Las bolsas volvieron a desplomarse el viernes.
El índice Nasdaq Composite, con gran peso del sector tecnológico, cayó más del 3%, registrando su peor jornada desde junio.

Las acciones volvieron a desplomarse este viernes, mientras los operadores siguen alejándose de la apuesta por la inteligencia artificial ante las preocupaciones por el nivel del gasto.

El promedio industrial Dow Jones cayó 1,09%, mientras que el S&P 500 retrocedió 1,82%. El Nasdaq Composite, de fuerte composición tecnológica, tuvo un desempeño inferior al de los otros índices: perdió 2,86% y registró su peor jornada desde junio.

Amazon cayó después de reportar un flujo de caja libre negativo de 42.400 millones de dólares en los 12 meses anteriores. Sus últimos resultados también evidenciaron nuevos aumentos en el gasto en inteligencia artificial. "Aunque Amazon e Intel enfrentan problemas diferentes, ambas compañías plantean la misma pregunta: ¿en qué momento una empresa debe aumentar su inversión hasta tal punto que esta se vuelve perjudicial para sus finanzas si el rendimiento es escaso o nulo?"

Mark Vena, director ejecutivo y analista principal de SmartTech Research, afirmó que los inversionistas están menos dispuestos a aceptar planes de gasto que no incluyan metas financieras concretas. "Mi opinión es que los inversionistas y el sentimiento general del mercado están perdiendo la paciencia con un gasto en IA que viene acompañado de un precio impresionante y una fecha de retorno incierta. La IA puede transformar una industria y aun así decepcionar a los accionistas si las cuentas no funcionan".

Intel tuvo un desempeño aún peor: se desplomó 29% y registró su peor jornada desde la década de 1970, después de presentar proyecciones inferiores a las esperadas.

Los resultados del tercer trimestre del fabricante de chips mostraron que sus ingresos aumentaron 21%, hasta 16.500 millones de dólares, mientras que las ganancias ajustadas llegaron a 52 centavos por acción, más del doble de los 23 centavos registrados un año antes.

Sin embargo, Intel proyectó ingresos de entre 15.000 millones y 16.000 millones de dólares para el cuarto trimestre, así como ganancias ajustadas de 25 centavos por acción. Las proyecciones decepcionaron a los inversionistas, pese al sólido desempeño del tercer trimestre.

La división de Computación para Clientes e IA Física de Intel, que incluye los procesadores para computadores personales, reportó una caída de 5% en sus ingresos, hasta 8.100 millones de dólares. En contraste, la división de Centros de Datos e IA registró un crecimiento de 78%, con ingresos trimestrales de 7.300 millones de dólares.

David Zinsner, director financiero de Intel, dijo que la compañía esperaba que la desaceleración del mercado de computadores personales continuara al menos hasta la primera mitad de 2027. La empresa también está invirtiendo en capacidad de producción adicional para atender la fuerte demanda de sus procesadores Xeon para servidores.

Vena ahora prevé un mercado más selectivo, en el que los inversionistas favorecerán a las compañías capaces de convertir la adopción de estas tecnologías en ingresos rentables. "Espero absolutamente que la apuesta por la IA se vuelva más selectiva y que los inversionistas recompensen a las empresas que conviertan la adopción en ingresos rentables", afirmó. "Desde mi punto de vista, incluir 'IA' —esa palabra mágica— en la presentación para inversionistas tendrá menos peso que mostrar clientes que sigan pagando después de que termine la fase piloto".

"Dejando de lado todos estos factores, esto debería ser una advertencia para todos los equipos directivos que asumen que los inversionistas tolerarán un gasto ilimitado porque la oportunidad es enorme", agregó Vena.