el martes, llega un barco de Estados Unidos liderado por la Armada Nacional con 2 millones de dólares de ayuda, con varios contenedores que vamos a movilizar para descargarlos en el terminal y moverlos. Todavía estamos en esa etapa de apoyo humanitario porque finalmente hay muchos afectados".
"El nivel de pobreza de Buenaventura es altísimo. Entonces, el apoyo siempre va a ser constante en ese nivel de emergencia. Pero ya nos toca empezar a articular el futuro. Para que sepas, la máquina amarilla —cuando la necesitan— la tienen a la orden para usarla. Hicimos un gran apoyo en eso, en términos de recoger los escombros y también mirar todo el tema de reconstrucción, pero creo que ahora viene la siguiente etapa", agregó.
Los daños en la ciudad: vivienda, colegios y salud
Cuéllar también detalló la magnitud de los daños en la ciudad: "Internamente, lo que hemos visto es que finalmente hay un daño enorme a las viviendas en Buenaventura; no tengo la cifra exacta, pero es algo así como 46.000 viviendas afectadas y unas 1.500 aproximadamente con pérdida total".
"En colegios también: de los 120 colegios públicos en Buenaventura, el 56% sufrió algún daño. Algunos hasta con daño total, y hay 56 colegios que requieren ayuda. Después, en salud: los cuatro hospitales, que siempre han sido deficitarios, tienen muchos problemas para volver a operar totalmente; están con un nivel del 80%", explicó.
"Creo que lo que la sociedad portuaria va a mirar es en dónde podemos impactar más; muy seguramente nos vamos a enfocar en aportarle a la comunidad en uno de esos tres frentes", añadió.
Por qué Buenaventura es el puerto más importante del país
Sobre la relevancia estratégica del puerto, Cuéllar explicó: "La razón por la cual Buenaventura es lo que es, es porque tiene una posición geográfica estratégica: siempre ha sido la entrada natural para la carga de Asia, el puerto natural. Y lo que ha hecho Colombia es aprovechar esa ventaja competitiva frente a los mercados internacionales para hacer este puerto. Creo que la Ley Primera, con la privatización de los puertos, fue el gran salto, y hoy en día tenemos terminales que pueden competir de tú a tú con cualquier otro terminal en el mundo".
El reto de competitividad frente a Posorja y Callao
Sobre la competitividad de Buenaventura frente a otros puertos del Pacífico, Cuéllar fue enfático: "Creo que con la carga local colombiana es suficiente para que nosotros podamos trabajar lo que se llama la carga local, en la que estamos. Estos puertos, Posorja y Callao, tampoco son puertos de trasbordo; manejan carga local. Yo puedo competir con ellos hoy en día de tú a tú, muy bien".
"Pero también hay que decir que en este momento hay una expectativa importante en dos temas de infraestructura que necesita el país para realmente llevarnos al siguiente nivel en los puertos de Buenaventura. El primero es el calado: necesitamos tener un calado de 16 metros, porque ese es el tamaño de los barcos que hay hoy en día, y son los que tienen Posorja, Callao, Palmirazo, México y Panamá".
"Y lo otro es que hay que terminar la doble calzada que une Buenaventura con el centro del país. Faltan 30 km —10 al principio y el resto hasta el final—; están trabajando fuerte en eso y no podemos parar, casi de urgencia. Terminando esa doble calzada, logramos la gran conectividad del puerto con el mundo y aseguramos el futuro de Colombia en ese sentido", puntualizó.

El estado del dragado del canal
Sobre el avance de la financiación y ejecución del dragado del canal de acceso, Cuéllar señaló: "Creo que todavía falta un poco más de detalles con el nuevo gobierno para ver en dónde está. Esta semana vamos a tener varias reuniones y posiblemente vamos a tener algo más de información. También hay que entender que Colombia se volvió un poco patas arriba el 10 de agosto, y eso es totalmente entendible; las prioridades han cambiado".
"Pero lo que sí sabemos del dragado es que los estudios finales, ambientales y los permisos se pueden terminar antes de financiar, y ya podríamos entrar directo a la profundización. La plata que se requiere para hacerlo no es muy costosa; es un billón de pesos. Es plata, pero hay que mirar cómo se va a hacer, cómo se empieza realmente la licitación y el pago. Hay varias opciones sobre la mesa de cómo se puede hacer", concluyó.





















