Hospital admite una brecha más amplia tras divulgar en Instagram datos médicos de 12 embarazadas
Royal Darwin Hospital elevó de cinco a 12 el número de pacientes afectadas

La información médica confidencial de 12 pacientes embarazadas de un hospital australiano fue divulgada en publicaciones de Instagram vistas por los cerca de 28.000 seguidores de la cuenta, lo que generó preocupación por la privacidad de las pacientes y el manejo de historias clínicas sensibles.
El Royal Darwin Hospital (RDH), en el Territorio del Norte de Australia, afirmó inicialmente que cinco pacientes se habían visto afectadas por la brecha. Sin embargo, el departamento de salud revisó esa cifra el 28 de octubre, después de que una investigación adicional identificara a otras siete pacientes.
El incidente involucró fotos y videos publicados en una cuenta de Instagram asociada con Neda Mogharehabed, una médica formada en el extranjero que estuvo en el hospital como observadora médica entre el 12 y el 14 de octubre. Según los reportes, las publicaciones mostraban documentos con los nombres de las pacientes, números de identificación hospitalaria, información sobre salas y camas, historias clínicas, motivos de consulta, exámenes y planes de tratamiento.
El material también incluía un video de una reunión del personal en el que se podía escuchar a profesionales de la salud hablar sobre la atención de una paciente, según la Australian Broadcasting Corporation (ABC).
Las pacientes dicen que no fueron informadas oportunamente
La brecha también generó cuestionamientos sobre la manera en que se notificó a las pacientes afectadas. Después de que la ABC contactara a mujeres cuyos datos aparecían en las publicaciones, cuatro de ellas dijeron que el hospital no les había informado, pese a que el incidente había ocurrido más de dos semanas antes.
Una de las madres afectadas le dijo a la cadena que estaba furiosa porque se enteró de la brecha por una periodista y no directamente del departamento de salud. Otra afirmó que la divulgación le provocó temor e incertidumbre durante los primeros días con su bebé recién nacido.
La información expuesta era especialmente sensible e incluía aspectos íntimos de la vida de las pacientes, como embarazos anteriores, salud reproductiva, infecciones de transmisión sexual, salud mental y experiencias de violencia intrafamiliar.
Shanelle Tobin, productora de ABC Darwin y una de las personas afectadas, dijo que se sintió vulnerada al darse cuenta de que las publicaciones habían llegado a miles de seguidores.
"Estamos hablando de los detalles más íntimos de la vida de una persona", dijo.
"Desde detalles sobre violencia intrafamiliar hasta información sobre infecciones de transmisión sexual y abortos previos.
"Hay muchas personas vulnerables y parte de esa información es tan sensible que podría causarles un daño real".
En una declaración a la ABC, Mogharehabed dijo que "no puede confirmar cómo se publicaron estas imágenes" y que se toma "muy en serio la privacidad de las pacientes". También afirmó que no tenía la intención de divulgar información médica personal.
NT Health informó que el contenido fue retirado y que Mogharehabed ya no estaba vinculada al departamento.
El hospital responde ante una brecha más amplia
La revisión del número de pacientes afectadas se produjo después de que asistencia técnica adicional permitiera a los investigadores acceder a archivos que antes no habían podido abrir. Fiona Renshaw, directora ejecutiva adjunta de servicios regionales de salud de NT Health, dijo que el departamento estaba contactando a las pacientes identificadas recientemente para explicarles lo ocurrido, ofrecerles disculpas y brindarles apoyo.
El incidente también suscitó preguntas sobre los controles aplicables a los observadores médicos y el acceso de estas personas a entornos clínicos. El ministro de Salud, Steve Edgington, anunció el 28 de octubre que el programa internacional de observadores médicos había sido suspendido mientras se investigaba el caso.
El Gobierno también remitió el asunto al comisionado de Información Pública y al comisionado de Policía para determinar si se habían cometido delitos. Las autoridades anunciaron que reforzarán las verificaciones de antecedentes, modificarán los acuerdos de vinculación para incluir obligaciones de confidencialidad jurídicamente vinculantes y mejorarán los procesos de inducción, con el fin de que los participantes comprendan sus deberes en materia de privacidad.

