“Si aman tanto a México, váyanse para allá, yo les pago el tiquete“: el vicepresidente de EE.UU. protagoniza momento tenso en la Convención Republicana de Dallas
El vicepresidente estadounidense arremetió contra los demócratas y reforzó su perfil como posible candidato presidencial para 2028.

El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, vivió un momento tenso durante una convención de los republicanos de cara a las muy disputadas elecciones legislativas de noviembre. En medio del evento, el vicepresidente notó que un grupo de personas ondeaban una bandera de México durante su discurso frente a cientos de simpatizantes republicanos.
"Tenemos a un grupo de manifestantes que están interrumpiendo y están ondeando la bandera de México, bueno, mi amigo, si aman tanto a México, váyanse para allá, yo les pago el tiquete", dijo Vance ante el público reunido en el American Airlines Center de Dallas, Texas.
Un discurso cargado contra los demócratas
Por otro lado, el vicepresidente arremetió contra los demócratas y los calificó como el "partido del odio". "Los demócratas son el partido del odio. Son el partido que desprecia a Estados Unidos y a las personas que lo construyeron. Son el partido que puede sentir simpatía por los terroristas que perpetraron" los ataques del 11 de septiembre de 2001, dijo Vance en el acto.
Al subir al escenario en medio de un estruendoso rugido y cánticos de "¡JD! ¡JD!", Vance describió a los demócratas como extremistas, al tenor de la convención en la que busca movilizar el apoyo de los republicanos para las elecciones de mitad de mandato. Según Vance, las diferencias dentro de la coalición republicana palidecen frente a las divisiones de los demócratas.
"Este otoño, los demócratas presentan candidatos que les dirán a sus hijos qué se les permite decir, cómo se les permite vivir y, lo que es más importante, a quién deben odiar", afirmó el vicepresidente.
Una convención inusual bautizada "Trump-a-Palooza"
La intervención de Vance se dio en el marco de la primera convención que realiza el Partido Republicano de cara a unas elecciones de mitad de mandato, un formato inusual que los propios organizadores describieron como un escaparate en horario estelar para los éxitos del presidente Donald Trump, sus candidatos y las causas que, según su descripción, hacen que las elecciones de 2026 cobren una relevancia sin precedentes.
El evento, celebrado los días 9 y 10 de septiembre en el American Airlines Center de Dallas, fue apodado informalmente "Trump-a-Palooza" por varios medios, y combinó un mitin político con un acto de recaudación de fondos. La cita ocurre en un momento en que las encuestas muestran un fuerte descontento de los estadounidenses hacia el liderazgo del presidente en asuntos domésticos, extranjeros y económicos, en lo que analistas describieron como su última gran oportunidad, previa a noviembre, para convencer a los votantes de que el país va en el camino correcto.
Entre los oradores de la convención también figuraron miembros de la cúpula republicana del Congreso, integrantes del gabinete —entre ellos el fiscal general Todd Blanche y el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr.— y Donald Trump Jr., hijo mayor del presidente. Muchos candidatos republicanos que enfrentan contiendas reñidas optaron por no asistir al evento, ya fuera por conflictos de agenda o por rechazo a las exigencias de pagar una cuota para participar.
Vance, cada vez más cerca de 2028
La intervención del vicepresidente, de 42 años, también potencia ante los republicanos su imagen como posible sucesor de Trump. Vance es uno de los favoritos para la nominación presidencial del partido en 2028, y durante su discurso fue recibido con cánticos de "48" y "JD 48", en referencia al deseo de sus seguidores de que se convierta en el presidente número 48 de Estados Unidos. El vicepresidente ha dicho que solo decidirá si se postula a la Casa Blanca después de las legislativas de noviembre.
Trump tomó la palabra tras Vance con unas palabras de clausura, y apenas hizo comentarios desde el estrado sobre la destacada intervención de su vicepresidente, limitándose en cambio a instar a los seguidores a votar a los republicanos el 3 de noviembre, el objetivo declarado de esta convención. El presidente también prometió que, si los republicanos logran retener el control de la Cámara de Representantes y del Senado, su administración emitirá un dividendo de US$5.000 para cada ciudadano adulto del país, una promesa cuya aplicación práctica resulta incierta.
Un Congreso en juego
El portal de seguimiento electoral Decision Desk HQ proyecta que los demócratas ganarán la Cámara de Representantes por 229 votos a 206, y sitúa el Senado en un margen muy estrecho, de 50 a 50. Ante un presidente impopular, una guerra con Irán que ha disparado los precios de la gasolina y otros vientos en contra, los republicanos buscan centrar las elecciones de mitad de mandato en los demócratas, presentando incluso a los candidatos más moderados del partido opositor como supeditados a su ala progresista, en las elecciones del 3 de noviembre que definirán si el partido conserva sus mayorías en ambas cámaras durante los dos últimos años del mandato de Trump.





















