Reserva Federal
La Reserva Federal mantuvo los tipos de interés sin cambios el miércoles.

La Reserva Federal mantuvo sin cambios las tasas de interés este miércoles, en un rango de entre 3,75% y 4%, tal como esperaba el mercado. La votación no fue unánime: dos miembros se apartaron de la decisión mayoritaria.

En su comunicado posterior a la reunión, el Comité Federal de Mercado Abierto afirmó que "la actividad económica se está expandiendo a un ritmo sólido" y que, "aunque la incertidumbre sigue elevada debido, en parte, a acontecimientos geopolíticos, el gasto interno ha mostrado resiliencia".

"El crecimiento de la productividad es sólido y la inversión de capital es robusta. La creación de empleo ha avanzado al ritmo de la fuerza laboral y la tasa de desempleo ha cambiado poco", añadió el comité.

Sin embargo, también señaló que la "inflación permanece elevada" y que el banco central utilizará la información que se conozca próximamente para "determinar la postura de política monetaria adecuada que permita llevar oportunamente la inflación de regreso a la meta del 2% del Comité". "El Comité garantizará la estabilidad de precios", concluyó el documento.

Entre los próximos datos se encuentran cifras que, según las proyecciones, mostrarán una aceleración de la inflación en septiembre y un crecimiento económico más fuerte durante el tercer trimestre, respaldado por el gasto de los consumidores y la inversión empresarial relacionada con la inteligencia artificial.

Los economistas esperan que el aumento interanual del índice de precios de los gastos de consumo personal, la medida de inflación preferida por la Fed, llegue al 3,6%, frente al 3,4% de agosto. El alza de los precios de la gasolina vinculada a los conflictos en Oriente Medio explica parte de esa aceleración, pero las presiones sobre los precios también se han extendido a las tarifas aéreas, los arriendos y los computadores.

Este incremento más generalizado complica los esfuerzos de la Fed para llevar la inflación de vuelta a su meta del 2%. No obstante, la tasa de desempleo de septiembre se ubicó en 4,2%, mientras que las solicitudes semanales de subsidio de desempleo se mantuvieron excepcionalmente bajas.

La principal razón para esperar está en el mercado de bonos. Después del aumento de tasas de septiembre, el rendimiento de los bonos del Tesoro de Estados Unidos a 10 años subió hasta acercarse a sus niveles más altos en casi 25 años, lo que amenazaba con frenar la actividad con mayor intensidad de la que las autoridades pretendían.

Los mayores rendimientos de los bonos del Tesoro pueden encarecer el financiamiento para los hogares y las empresas, y asumir de hecho parte del trabajo de la Fed. Posteriormente, el presidente de la Fed de Nueva York, John Williams, y el vicepresidente de la Fed, Philip Jefferson, señalaron que los responsables de la política monetaria podrían esperar a contar con más evidencia antes de decidir su próximo movimiento.

Pero ese argumento perdió claridad a finales de la semana pasada, cuando los rendimientos de los bonos retrocedieron durante una venta masiva de acciones impulsada por las preocupaciones sobre la sostenibilidad de la demanda de inteligencia artificial. Un relajamiento de las condiciones financieras podría debilitar los argumentos a favor de una pausa prolongada.