Persona sorprendida al recibir una llamadas spam.
Persona sorprendida al recibir una llamadas spam. Getty Images

Pilas con esta peligrosa llamada que está llegando a los celulares: contestarla podría terminar en un millonario fraude

Aunque las aplicaciones de mensajería se han consolidado como una de las formas de comunicación más utilizadas, las llamadas telefónicas siguen siendo la opción preferida para muchas personas por la cercanía e inmediatez que ofrecen. Hablar por teléfono permite resolver asuntos importantes en pocos minutos, aclarar dudas, tomar decisiones o expresar emociones sin necesidad de intercambiar decenas de mensajes, una rapidez especialmente útil en situaciones urgentes, cuando se necesita una respuesta inmediata.

La llamada, un blanco de los ciberdelincuentes

Sin embargo, esa misma confianza que inspira la voz al otro lado de la línea se ha convertido en un blanco para los ciberdelincuentes, que han perfeccionado distintas modalidades de fraude. Con el avance tecnológico, sus estrategias son cada vez más difíciles de detectar, y muchas recurren a herramientas como la inteligencia artificial para crear situaciones, mensajes o llamadas que, aunque pueden parecer legítimas, hacen parte de un engaño. Una de las más comunes es la suplantación de identidad en las llamadas, conocida como neighbor spoofing.

El truco del número "confiable"

De acuerdo con la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC), esta práctica consiste en falsificar el número que aparece en la pantalla del teléfono para que tenga el mismo indicativo de la ciudad de la víctima o incluso parezca pertenecer a un banco, una empresa reconocida o una entidad pública. Al ver un número aparentemente familiar, aumentan las probabilidades de que el usuario responda.

Ese detalle es clave para entender por qué la estafa funciona: la persona baja la guardia porque el identificador de llamadas le da una falsa sensación de cercanía o legitimidad.

Historias convincentes y presión de urgencia

Una vez logran establecer contacto, los estafadores recurren a historias convincentes para generar presión. Es habitual que aseguren que existe un problema con una cuenta, un pago pendiente o una supuesta verificación de datos, con el fin de obtener información confidencial o convencer a la víctima de realizar una transferencia de dinero.

La urgencia es una de sus herramientas centrales: al presionar para que se actúe de inmediato, buscan que la persona no tenga tiempo de reflexionar ni de verificar lo que le están diciendo.

El peligro no termina al colgar

El riesgo no se limita a lo que ocurre durante la llamada. La información obtenida puede utilizarse después para acceder de forma indebida a cuentas, cometer suplantaciones de identidad o ejecutar nuevas estafas dirigidas contra la misma persona. Es decir, un dato entregado en una conversación aparentemente inofensiva puede convertirse en la puerta de entrada de fraudes posteriores.

Cómo protegerse: la mejor defensa es la cautela

Por esa razón, los expertos en seguridad recomiendan desconfiar de cualquier llamada inesperada que solicite datos personales o financieros y comprobar siempre la autenticidad del contacto a través de los canales oficiales de la entidad que supuestamente está llamando.

En la práctica, la mejor defensa es actuar con cautela:

  • No responder llamadas de números desconocidos, o colgar de inmediato si quien llama pide información sensible, solicita pulsar algún botón o insiste en que se actúe con urgencia.
  • Evitar responder preguntas que puedan confirmar información, especialmente aquellas que buscan obtener un "sí" o un "no".
  • Contactar directamente a la empresa o entidad por sus canales oficiales antes de compartir datos o realizar cualquier pago.

Una advertencia que se suma a otras modalidades de fraude

La alerta sobre el neighbor spoofing se suma a otras advertencias recientes sobre estafas que aprovechan la ingeniería social, entre ellas las trampas en cajeros automáticos y los engaños con voces clonadas mediante inteligencia artificial. El común denominador es el mismo: apelar a la confianza y a la urgencia de la víctima, por lo que detenerse a verificar por un canal oficial sigue siendo la medida más efectiva.