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Un informe de los CDC vincula 19 patógenos resistentes a los medicamentos con 9,7 millones de infecciones anuales.

Las infecciones resistentes a los medicamentos causan más de 39.000 muertes cada año en Estados Unidos, según las estimaciones más recientes de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Al incluir las infecciones por Clostridioides difficile, el número anual de muertes relacionadas con las amenazas analizadas en el informe asciende a unas 50.800.

Las cifras hacen parte del más reciente Informe sobre amenazas de resistencia antimicrobiana, publicado por los CDC en octubre de 2026. La evaluación estima que 19 patógenos resistentes a los medicamentos provocan aproximadamente 9,7 millones de infecciones al año, una dimensión que pone de relieve el alcance de un desafío de salud pública que podría hacer más difícil el tratamiento de algunas infecciones.

Las estimaciones del informe se basan en datos de 2023. Aunque la evaluación anterior de los CDC, publicada en 2019, calculó unas 35.000 muertes anuales, la entidad advierte que los cambios en las fuentes de información y en la metodología impiden comparar directamente las cifras para determinar la magnitud de un eventual aumento.

La resistencia antimicrobiana se presenta cuando bacterias, hongos y otros patógenos desarrollan la capacidad de sobrevivir a los medicamentos diseñados para eliminarlos o detener su crecimiento. A medida que la resistencia se extiende, las infecciones pueden volverse más difíciles de tratar, lo que podría aumentar el riesgo de complicaciones y muerte.

¿Qué patógenos resistentes a los medicamentos generan preocupación?

Los CDC clasificaron cuatro patógenos como amenazas urgentes, 13 como amenazas graves y dos como amenazas preocupantes. Además, identificaron otros seis patógenos para mantenerlos bajo vigilancia.

Uno de los casos que más preocupa es Candida auris, un hongo que puede propagarse en entornos de atención médica y resistir varios medicamentos antimicóticos. Los CDC registraron 4.523 infecciones en 2023, aproximadamente diez veces más que las reportadas en 2019.

El hongo puede permanecer en la piel de los pacientes y propagarse a través de superficies y equipos contaminados, por lo que la prevención de infecciones es especialmente importante en los hospitales. Representa un riesgo mayor para las personas que ya están gravemente enfermas o tienen el sistema inmunitario debilitado.

Los Enterobacterales resistentes a los carbapenémicos (CRE), un grupo de bacterias que resiste antibióticos potentes, también fueron clasificados como una amenaza urgente. Estas infecciones pueden ser particularmente difíciles de tratar en pacientes que utilizan dispositivos médicos, como catéteres y ventiladores.

La Neisseria gonorrhoeae resistente a los medicamentos, la bacteria responsable de la gonorrea, sigue siendo una preocupación urgente porque las opciones de tratamiento son limitadas. Sin un tratamiento eficaz, la gonorrea puede causar enfermedad inflamatoria pélvica, embarazo ectópico e infertilidad.

¿Por qué la resistencia a los antibióticos podría afectar la atención médica habitual?

Las consecuencias van más allá del tratamiento de las infecciones. Los antibióticos eficaces ayudan a prevenir y controlar las infecciones asociadas con cirugías, tratamientos contra el cáncer y otros procedimientos médicos.

Haley Ann Pritchard, especialista en enfermedades infecciosas citada por el Center for Infectious Disease Research and Policy (CIDRAP), señaló que los profesionales de la salud estaban atendiendo más infecciones por CRE que hace cinco años. También advirtió que algunos antibióticos más recientes ya enfrentan resistencia.

El informe de los CDC también identificó algunos avances alentadores. Las infecciones hospitalarias causadas por Clostridioides difficile, una bacteria que puede provocar diarrea grave y lesiones intestinales, disminuyeron 9 % entre 2018 y 2023. La entidad atribuyó la mejora a una mayor prevención de infecciones y a un uso más adecuado de los antibióticos.

¿Cómo se puede reducir la propagación de la resistencia a los medicamentos?

Los antibióticos deben utilizarse únicamente cuando sean médicamente apropiados, ya que su uso innecesario puede favorecer el desarrollo y la propagación de organismos resistentes. Los pacientes deben tomar los medicamentos formulados de acuerdo con las instrucciones del profesional de la salud y evitar usar antibióticos sobrantes o compartir fórmulas.

Los centros de atención médica también pueden reducir la transmisión mediante una higiene adecuada, la limpieza, la vigilancia de infecciones y prácticas apropiadas de formulación de medicamentos.

Los hallazgos de los CDC ponen de relieve la necesidad de mantener la vigilancia, mejorar la prevención de infecciones y desarrollar nuevos tratamientos. Sin estas medidas, los patógenos resistentes a los medicamentos podrían socavar cada vez más los medicamentos de los que depende la atención médica moderna.